¡Ni un paso atrás!
Muchos procesos revolucionarios han incorporado el saludable propósito en no admitir retrocesos. Es necesario sincerar la polémica en este período que puede definir la afirmación del inaugurado por el Frente Amplio y Tabaré Vázquez el 1º de marzo de 2005. O puede si los uruguayos adoptamos decisiones erradas determinar un retroceso, que lo sufrirá toda América Latina.
Aún no ingresó B. Obama a la Presidencia de EEUU, cuando el imperialismo oprime los múltiples botones de masacre en Gaza. Una operación quirúrgica que destruye con precisión a 8 hijos y esposas de un dirigente palestino. Esto no impide que la señora Ana Jerosolimsky, desde Jerusalén, aparezca en radios y TV de nuestro país recitando la justificación del abominable crimen.
Que no se equivoque nuestro gobierno ni lo haga tampoco Jorge Brovetto, presidente del Frente Amplio, al esquivar pronunciamientos de condena al genocidio. Y. Levy, cónsul de Israel (ver «Qué pasa» de «El país», sábado 3 de enero), afirma: «Es muy difícil que no haya palabras de condena a Israel en las declaraciones que se realizan en muchas partes del mundo. Pero en el caso del gobierno uruguayo no encontramos esas palabras. Pensamos que es un comunicado muy equilibrado». A confesión de parte, relevo de pruebas. Si el intercambio comercial estuviera incidiendo en la declaración de Gonzalo Fernández, Uruguay estará mostrando que los manidos principios valen menos que un cajón de naranjas.
Proponemos que la Cancillería, el Parlamento, los gobiernos y las Juntas Departamentales, las organizaciones sociales, los sindicatos y el PITCNT, la FEUU, Fucvam, se pronuncien y convoquen a la población a manifestarse. De otra manera, se estará avalando el accionar criminal de Israel-EEUU contra la población árabe-palestina.
No es Uruguay el que define el proceso histórico universal, sino que el mundo decide en Uruguay. La receta de Medio Oriente bien cabe para el futuro de América Latina. Fracasados por ahora los intentos de echar abajo a Chávez, Cristina Fernández, Evo Morales o Daniel Ortega, van a insistir, pero esta vez con medicina usada en otras latitudes. Los cinco precandidatos del Frente Amplio debieran saberlo. Todos ellos, o cada uno por su lado, podrían hoy mismo llamar a los medios masivos de los cuales algunos compañeros usan y abusan, para poco decir y convocar a manifestarse en solidaridad con Palestina. Esto significaría además ser consecuentes con la declaración fundacional del Frente Amplio: «el Frente Amplio es solidario con todos los pueblos del mundo que luchan por su liberación».
Contradicción entre programa y política
En la última Mesa Política de 2008 tratamos de advertir a la conducción del Frente Amplio sobre la contradicción, que podría tornarse antagónica, entre declaraciones políticas y programáticas del V Congreso del Frente Amplio (13, 14 de diciembre de 2008) y la estrategia adoptada por la conducción del Frente Amplio.
La dirección mayoritaria del Frente Amplio está jugando con fuego. Resulta altamente cuestionable que se pretenda entretener a la militancia con resoluciones y decisiones del V Congreso «Zelmar Michelini», antiimperialistas y de orientación anticapitalista, al mismo tiempo que dos de los principales precandidatos votados por el Congreso anuncian una estrategia política de gobierno de conciliación o entonación nacional a llevar adelante en el próximo período.
Danilo Astori encaró la crítica al programa del Congreso: luego alguien le insinuó que eso no era conveniente. El compañero José Mujica (ver reportaje en «Búsqueda» del 31 de diciembre) utiliza dos páginas del semanario para afirmaciones como estas: «(Es necesario) zafar de la esclavitud que impone la dependencia material….porque si uno se deja arrastrar por la alineación(¿) de la sociedad de consumo, no hay plata que te alcance…» .
Cabe preguntarse de qué sociedad habla el compañero senador, cometiendo el tremendo error de criterio de intentar hace creer que el problema es el consumo excesivo y no la redistribución no equitativa del ingreso nacional, de la propiedad, de la renta, como lo fija a fuego cualquier análisis de la realidad.
«Búsqueda» comete un error. Seguramente José Mujica habló de alienación. Pues a mí me parece que la inmensa mayoría de la sociedad trabajadora no está alienada. Tanto los compañeros Astori, Mujica, Rubio, Carámbula o Daniel Martínez tendrían que referirse al programa aprobado por el Congreso «Zelmar Michelini», que corrigió conceptos y criterios que venían aprobados antes por la unanimidad de la Comisión de Programa del Frente Amplio. Ni al más despistado de los congresales se le ocurrió debatir, menos aún proponer, un gobierno de concertación nacional con los partidos de la burguesía. Según José Mujica, «Es como aquellos que luchan por el socialismo y creen que el socialismo es el aplastamiento de la burguesía: ¡No señor!».
Aplastamiento es lo que hace Israel con el pueblo palestino, con la asepsia de nuestro gobierno y la dirección del Frente Amplio, que Mujica también integra. Mujica sabe no debería intentar pasar gato por liebre que no se trata de aplastar sino distribuir en forma equitativa la propiedad y la renta nacional, que se sigue concentrando, contrariando decisiones en procura de la justicia social adoptadas en los últimos casi cuatro años de gobierno nacional del Frente Amplio. No se trata de que los uruguayos estemos alienados, sino, compañero Mujica, de que la propiedad y la renta, aun con nuestro gobierno, han aumentado su concentración.
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