Medidas gremiales de Adeom

Entre el respeto y la confusión

Fernando González

Mis mayores siempre me enseñaron a respetar las decisiones de los sindicatos. Los recuerdos más lejanos de mi infancia están ligados a las luchas gremiales y políticas ya que en mi casa era habitual conversar sobre estos temas, así que el respeto a las organizaciones sociales –en especial los sindicatos y las decisiones que ellos toman soberanamente– es una parte fundamental de mi formación de la que no puedo ni quiero desprenderme. Pero tan cierto como lo anterior es que mi padre –viejo militante de la Untmra, en general en desacuerdo con su conducción histórica– junto con el respeto me enseñó el derecho a la discrepancia y el valor de marcar las diferencias cuando las hay. Por esa razón, aunque respeto las decisiones de Adeom Montevideo –como es el caso de las últimas manifestaciones con ruidos en el atrio municipal, extrañamente similares al lamentable incidente ocurrido el día que asumió el compañero Arana– y aunque acepto los mecanismos gremiales como corresponde en tiempos de convivencia democrática, debo confesar que no solo no comparto sino que no puedo entender algunas de las medidas tomadas por la dirección del sindicato de los municipales montevideanos.

Sin duda que esa falta de comprensión puede obedecer a la correspondiente falta de materia gris de mi parte, pero sucede que he conversado con muchos vecinos que, al igual que yo, no logran desentrañar dichas actitudes. Paso a explicarme: mis dudas surgieron cuando me enteré de la presentación, por parte de Adeom, de un recurso ante el Parlamento que procura anular el convenio firmado con Tacurú para la limpieza de una zona de la ciudad*.

¿Qué se propone Adeom con esta medida? ¿Acaso perjudicar la gestión de la IMM como represalia por no obtener lo deseado en el próximo presupuesto? ¿Quizás perjudicar a los vecinos que quedan de rehenes de este tipo de situaciones? ¿O tal vez el motivo de sus ataques son los jóvenes de Tacurú?

Ninguna de las respuestas que pude imaginarme tenían sentido pero eso no impidió que a mi cabeza llegaran otras preguntas:

¿Acaso Adeom piensa que la misma mayoría parlamentaria que le negó un sueldo justo a los maestros, a los funcionarios de la salud y a todo el resto de los empleados públicos va a tener una actitud justa y ecuánime en este caso? ¿Los dirigentes de Adeom creen sinceramente que las mismas manos que votaron el Presupuesto nacional a tapas cerradas –condenando a la enseñanza, la salud, la universidad y un largo etcétera– van a pensar en los intereses de los trabajadores municipales? ¿Quienes presentaron el recurso creen que es posible que los parlamentarios que desoyeron a productores, empresarios y trabajadores actúen ahora de manera diferente?

Sigo sin encontrar respuestas lógicas. Porque yo no puedo ni quiero creer que la estrategia de Adeom sea la misma del Partido Colorado: acosar al gobierno encuentrista de Montevideo utilizando cualquier recurso que se ponga a su alcance. Porque no quiero pensar que los dirigentes de Adeom creen que el presupuesto municipal que se encuentra a estudio en la Junta Departamental –el cual a pesar de la crisis y la consiguiente baja en la recaudación, mantiene el nivel de las políticas sociales y se compromete con más obras y más servicios para la población–, esté redactado como el «manual del golpista» como dijo alguna edila colorada –a quien habría que preguntarle qué opina de las actitudes del intendente de Canelones, quien pertenece al mismo sector–. Menos aun quiero creer que Adeom organizó todo esto en contra de las políticas sociales que la IMM intenta llevar adelante a través de convenios con organizaciones que –como en el caso de Tacurú– buscan sacar a los niños y jóvenes de una situación de miseria y desamparo, e insertarlos en la sociedad.

No quiero pensar nada de lo anterior pero, como dije, no se me ocurren respuestas lógicas y es por esa misma razón que no logro entender dicha medida gremial. Y menos la entiendo cuando creo que, además de todo lo anterior, genera una contradicción adicional: en el momento en el cual todos deberíamos estar trabajando para lograr que se plebiscite la Ley de Urgencia, cuando los sindicatos están haciendo un heroico esfuerzo para lograr las voluntades necesarias en las urnas el 18 de febrero, simultáneamente Adeom presenta este recurso en el Parlamento solicitándole a la misma mayoría que votó dicha ley que actúe en contra del gobierno progresista de Montevideo. ¿Esta es la manera de acumular fuerzas en las causas populares?

Lo dicho antes: respeto las decisiones gremiales pero en este caso ni la comparto ni la comprendo. Creo que a otros les sucede lo mismo.

 

*Cuando estas líneas ya estaban escritas me enteré que los ediles blancos y colorados presentaron un escrito en la Junta Departamental de Montevideo solicitando que se suspenda el convenio con Tacurú. Las coincidencias algunas veces parecen más que simples coincidencias.

Edil del Espacio 90/ EP-FA

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