Semproni, Mujica, Tabaré, Semproni
El diputado del MPP, compañero Víctor Semproni, propuso enviar al Tribunal de Conducta Política a los iniciadores de la campaña de recolección de firmas que habiliten una reforma constitucional que permita reelegir al presidente de la República Tabaré Vázquez. Víctor ha tenido un nuevo instante de fama, aunque por distintos motivos de cuando representaba al PIT en conocidas polémicas televisivas, allá en el ocaso de la dictadura.
Semproni se exorbita de una forma sorprendente. Nos juzga nada menos que por ataque a la moral del Frente Amplio al utilizar un recurso previsto en la Constitución de la República. Un exabrupto al que ha respondido Tabaré declarando que si no sabemos si el MPP, o Semproni solicitara el Tribunal, él solicita que lo incluyan primero en la lista.
Las declaraciones posteriores del compañero senador José Mujica confirman lo que todo el mundo ya sabía: que tanto Mujica como Astori no son partidarios de la reelección. Que Astori como Mujica son partidarios de sus propias candidaturas. Están en su absoluto derecho. Como lo está el grupo de Rafael Michelini de apoyar a Astori, o Eduardo Lorier y el Partido Comunista de sostener la candidatura de Mujica.
La polémica va tomando forma, se va aclarando, sincerando, para bien. De aprobarse la Reforma Constitucional para la que venimos recogiendo firmas, deberán ser dos y no una las fórmulas presidenciables del Frente Amplio: una por el actual sistema la que deberá ser aprobado en elecciones internas de junio del 2009 y otra por el régimen propuesto.
En esta segunda fórmula, que vamos a presentar como propuesta al Congreso encabezada por Tabaré, el Congreso deberá también optar por un candidato a vicepresidente, seguramente contando con la favorable opinión de Tabaré. Para que Tabaré sea reelecto se deberá contar con el 50% más uno tanto de papeletas por el sí a la reforma constitucional como también del 50% más uno de la totalidad de los votos por el Frente Amplio. Nos estamos adelantando demasiado, por ahora debemos reunir un cuarto millón largo de papeletas para que sean luego declaradas válidas por la Corte Electoral.
Pasadas ya unas horas de las declaraciones y contradeclaraciones de Semproni, Mujica y Tabaré, lo que va quedando claro es que la disyuntiva pasará porque el Frente Amplio como tal, y sus distintas tendencias, vamos a poner el acento en la próxima campaña electoral, descartando un rompimiento de la coalición, mal que le pese a Semproni.
Nosotros creemos, y queremos, que el Frente conquiste su 2º gobierno con un 2º mandato otorgado por la ciudadanía a Tabaré. Por supuesto, esto no es resultado de un capricho; hemos dado, no vamos a reiterar ahora, suficientes argumentos sobre el asunto. La recolección de firmas está marchando, nos sometemos a la opinión pública, como antes lo hicimos con el voto verde, en la defensa de las empresas del Estado o de las reservas acuíferas. Miles están firmando en todo el país. Por supuesto, Semproni está en su derecho de militar en contra. Le damos la bienvenida a esta lucha, al parecer, abandonando su inicial intención de conducirnos al Tribunal.
Reparamos una anotación particular de lo declarado por el Senador del MPP José Mujica. Dijo, más o menos, que él, Mujica, quería preservar a Tabaré como una autoridad de peso fuera del próximo gobierno nacional, para volver a proponer una nueva candidatura presidencial de Vázquez para el período 2015-2020.
Nosotros no dudamos de las afirmaciones de Mujica en cuanto a que vendrán tiempos de crisis y desafíos. Tampoco en cuanto a su intención de preservar a Tabaré Vázquez en autoridad y capacidad de liderazgo. Diferimos sí con Pepe Mujica en cuanto a los ritmos, los plazos y los roles del dirigente. Como los tiempos que vienen requerirán de una conducción sólida, con sentido de uso del gobierno «para construir un poder popular» (1), es que los posadistas, junto a otros compañeros, adoptamos la iniciativa de impulsar la reelección a través de un referéndum constitucional que la habilite.
Mucha agua pasará por debajo de los puentes y muchas e importantes tareas tenemos por delante. Víctor Semproni sabe que utilizamos nuestra condición de ciudadanos, antes que frenteamplistas, porque la mayoría de los partidos y movimientos no estaban, aún no se han pronunciado, por la reelección presidencial. Lo hemos dicho antes: Tabaré priorizó su condición institucional, la de Presidente del Uruguay. No podía, no debía autocandidatearse. Como lo dijo ayer en Flores «el pescador debe saber que no puede pescarse a sí mismo». Somos nosotros, los uruguayos todos, las grandes mayorías, los que debemos salir a pescar firmas ahora, y votos suficientes, después.
Lo que preocupa a algunos compañeros es que la población, el Frente Amplio social de masas, va colocándose a la cabeza de la una revolución consciente, madura, audaz, que va sorteando viejas y anquilosadas estructuras semiparalíticas, cuando la mayoría procura hacer su propio juego, poner sus candidatos, hacer que los aceptemos sin chistar, y enviarnos al Tribunal de Conducta Política, si no lo hacemos.
Creemos que se viene generando un nuevo Frente Amplio, desde abajo, desde la sociedad y sus organizaciones políticas, sindicales, sociales, de jóvenes. El Frente Amplio que salió a dar confianza a los indecisos antes del triunfo del 31 de octubre de 2004. No se entendió a la sociedad y no se comprendió, ni comprende, a Tabaré. No queda mucho tiempo para hacerlo. Todos nos precisamos, pero a alguno lo precisamos más. Ahora, no en el 2015.-
(1) Tomado de un antiguo documento del dirigente posadista Joel Horacio publicado en Frente Obrero, 10 años atrás, y reproducido en un afiche expuesto por el Partido Obrero Revolucionario.
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