La verdad sobre subsidio a la cerveza
En los últimos días una serie actores políticos han hablado irresponsablemente del tema del subsidio a la cerveza, tanto en la prensa como en la Cámara de Representantes y en la Comisión Permanente. Como de informar a la población se trata, procuraremos aclararlo aportando toda la información:
En efecto, estamos ante un subsidio, tal como lo establece la Ley de Rendición de Cuentas del año 2007, en su artículo 496, que expresa: «Facúltase al Poder Ejecutivo a otorgar un subsidio a los fabricantes de bebidas de origen nacional, el cual tendrá carácter transitorio y gradualmente decreciente». Hasta aquí es lo que se ha informado – en realidad deformado – ya que se omite cómo continúa diciendo la norma: «Dicho subsidio se financiará con el incremento de la base específica del Impuesto Específico Interno (Imesi) correspondiente» a esos mismos bienes que estamos subsidiando (el Imesi a las bebidas se paga por un ficto por litro, es decir, independientemente de a cuánto se vende la bebida).
¿Por qué se promovió y aprobó esta medida? Porque con el Nuevo Sistema Tributario (NST), vigente desde julio de 2007, se derogó una protección a la industria nacional que era el cobro de doble Imesi a las bebidas importadas (cosa que algún analista ECONÓMICO ha sostenido) Fue una medida que hubo que tomar porque podía ser, o era, objeto de cuestionamientos a nivel de la OMC. Levantada esa protección a la industria nacional, que ocupa a cientos y miles de trabajadores directos e indirectos (cultivo y cosecha de la cebada), correspondía buscar un mecanismo que siguiera protegiendo la industria nacional (País productivo o no?) como lo pedían los gremios de trabajadores y empresarios pero que no fuera tan internacionalmente objetable, por eso se plantea un subsidio transitorio y decreciente para esta problemática.
Para que este tema quede claro, quiero decir que el Poder Ejecutivo, en aplicación de esa norma legal del Art. 496, dictó el 22 de diciembre de 2008 dos decretos: uno (Dto. 790/008), aumentando los valores fictos del Imesi, en particular de todas las bebidas, en un porcentaje que, en general, está en el orden del 9% y que refleja el índice inflacionario del año, salvo para el Rubro 5 (del Imesi Bebidas) que es, precisamente, la cerveza, que aumentó más de un 100%. El valor ficto del litro de cerveza sobre el cual se paga un Imesi del 27% estaba fijado en $ 20 para el 2008, y se elevó a $ 40,70 para 2009; es decir, más de un 100% de aumento del ficto, y por lo tanto del monto del Impuesto (a diferencia de las otras bebidas que fue sólo de un 9% para ajustarse al aumento del IPC). El segundo decreto (Dto. 789/008) fija un subsidio por litro de cerveza de producción nacional de $ 3,98. Este valor es inferior en más del 9% del incremento del impuesto a la cerveza que resulta de la aplicación del nuevo ficto por litro. O sea, para las cervezas nacionales, este subsidio lo pagan las mismas industrias del sector, por lo que ni el Estado ni la sociedad, ni siquiera los consumidores pagan nada por este subsidio. Es sólo un cambio en el modo de tributación que no incide en el precio de la cerveza nacional. Las cervezas importadas, por su parte, sí pagan más impuestos y por lo tanto también lo hacen los consumidores de las mismas. Es un subsidio porque necesariamente tenemos que llamarlo así para evitar, precisamente, la diferenciación entre el tratamiento impositivo de las bebidas nacionales e importadas prohibido por la OMC. Cuando tiene este carácter de subsidio temporal y decreciente (y no trasladable al producto exportado) puede ser aceptado por la OMC.
Esta información fue omitida tanto en el Parlamento como en la prensa, por falta de información, o por deliberada intención de atacar por enésima vez al gobierno al comparar esta situación con la de otros sectores, hoy perjudicados por la crisis generada por la sequía y/o la crisis internacional.
Quienes sostienen que gastamos millones de dólares en un subsidio a un sector sin aclarar que esos fondos los genera con aumento de impuestos el mismo sector subsidiado caen en un acto irresponsable de informar a medias, justamente por no estar informados como corresponde; o bien hay una intención de omitir información relevante como la proporcionada.
La gente decidirá en cada caso cuál es la verdad.
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