Congreso del FA: por algo el partido va tan lejos del gobierno
Pasó el Congreso. Más allá de lo que resultó del mismo, a uno le queda la sensación de que por lo menos se superó una etapa importante. Se terminaron las especulaciones de una vez, esas que siempre generan incertidumbre y que se presta para todo tipo de comentarios -algunos bien intencionados y otros no tanto-, para chusmeríos y para comentarios lamentables, como los hubo sin dudas en estos últimos tiempos. El Congreso decidió por fin. Una de las cosas que están más que claras, es que lejos está de representar la realidad del electorado de este país. Demostró que se trata de una maquinaria de cúpulas que se puede llegar a poner de acuerdo para cualquier cosa.
Con total sinceridad, no creo que Mujica tenga la aceptación de casi las tres cuartas partes de los frenteamplistas y mucho menos se puede creer que Astori esté tercero, eso es aún más insólito. Los que armaron el paquete me parece que se fueron de mambo, sin dudas.
Lo mejor de todo lo que se resolvió fue que habrá internas, lo cual a esta altura es arto necesario -ya lo era antes del Congreso-.
Hay cosas que hay que leer muy bien, sobre lo sucedido en el Congreso del FA.
Una de las conclusiones es que no representa al electorado del país ni mucho menos, yo diría que hasta lo contradice.
La verdad que a mí me preocupa un poco lo sucedido en el Congreso. Se demostró falta de visión política, pretendiendo casi humillar a uno de los capitales políticos más importantes que tiene la izquierda, quien fue además el mejor ministro de economía de la historia de este país. Pensando en la lucha electoral, no creo que haya mejores armas que esas para volver a ganar. Acá casi se pretendió disminuir a Astori a la mínima expresión, un mamarracho por donde se lo mire. Los que negociaron, armaron y desarmaron, se olvidaron de un pequeño detalle, se olvidaron de los que votan. Me parece que se debió leer mejor la realidad del Uruguay antes de mandarse este mamotreto donde ahora resulta que el mejor ministro de Economía de la historia de este país tendría menos aceptación que el intendente de Canelones, un gran intendente sin lugar a dudas.
Quedó demostrado que el Congreso del FA está más a la izquierda que los que votan a la propia izquierda. Está demostrado también que la gente prefiere al gobierno de izquierda antes que al partido de izquierda, de lo contrario las encuestas no marcarían una diferencia tan clara entre el Presidente Tabaré Vázquez y la propia fuerza política. De repente lo que sucedió el sábado demuestra también las causas de esta diferencia en las encuestas, lo peor es que me temo que esa brecha se va a agrandar, por lo cual es fundamental lo relacionado con quienes en definitiva serán los candidatos que la izquierda le proponga a la ciudadanía de este país.
Tengo claro que este país no quiere ir a la derecha, pero tampoco quiere ir más a la izquierda. Aunque muchos compañeros no lo quieran ver y mal que les pese, el gobierno va muy bien y tiene una gran aceptación en la gente, pero que algunos no se confundan, que no piensen que esto significa que podemos irnos más al extremo, nada que ver. La gente está conforme con el gobierno, no con el partido, eso debería estar bien claro.
Pero saquemos las cosas positivas también. Destaquemos que por lo menos se tuvo la «inteligencia» de habilitar las elecciones internas. Quizás reconocieron que lo que adentro se opina no representa a lo que se piensa afuera, por quienes van a definir el partido llegado el momento, es decir, el votante común y corriente, el que quería cambios para tener más oportunidades de vivir dignamente, para el que estaba aburrido de ver como se saqueaba al país.
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