Un Frente Amplio no tan amplio
El Estatuto del Frente Amplio rige jurídicamente los actos de la fuerza política, por ejemplo el reciente Congreso donde se dirimió el programa y las candidaturas. Nuestro grupo no participó del mismo, así como no participa de ninguna interna. No lo hace porque cuando se fusionaron el FA, la Nueva Mayoría y el Encuentro Progresista del que éramos parte desde el 2004 y se unificó el partido, nadie nos avisó, ni sobre alguna alternativa para insertar a Atabaque como sector, dada la especial circunstancia. Cambiaron las reglas de juego sobre la marcha y simplemente quedamos al margen de la estructura política, tornándose vano el esfuerzo formal y humano realizado para el referido ingreso en su oportunidad. Contrariamente a lo que se pensaría, tal unificación determinó la exclusión de algunos. Dada la injusticia, no es argumento un Estatuto en muchos aspectos anquilosado -no lo decimos nosotros- al cual sin embargo nos atuvimos religiosamente al ser aceptados. ¿Por qué no quedamos dentro del Frente Amplio como era lógico al pertenecer al Encuentro? Ya teníamos incluso una trayectoria de actuación en la campaña electoral. ¿Se necesita sumar y así nomás se descarta una agrupación? Hemos hecho cartas a la Mesa Política por estos motivos y hace casi dos años pedimos, y aún esperamos, una reunión con el ingeniero Brovetto.
Se hace diferencia entre los «grupos chicos» con los que tienen representación parlamentaria y está bien mientras se respeten ámbitos de expresión de cada minoría. Algunos senadores y diputados llegaron a las cantidades exigidas también por obra de sectores minoritarios que ayudamos a juntar votos. No es muy democrático que en período electoral las alianzas nos «permitan» integrar voluntades para sumar en las urnas y luego estas expectativas no sólo no obtengan resultados directos para nuestro colectivo, (de antemano sabemos que juntamos para los grandes), sino que además seamos impedidos de representación en los organismos del FA. Al menos para aunar criterios, estar informados, participar como escuchas, barrer el patio, cuidar la puerta, no sé…. Se parece mucho a «te uso y te tiro» lo cual a la larga es contrario a los intereses de la coalición, ya que la gente termina retirándose defraudada. Es irrelevante si no es la intención pues el resultado es el mismo.
Se vienen las elecciones internas y un mundo ajeno se nos presenta. Queremos trabajar en forma ordenada para optimizar el esfuerzo. A pesar de no ser un movimiento tradicionalmente político partidario sabemos que hay reglas y estamos abiertos a transitarlas, sin que nos hagan tirar a la basura los caminos ya andados como los trámites que hicimos para ingresar al Encuentro.
Somos un conglomerado uruguayo con perfil propio que hoy, de otra forma, no aportaría al Frente. A través del sentimiento afroindígena, Atabaque integra a la izquierda electores en los que prima la sensibilidad espiritual no dominante, volcada al rescate de las tradiciones de los pueblos originarios. No le quitamos votos a otros compañeros.
El grupo de las culturas minoritarias que formamos hace once años se nutre mayoritariamente de personas salidas -al menos a la hora de las elecciones- de los partidos blanco y colorado. Tal vez sean votos prestados. Nos dan la chance porque representamos la posibilidad de incidir en el gobierno a favor de esta forma de ver la vida desde la ancestralidad afroamericana, difícil de insertar socialmente.
Por nadie habernos brindado una razón, ni siquiera una reunión informativa de lo que pasaría, no podemos explicar a nuestra gente cómo es que luego de adherir al Encuentro Progresista y en ese momento al FA, con juntada de firmas y pasos formales varios incluso en Corte Electoral, habiendo trabajado en las elecciones nacionales en todo el país y departamentales en Montevideo y seis departamentos, quedamos afuera después casi con un portazo en las narices. No tenemos ni la representatividad que poseen los Comités de Base, siendo que aportamos un interesante caudal de votos desde nuestra forma poco ortodoxa de hacer política.
Es algo incómodo lo que estamos planteando, más para nosotros que para nadie, y deberá seguramente reverlo el propio Frente Amplio por medio de sus autoridades y sistemas de gestión de necesidades sobre la marcha hacia profundizar los cambios. ¿Cuándo lo hará? Esperemos que a tiempo. Urgen respuestas pues nos debemos a quienes nos apoyan.
El hilo que nos mantiene conectados es el Espacio 609 del cual somos cofundadores, la lista donde acumulamos votos en la elección pasada creada por el MPP. El sentido de pertenencia que nos brindan los compañeros allí unidos, refuerza lazos de integración izquierdista y da sentido a la lucha partidaria. La 609 nos visibiliza y lo agradecemos. De ellos dependemos y del material humano atabaquista dispuesto a vocear y llevar al hombro la propuesta, pues nuestra campaña es económicamente inexistente. Todavía hay ciudadanos que ni siquiera saben que existimos como grupo político frentista.
¿Frentista dije?
Perdón…
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