¿Qué crisis?¿Cuál crisis?

El análisis que hoy en día se hace en relación a la crisis, cuyo epicentro se localiza en la economía de Estados Unidos, está referido a su carácter, causas, consecuencias, responsables y salidas.

En este contexto, encontramos entonces quienes sólo hablan de que se está en presencia de una crisis coyuntural, sectorial, esto es, financiera y bancaria, constituyéndose en una especie de disfuncionalidad, que bien aprovechada serviría entonces para catapultar –con depuración incluida– al sistema capitalista.

Por otro lado, también se encuentran quienes, con toda propiedad y certeza –a mi criterio–, hablan de que esta no es una crisis puntual, coyuntural o sectorial, aunque tenga expresiones muy concretas. Se trata ciertamente de una crisis financiera, bancaria, hipotecaria, pero también es una crisis ambiental, energética, alimentaria, en definitiva, estamos en presencia de una crisis sistémica que atraviesa al sistema capitalista, en tanto todo lo ocurrido está asociado a un modelo de acumulación, que busca ampliar sus ganancias a través de todos los mecanismos, incluidos los que rayan con la inmoralidad y la especulación.

Para quienes hablan de que esta es una crisis disfuncional, lo importante es ubicar el origen del problema –la falta de liquidez, regulación y control del sistema financiero y bancario–por tanto, deben entonces tomarse las medidas pertinentes, por ejemplo, auxiliando las instituciones financieras y reorganizando las instituciones estatales de regulación y control. Es una visión que pone el énfasis en las causas y consecuencias, pero que incluso busca salidas con la participación de quienes sin duda alguna han sido responsables de tal situación.

Mientras que al considerarse que esta es una crisis sistémica, se busca el origen, las causas y se intenta precisar las más importantes consecuencias, pero a la hora de hablar de las salidas no pueden dejarse de lado a los responsables de este desastre económico y social, porque no es una cuestión simplemente de control y regulación, se trata de un modelo económico que aunque busca reinventarse, las secuelas que ha venido dejando en todos los campos son insalvables en el marco de ese mismo modelo de acumulación. Los despilfarros de bienes, tierras, deterioro del medio ambiente, etc., necesitan de un tratamiento más allá de las ansias de acumulación de pocos; hace falta pensar en las mayorías nacionales.

 

Se reúne el Mercosur

El lunes 17 de noviembre, la Presidencia de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, el Parlamento del Mercosur y el Foro de Consulta y Concertación Política, altos funcionarios y académicos de los Estados Partes y Asociados del Mercosur se reunieron para debatir sobre los efectos de la crisis financiera mundial y las posibles alternativas comunes que podrá adoptar el bloque regional.

Se dijo en esta jornada que si bien es cierto que esta crisis proviene de problemas graves del sistema financiero norteamericano, sus consecuencias se diseminaron por todo el mundo y golpean a los países del Mercosur y al proceso de integración en general. Por tanto, es indispensable que los países miembro del Mercosur lleguen a un consenso sobre cómo deberían renovarse las instituciones del orden económico internacional y la necesidad de alcanzar una visión común sobre el proceso que se abrió en Washington sobre un nuevo orden económico internacional.

En las actuales circunstancias, desde el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, consideramos necesario que la ONU convoque a una cumbre mundial de jefes de Estado y de Gobierno para discutir sobre esta crisis.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje