EDITORIAL

El proteccionismo: un fantasma peligroso que recorre el mundo

El canciller de Brasil, Celso Amorim, hizo un llamado a la comunidad internacional para concluir antes de fin de año con la Ronda de Doha. Su intención es fortalecer el multilateralismo.

Brasil sostiene que la urgencia por un acuerdo sobre Doha es fundamental para enfrentar con éxito la crisis económico-financiera mundial e impedir que se reavive el proteccionismo comercial. Si eso no ocurriera, las negociaciones se podrían extender por tres años más, lo que sería un duro golpe para con los países emergentes. «Pueden ocurrir muchas cosas», dijo, pero ante todo «puede morir mucha gente y también aumentará la pobreza».

Preocupado por la posibilidad de la vuelta al proteccionismo, Amorim reconoció que la crisis «no es percibida por todos de la misma forma y por ello se crea la ilusión de que con una medida proteccionista o restricciones vamos a resolver los problemas. No van a resolver ningún problema así», advirtió el canciller.

Con la misma preocupación se manifestó el analista político de Brasil, José Luis Fiori, quien dijo que «todos los organismos internacionales están previendo caídas acentuadas de la producción, de los precios y de las exportaciones. Y la OIT está previendo un aumento inmediato del 10% del desempleo mundial, más concentrado en las regiones más pobres del mundo.

En estas regiones, a las que llama «zonas de fractura», «se debe prever un proceso complicado de desintegración social y política, y lo más probable es que vuelvan al orden del día las revueltas y revoluciones sociales».

Pero a la vez acota que esas revoluciones «no serán socialistas ni proletarias», pero adquirirán mayor intensidad y violencia en los territorios situados en «zonas de fractura» o de disputas y conflictos geopolíticos crónicos.

Esto podrá ocurrir en varios puntos de Europa del Este, y en algunos países de Asia Central, y podrá asumir una forma dramática en el continente africano, sobre todo si esta regresión económica y social coincide con una nueva carrera imperialista, sobre África, que puede ser una prolongación muy probable de la crisis actual».

Estas dos visiones que parten de Brasil, deberían ser tenidas muy en cuenta por la Unasur y el Mercosur, así como por el Parlamento del Mercosur, para que la voz de nuestros pueblos pueda ser escuchada.

A la vez, el gobierno y el sistema político uruguayo se deben mostrar unidos, no solo para que no se interrumpa el proceso de desarrollo de nuestra economía, sino también para que la comunidad nacional sepa encarar con inteligencia tiempos muy complejos que no deseamos ni provocamos.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje