Elisa
Su vida fue inmensa. Fue esposa de un hombre lleno de vitalidad, inteligencia, conciencia, sentimientos, intereses, solidaridad, valentía, y al que mataron por todo eso cuando todavía era muy joven y tenía muchísimo por dar.
Su vida dio diez hijos, seis de los cuales todavía eran chicos cuando los debió criar sin Zelmar.
Soportó la cárcel y la tortura a Elisa y Margarita, luchó por ellas, luchó por todas y todos.
Elisa tenía el don de transformar el dolor en fortaleza para la lucha, en afecto y esperanza para quienes lo necesitaban.
Trasmitía siempre serenidad, confianza, amor al prójimo. Aún habiendo pasado por todos los dolores posibles nunca públicamente mostró un gesto destemplado, de odio, de venganza. No les dio ese gusto.
Fue firme, tenaz, valiente en su lucha por la verdad y por la justicia. Redobló su esfuerzo una y otra vez para conseguir las firmas para el referéndum para revocar la Ley de Caducidad.
Junto a Matilde Rodríguez Larreta de Gutiérrez Ruiz y María Esther Gatti de Islas, presidió la Comisión de forma incansable, inclaudicable.
Con Matilde fueron durante muchos años emblemas vivos de lo que era capaz la dictadura, pero también de lo que era capaz el pueblo uruguayo para echarla. Nuestras mujeres fueron un ejemplo de cómo el sufrimiento individual es pasible de ser transformado en lucha para el bien común.
Si Zelmar y Toba fueron dos seres humanos excepcionales, Elisa y Matilde tomaron sus banderas y con sus hijos a cuestas encabezaron la lucha. Ellas, la Tota, María Esther, Aída, Sara Méndez y tantas y tantas madres, esposas, abuelas, hijas, hermanas, lavaron y curaron con su amor, su tenacidad, su ejemplo, el alma ultrajada de la patria. Llenaron nuestra presencia de esperanza, recargaron nuestros corazones de luz y de energía.
Elisa fue esposa, madre, ciudadana, ejemplo vivo de los mejores atributos, actitudes y sentimientos de la mujer uruguaya.
Todos aquellos que tuvimos el privilegio de conocerla recordaremos siempre su belleza silvestre, su dulzura, su sonrisa, su esperanza, su agradecimiento a la vida por haber recibido a sus hijos y haber podido compartirla con Zelmar.
Compartí tu opinión con toda la comunidad