Las viejas recetas
El debate político, centrado en las internas partidarias, se salpicó esta semana de algunos elementos claves de la realidad nacional.
Se conoció que las cifras del primer año completo de aplicación de la reforma tributaria confirman que la presión fiscal sobre el conjunto de la población fue menor que si se hubiera seguido con el anterior sistema tributario, al que la oposición quiere volver.
En concreto, en 2008 los uruguayos pagamos $ 8.432 millones menos que si tuviéramos el sistema tributario anterior, con el Impuesto a los Sueldos incluido. La introducción del IRPF que sólo grava al 20% de la población y la baja de la tasa del IVA resultaron fundamentales en este alivio de la presión fiscal sobre la población.
Pero además de ese beneficio general, los que menos ganan pagaron mucho menos que los que ganan más.
También trascendió que las exportaciones en enero mantienen casi una equivalencia con las de enero de 2008, en realidad si se toma el valor en dólares, tuvieron una contracción del 5% y si se excluyen las exportaciones de combustible fueron prácticamente iguales.
Lo mismo ocurre con las inversiones, entre la inversión pública comprometida para esta año de 1.060 millones de dólares y las privadas ya aseguradas por 681 millones de dólares, se asegura un más que importante nivel para 2009.
Estos son los números generales, sin embargo, el impacto de la crisis internacional se ha hecho sentir ya en algunos sectores específicos de la actividad económica, en particular la industria del cuero, la de autopartes y algunos sectores textiles.
El gobierno analiza medidas concretas de apoyo para estos sectores, para defender el empleo y la producción.
En medio de una actitud permanente del gobierno de buscar diálogo y generar acuerdos entre el Estado, los empresarios y los trabajadores para enfrentar los impactos de la crisis, la respuesta de algunos sectores empresariales muestra una visión del país completamente distinta.
La Cámara de Comercio lo expresó con meridiana claridad, como para que no queden dudas, pidió que se suspendan los aumentos salariales, que se congele el gasto público por seis meses y la libre fluctuación del dólar.
Esta propuesta, muy similar al ajuste fiscal que pregona el colorado Isaac Alfie, refleja una visión que demostró su fracaso estrepitoso. Esa receta fue aplicada a rajatabla en la década del 90 y principios de este siglo como santo y seña en toda América Latina y no sólo no resolvió la crisis, la agravó.
La respuesta del gobierno ha sido clara y firme, no está previsto suspender ningún ajuste salarial. Los efectos de la crisis internacional, provocada en los centros del capitalismo mundial, justamente por la falta de presencia del Estado en la economía, por la permisividad de prácticas empresariales cuasi delictivas y sustentada en el discurso neoliberal; no se enfrentan con más restricción. América Latina entera se preparó para enfrentar los efectos de la crisis, profundizando la integración, no sin dificultades, abriendo nuevos mercados, pero fundamentalmente ampliando la participación del Estado, aumentando la inversión pública, promoviendo el consumo interno como sostén y por sobre todas las cosas, protegiendo a los sectores más débiles, a los que menos tienen, para que no carguen como siempre ocurrió antes con el costo mayor. Es muy llamativo que los empresarios que defienden esta concepción les parezca fantástico que EEUU invierta 800 mil millones de dólares para salvar a los bancos y apoyar a las empresas, pero reclamen que en Uruguay se baje el salario. Parece que las únicas subvenciones posibles y aceptadas son las que son para ellos.
Es una práctica permanente del neoliberalismo, privatizar y concentrar las ganancias y sistemáticamente socializar las pérdidas.
El Uruguay necesita del compromiso de todos los sectores sociales para enfrentar los impactos de la crisis internacional con vocación nacional, con visión de país.
No se puede responder con viejas recetas fracasadas y recesivas, hay que seguir por el difícil pero esperanzador camino de los cambios.
Compartí tu opinión con toda la comunidad