La izquierda uruguaya y su apuesta a un segundo mandato
Está por llegar a su fin el cuarto año de gobierno progresista. En octubre próximo, dentro de nueve meses, tendrán lugar las elecciones generales legislativas y presidenciales– para elegir al elenco gobernante que habrá de conducir los destinos del país hasta marzo de 2015.
Pero no es una elección más.
En octubre de 2009, el electorado uruguayo habrá de pronunciarse sobre la gestión del primer gobierno progresista de izquierda del país. Porque en última instancia, las próximas elecciones generales tienen algo de plebiscito a favor o en contra del gobierno que finaliza su mandato en marzo de 2010. La consulta electoral de octubre próximo será una instancia crucial en la que los ciudadanos emitirán su opinión no solamente sobre quién es el más apto para gobernarnos durante los próximos cinco años, sino, también, sobre la gestión de la administración encabezada por el doctor Tabaré Vázquez.
En razón de ello, más allá de los programas de gobierno, de las condiciones personales de cada precandidato, de sus virtudes o defectos, la gente entenderá que el último domingo de octubre de 2009 será la oportunidad de que el elector exprese su aprobación o rechazo a la propuesta progresista.
Por lo expuesto, la ciudadanía expresará su juicio sobre la gestión del primer gobierno progresista. Expresará su aprobación o rechazo al gobierno encabezado por el doctor Tabaré Vázquez.
En razón de todo ello, entendemos que, más allá de quién sea el candidato presidencial de la coalición de izquierdas, lo que deberá prevalecer en la campaña electoral que se avecina es, ni más ni menos, que la gestión de gobierno del Frente Amplio. En la defensa y la exaltación de sus logros estará la clave de la próxima campaña electoral en la que se ofrecerá a la opinión pública una opción progresista y una conservadora luego de que la ciudadanía haya podido apreciar qué priorizan una y otra.
Esa ciudadanía deberá evaluar lo que este gobierno actual ha priorizado, en qué asuntos ha puesto el acento, cuáles son los temas que la izquierda jerarquiza. Se ha dicho más de una vez que poco importan las candidaturas si no ha habido un acuerdo programático sólido, y estamos de acuerdo con esa tesitura: a diferencia de lo que ha sido la práctica de los partidos tradicionales, el Frente Amplio instauró la práctica de ofrecer a la ciudadanía, más que un nombre, más que un individuo capaz de seducir al electorado, un programa posible para ser aplicado sin circunstancias traumáticas y que reivindique a los menos favorecidos, que rescate a los oprimidos y los redignifique.
Por eso, poco importa quién será el candidato del Frente Amplio para las elecciones presidenciales de octubre de 2009. Hay un programa elaborado por consenso de las diversas fuerzas políticas, un programa que resume las más caras aspiraciones de la izquierda uruguaya, al cual deberá ceñirse aquel candidato que recoja las aspiraciones mayoritarias del progresismo uruguayo.
El candidato que resulte electo en las internas de junio de 2009 será el encargado de conducir al conglomerado de izquierda al triunfo en octubre del año próximo. Pero no solamente eso.
Deberá ser, además, el ciudadano capaz de establecer lazos fraternos entre todos los uruguayos y de tender puentes sólidos entre todos los sectores sociales.
No debemos perder de vista que un triunfo de los sectores políticamente más conservadores implicaría un retroceso nefasto para la sociedad uruguaya.
Debemos, pues, apostar a que el Frente Amplio sea capaz de ofrecer una opción política lo suficientemente seductora como para conservar el electorado que le dio el triunfo en 2004 y, si es posible, aumentarlo de manera significativa.
Compartí tu opinión con toda la comunidad