Plan Ceibal: el Estado que yo quiero
A las críticas: «Cuando invirtieron más de 3.000 millones de dólares para salvar los bancos fundidos no los vi tan molestos ni alarmados». En estos días está aterrizando definitivamente en el departamento de Rocha el Plan Ceibal, del que se ha hablado mucho en estos tiempos en nuestro país. Y nos parece bueno vincular este hecho a las cosas cotidianas que veo básicamente en las recorridas por mi departamento.
Cuando decimos «aterrizar» nos referimos a la entrega de las computadoras a todos los niños que van a la escuela pública, y esto implica un gran esfuerzo de coordinación entre varias instituciones públicas y también de la sociedad civil; algo que en un país como el nuestro parece raro, es bravo romper las chacras y que varias instituciones se junten por el bien común, y el compromiso actual es que estas acciones no nos llamen la atención sino que sean algo usual. Pero en este caso coordinando por algo que tiene un contenido estratégico, fundamental para un país como el nuestro: es el primer país en el mundo que va a lograr que cada niña y niño que va a la escuela pública tenga una laptop. Esta acción que terminará con la entrega de las computadoras comenzó hace varios días en el departamento. En Cebollatí, bien al Norte de Rocha, en el Norte bien alejado, nosotros nos encontramos con maestros de la Escuela Nº 55 de esa localidad, que venían con su computadora debajo del brazo bajándose del ómnibus con una sonrisa de oreja a oreja, mostrándole a los pobladores lo que estaban aprendiendo en los cursos de capacitación que se realizan, primero para los docentes. Y ese hecho que para algunos puede no ser significativo, para nosotros lo era, porque ver maestros adultos transmitir con tanta energía y cariño lo que ellos están aprendiendo, a ciudadanos que se encontraban en la calle es muy gráfico, y ni hablar el cariño y el esfuerzo con que enseñarán a los niños en sus aulas.
Esto determina, sin lugar a dudas, algo esencial para la vida de un país. Tiene que ver con las posibilidades, con que todos tengan acceso a las mismas cosas, que rompe con ese concepto de mercado que tenemos muy metido en nuestra piel y que define: «Como tú eres pobre, si no puedes acceder a eso confórmate». Desde chicos escuchamos ese concepto, que el pobre se tiene que acostumbrar con lo que le toca para poder vivir. Y hay cosas en las que el Estado, todos los ciudadanos, hacen un esfuerzo, como en este caso, para apostar fuerte al futuro, pero apostar fuerte a la cabeza de nuestros gurises, eso nos parece esencial y necesariamente tenemos que discutir estas cosas. No es el mero hecho de entregar una computadora. Porque por ahí siempre se escucha a alguno diciendo que hay niños que las van a vender, o que van a entrar a páginas porno, o por qué no compran tizas, arreglan los techos de las escuelas y un montón de críticas más. Y pueden haber muchos «por qué» y muchas críticas, pero esto tiene como contenido apostar a los niños pensando en el futuro, más en un país donde hace cuatro años el 57% de los niños nacían en hogares que estaban bajo la línea de pobreza, y ello es grave para un país tan chico como el nuestro. ¿Qué futuro podemos tener si no reproducimos conocimiento?, porque el futuro de este país va de la mano del conocimiento. Si nosotros sumamos la cantidad de planes que tienen como objetivo a niñas y niños, tenemos como resultado que, como pocas veces en la historia de este país, se está pensando en una estrategia a largo plazo, dando más posibilidades a los niños que nacen y a los que están por nacer.
Es cierto que sigue habiendo escuelas con problemas en sus techos, que faltan auxiliares de servicio y muchas otras cosas, pero la cabeza de los gurises no puede seguir quedando relegada; y como toda cosa en la vida hay que tomar prioridades. ¡Qué bueno que es y va a ser este Plan! ¡Qué bueno que las maestras y maestros, que son quienes les van a transmitir a los niños cómo sacar lo mejor de sí para que puedan aprender, se comprometan en este proceso!
En el mundo que se nos viene el que no sepa manejar una computadora es un analfabeto digital, igual que el que no sabe leer y escribir en la actualidad. Por eso hay que apostar a estas cosas y que lleguen a todos los niños independientemente de su condición económica o dónde vivan. Este es el Estado que yo quiero: gastando. Por supuesto que hay que ser prudentes, pero para aquellos que hablan y critican sobre estos planes y todos los planes sociales, cuando invirtieron más de 3.000 millones de dólares para salvar los bancos fundidos no los vi tan molestos ni alarmados. Y fueron los que tenían plata los que los que fundieron los bancos, y para ellos el Estado (todos los uruguayos) pagó, y no los vi criticando. Yo quiero un Estado que se sacuda la modorra de años, pero teniendo una mirada complementaria abarcando a todos los que viven en este país, y pensando más en los que menos tienen.
Acá hay un concepto de decenios que se está rompiendo, si teníamos que dejar que el mercado mandara laptop van a tener unos pocos y el resto que Dios los ayude, y si no pueden llegar a tenerlas ¡que se jodan! Pero no queremos ese país y las oportunidades se construyen a partir de la existencia de un Estado que se juegue por los que menos tienen.
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