La decisión del Senado sobre elecciones en el BPS

Jorge R. Bruni *

Las venias para los futuros directores del BPS propuestos por el Poder Ejecutivo, por un lado, y las eventuales elecciones o designación de los directores sociales por otro, ocupan en las horas que corren los primeros planos de la noticia, en lo que tiene que ver con la seguridad social.

El Senado de la República acaba de aprobar un proyecto de ley referido al tema elecciones de los directores del BPS. En buena hora. Por varios motivos. Ahora pasa a estudio de diputados.

 

BPS: tema que nos afecta a todos

En pimer lugar, porque la integración de las nuevas autoridades al directorio que regirán en el futuro el Banco de Previsión Social, es un tema de la máxima trascendencia, cuya irresolución tenía en vilo a todos aquellos involucrados en el tema, y a la sociedad toda en definitiva, por la importancia superlativa del ente previsional y sus políticas.

En segundo término, está en juego, la necesaria ratificación o rectificación de los actuales directores y sus respectivos equipos, al menos aquellos que los tienen, los cuales serán renovados o continuarán su gestión según sea el juzgamiento que la gente o las organizaciones a las que representen según los casos, harán en su momento. Y se permite, según la resolución del Senado, la continuidad de labores muy efectivas, al permitir la reelección de los directores sociales.

Existe mucha experiencia acumulada en tal sentido. Individualmente y colectivamente. Sería una tontería desecharla. De ahí la reelección.

En tercer lugar nos parece sabia la resolución que ha adoptado el Senado por su flexibilidad. Veamos.

 

Universidad

No es la misma situación por la que atraviesan los sectores empresariales y de jubilados donde existen más de una organización, que la que tienen los trabajadores activos, donde desde hace más de 35 años hay una única organización, antes CNT, luego PIT-CNT, de representatividad incuestionable e incuestionada, a nivel nacional e internacional.

Unidad de organización que atravesó, venciéndolos, todos los obstáculos que significaron la dictadura, el exilio, la muerte, la tortura, la desaparición forzada, etc.

A pesar de todas esas brutalidades, el frente del estrado del 1º de Mayo de 1983, allá en el Palacio Legislativo, lucía un gran pancarta que decía : «PIT- CNT un sólo movimiento sindical».

No es gratuita la resolución del Senado. Repetimos, hace más de 35 años que se ha unificado el movimiento sindical uruguayo.

Durante esas tres décadas hubo varios intentos, gubernamentales y de los otros, de quebrar o desunir a la central única. No lo lograron.

La propia Organización Internacional del Trabajo todas las veces que fue llamada a pronunciarse sobre la incuestionable representatividad de la central única de trabajadores uruguaya, sea la ex CNT o la actual PIT- CNT, fue tajante. Es que se unían pasado y presente de la vida sindical, orgullo nacional por otra parte, y referente ineludible en el campo internacional. No es fácil negar esa historia.

 

Flexibilidad del Senado

En cuarto término, aplaudimos la decisión del Senado: Ha dado muestra de profundo conocimiento de la realidad nacional, aprobando un proyecto que contempla todas las heterogeneidades existentes en materia de organizaciones sociales y su representatividad. Dando soluciones en otros sectores cuando los acuerdos son posibles, convocando elecciones en caso contrario, o aceptando representatividades históricamente inatacables e inatacadas en los últimos 40 años de la historia del país y de la Organización Internacional del Trabajo-OIT como en el caso del PIT-CNT.

Está fresca la anécdota de lo sucedido en este organismo internacional, allá por los años de dictadura, cuando unos hipotéticos trabajadores pretendieron asumir por sí y ante sí, la representación de los trabajadores uruguayos. ¿Resultado? Hubo una silla vacía en el lugar de la delegación. Los «amarillos» no pudieron ser representantes de los trabajadores uruguayos, por más apoyo que tuvieron de parte de los mandamás de turno.

Vaya como ejemplo para algunos. La unidad, solidaridad, lucha y organización, bastiones tradicionales del sindicalismo uruguayo, no se construye ni se destruye de hoy para mañana. Es un largo camino a recorrer.

Por lo menos desde la lejana Sociedad de Tipógrafos Asociados allá por 1865, hemos ido aprendiendo todas esas cosas, que hoy algunos trasnochados pretenden, sin lograrlo, destruir.

No obstante a no bajar los brazos. Aún falta la aprobación de diputados para que se transforme en ley.

* Integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS

 

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