"Zigzagueos" pa'confundir a la afición

El neodiálogo Vázquez-Batlle

Como anticipado regalo de reyes, ha tomado estado público la prematura reunión celebrada por Tabaré con Batlle, para saber (ambos) que se puede esperar (del otro) para este nuevo año de este nuevo siglo de inmediata iniciación. Lo primero a decir es que se trata de una decisión inconsulta de Tabaré, con miras a reabrir una neoposibilidad de neodiálogo, intentado en todo el transcurso de 2000, frustrante y frustrado, y que culminara con una declaración (incluso) muy fuerte de la bancada encuentrista, en el sentido de que el gobierno la ha sometido, en el Parlamento, y con ello a todo el FA, a una desconsiderada actitud de ninguneo en todos los aspectos imaginables.

El propio Tabaré, ante la lapidaria conclusión a la que llegó su fuerza política toda, dijo dar por terminados los cabildeos con Batlle y dijo apostar fuertemente al camino, a nuestro entender el único, idóneo de la consulta popular.

Adhiriendo al plebiscito de febrero (18) (de paso el aviso), y decidiendo «poner (además) toda la carne en el asador», y subiendo la apuesta, comprometiendo la recolección de firmas contra la venta de Ancel y para la iniciativa popular de una ley de verdaderas urgencias populares.

Aprovechando para estas últimas iniciativas la concentración de gente del 18 de febrero. Pero terminado el año parece que borrón y cuenta nueva.

Otra vez toma la iniciativa personalísima de Tabaré, para este neodiálogo con Batlle.

Este zigzagueo tiene, a nuestro entender, evidentes consecuencias negativas.

La más grande de ellas es saber que el conductor de la primera fuerza política dice apostar todo a la consulta popular (apoyado), pero sobre la marcha se despacha con que, luego del neodiálogo mantenido, a estar a las promesas de Batlle, se parará la andanada de plebiscitos.

Y como si fuera poco, nos dice que «el plebiscito del 18 de febrero no se para porque la izquierda ya está lanzada con todo». (Que si no…)

La adhesión de Tabaré al citado plebiscito se tomó ante la evidencia de la obtención de (muchas más de) las firmas necesarias para habilitarlo.

Ahora resulta que se va a realizar, porque la izquierda está lanzada con todo a su realización. Esa es la última explicación. El ómnibus está en marcha, no lo para nadie.

Y parece lo mejor subirse. Algo así como un subliminal «qué más remedio».

Y se abren las instancias «formales» de la fuerza política.

Otra vez la carreta delante de los bueyes.

Dado el paso, se va a consultar, sobre el hecho consumado, si la dirección orgánica y permanente del FA, que es la Mesa Política, está de acuerdo.

Y a los que forman «su» círculo no les queda otra que putear entre bastidores, bajar la cabeza y levantar la mano.

Para no «desautorizar» una decisión inconsulta para la que no pidió autorización.

Nosotros desde ya adelantamos nuestro voto en contra de esta inconsulta e inconveniente decisión tomada por Tabaré.

Que entre otras cosas debilita el clima de adhesión al plebiscito contra artículos perniciosos de la ley de urgencia I.

Y, como desde el principio y sin zigzagueos, vamos a poner toda nuestra (modesta) carne en el (desabastecido) asador (de la gente).

La consulta popular es un principio constitutivo del FA de carácter irrenunciable e innegociable, y no puede ser materia de oportunismo ni de especulaciones. El pueblo dirá si deja en manos de sus carismáticos líderes la definición de su futuro irrenunciable. A no desaprovechar esta oportunidad de decirle no a esta política económica impulsada por los testaferros del capitalismo salvaje.

* Dirigente de la CI 

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje