¿Frente Amplio o Frente Grande?

La dirección del Frente Amplio descartó de plano ­por ahora­ y por unanimidad, la propuesta de reelegir a Tabaré Vázquez. Es más, nunca analizó esta posibilidad, la que sí está siendo refrendada por miles de uruguayos y uruguayas con su firma, todos los días, en todo el territorio nacional. Los medios se están ocupando hasta el hartazgo de informar la incorporación de nuevos compañeros como postulantes a la Presidencia y ­se supone­ a la vicepresidencia de la República. El Frente Amplio marcha a elecciones internas en junio de 2009, mientras el Movimiento Nacional por la Reelección de Tabaré Vázquez contará con 5 meses ­hasta abril de 2009­ para reunir las 250.000 firmas que posibiliten poner en funcionamiento la reforma constitucional que la habilite.

Los nombres propuestos no son novedad. Pero sí lo son algunas propuestas que es necesario analizar a fondo antes que lamentarse cuando sea tarde y algunas de las principales corrientes del Frente Amplio logren imponer, no ya sus candidatos, sino sus concepciones políticas y programáticas. Hoy por hoy, es José Mujica quien va logrando, al parecer, conformar un extendido frente dentro del Frente, cuyo objetivo es lograr su postulación en el Congreso con 2/3 de los votos. El miércoles 26 ­en una nota de tapa en El Observador­ el precandidato del Frente Amplio a ocupar la Presidencia de la República, compañero senador José Mujica, anuncia que «no existe marcha atrás» en su postulación. Mujica afirma que está armando un equipo económico para su posible Presidencia de la República en base a técnicos del MPP, pero también a otros que no son de izquierda. Ya logró, al parecer, que el ex ministro de Economía argentino Roberto Lavagna sea uno de ellos. Junto a declarar que «la huelga y el lock out patronal son la prehistoria de las relaciones laborales». No se detiene en ello la estrategia que diseña el MPP. Se sabe que busca profundizar acuerdos con el dirigente del PN Jorge Larrañaga. Mujica busca un gobierno de «entonación nacional», aunque se aclara que el nombre puede ser otro. La iniciativa no se detiene: Mujica cree posible incorporar a corrientes del Partido Colorado, como la que orienta el ex ministro de Economía del gobierno de Jorge Batlle, Alejandro Atchugarri, en un próximo gobierno por él conducido. Con una alianza de este estilo ­al parecer­ Mujica cree que podrá gobernar al Uruguay, incorporando a integrantes del PN y del PC a los ministerios, de forma tal que los ministros sean de un partido y los subsecretarios de otros partidos. Esta es la concepción del «Frente Grande» del MLN. La propuesta supone dejar por el camino el programa y las concepciones del Frente Amplio. Una alianza por el estilo de la propuesta por José Mujica es una estrategia de derrota, aun antes de dar la lucha por mantener las mayorías parlamentarias. Es ganar, perdiendo. Porque se propone integrar al gobierno nacional a los partidos del sistema. ¿Cómo? Dándoles la iniciativa, aceptando sus propuestas y su programa, en bien de un «entendimiento nacional» que se acerca a una claudicación política y programática.

La Central obrera debe analizar estas propuestas del senador José Mujica. Un gobierno planteado con esas características es hacerle los mandados al sistema. Ni la huelga ni el lock out patronal dejarán de existir porque Mujica o Bonomi lo decreten. La conquista más importante de este período es que el Frente Amplio ejerció el gobierno 100 por 100, con sus aciertos, y no aciertos. Nos podemos hacer cargo del gobierno. ¿Cuántas leyes han votado los parlamentarios blancos y colorados durante este período? La propuesta de Mujica, si se concretara, sería la liquidación del Frente Amplio como perspectiva de transformaciones revolucionarias, y aun progresistas. Marcelo Abdala, de la Untmra y el PIT-CNT, declaró que el Frente Amplio necesita una señal de la clase obrera, un mensaje unitario. Está bien lo que afirma Abdala, aunque creemos que es no suficiente. El movimiento obrero deberá analizar y pronunciarse ­como seguramente lo hará­ en defensa de lo conquistado, proponiendo ­como lo termina de refrendar el Congreso­ un programa y una estrategia para transformar en forma revolucionaria al Uruguay. No es la unidad lo que está en juego en el Frente, sino todo. Está en cuestión la concepción fundacional, el programa, los principios, el antiimperialismo, de base anticapitalista. El Partido Obrero Revolucionario alerta sobre las propuestas de retroceso que conducirán a enfrentar al movimiento de masas desde el gobierno nacional. Existe una alianza de clases en ciernes. Para similar política, Mujica aparece con ventajas frente a Danilo Astori. La disputa entre ellos es de liderazgos, no otra cosa. No verlo así, es hacerse ilusiones, volver a Calderón de la Barca: «los sueños, sueños son». Ahora, más que nunca, la reelección de Tabaré Vázquez aparece como única salida. Lo otro, es construir un tremendo retroceso. La sociedad no va a soportar que entren por la puerta de atrás ni el Partido Nacional ni el Partido Colorado. Menos deberá aceptarlo el Frente Amplio.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje