Escenario político y construcción de agenda

El escenario político en los medios, es un codiciado y necesario espacio para la vida democrática, que se caracteriza por estar diferencialmente acotado.

En él participan ­en el mejor de los casos aluvionalmente­ personas, ideas y temas de la agenda política, puestos a consideración de la ciudadanía. Sin él, todo lo demás deviene casi ilusorio. Como por definición esa participación es siempre insuficiente, la puja es fuerte, profunda y necesariamente inteligente, por lo menos a los ojos de la opinión pública.

Es cierto que la política en una democracia se practica por la ciudadanía organizada en partidos políticos sin perjuicio de otras organizaciones no políticas pero que, por sus características, igualmente inciden en el sistema.

Son justamente los partidos políticos los que, de acuerdo a la Constitución nacional, eligen su candidato a Presidente de la República en un sistema de tipo deductivo, que se inicia con una elección interna o elección primaria por partido, que se dirime por la ciudadanía toda sin obligación de voto pero simultánea en todos los partidos, eligiendo uno de entre varios pre candidatos por partido. Luego se pasa a una segunda etapa, donde se confirman electoralmente los candidatos únicos resultantes de esa elección interna por cada partido, y por último ­de no resultar electo uno de entre ellos por la mayoría absoluta exigida­ se procede a una segunda vuelta, solamente entre los dos candidatos más votados, hasta culminar con la elección del Presidente de la República.

Todo parece sencillo y de una enorme lógica pero, en nuestro actual sistema electoral, superada esta etapa de elección presidencial, esos mismos partidos políticos, pocos meses después, deberán ir a elecciones departamentales para elegir las autoridades correspondientes. Una maratón que requiere un enorme cúmulo de energías, recursos y determinación, para transitar la totalidad de las etapas, y esencialmente de contacto con la opinión publica.

Durante todo ese largo periplo, que el propio gobierno se ocupó de adelantar con candidatos propuestos desde la misma presidencia, y aún antes con la polémica sobre la reelección del presidente.

Una situación ya negada, pero que aún continúa por otros instrumentos y canales, rubricados en hojas sin un destino reeleccionista posible, pero que con la foto del presidente, quizás busca asegurar su fuerte presencia política aún más allá de su mandato, cuando su partido ya tenga otros candidatos y liderazgos visibles.

La aparición en los medios de comunicación, en un proceso de información­conocimiento que se retroalimenta, tiene presencias con tiempos registrados que, notoriamente se transforman en permanentes hasta la saturación y por cualquier tema. Para los partidos de oposición, la aparición es muchísimo menor en tiempo, definición de perfil y temática pues, normalmente, están siempre exigidos en relación a una agenda que no siempre es la suya

Pero si el tema es complejo para el Partido Nacional, para el Partido Colorado es aún mucho mayor, porque realmente la aparición de los precandidatos colorados y detrás de ellos de sus operadores políticos centrales es una difícil travesía, y mucho más si se trata de generar agenda temática y no simplemente de correr detrás de temas o circunstancias instaladas por otros, principalmente desde el gobierno.

Se trata de un verdadero círculo vicioso: si se tiene acceso permanente a los medios masivos, se genera agenda, y si no se genera agenda no se está en los medios. Romper esa lógica es una necesidad del sistema democrático, porque la elección tiene que ver con selección y preferencia por personas y programas y, fundamentalmente, de ideales, equipos y estilos personales, para concluir en cual será la condición del informadamente elegido por la ciudadanía, para conducir las cosas de todos.

La lógica es preocupante, pero aún solucionable porque no puede ser atribuida a una intención.

Quizás, cuando la actividad política salga de la anécdota y la ocurrencia en un mundo tan complejo, y se instale en el análisis, el juicio crítico fundado, el conocimiento y las propuestas de país que cada uno tiene con sus equipos y figuras, la democracia será mejor servida y la nación mejor tratada, porque el acierto en la elección del conductor es fundamental para asegurar el mejor destino de las cosas de todos.

En Uruguay hay un alto nivel de información ciudadana que satisfacer, y un espectro inicialmente alto en número y nivel de personas dedicadas a la vida política, si se compara en proporción con otros países.

Pero la calidad y sus grados, deben ser puestos en exhibición y sometidos a prueba. Queremos una democracia con debates a todos los niveles y preceptivamente entre los presidenciables, con tiempos equitativos para todos, para que realmente sean los talentos y las virtudes y no otros, los factores que definan la elección ciudadana, para bien de la nación.

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