Tabaré 2010-2015: que decida la sociedad
Por suerte, tenemos tiempo. Sobre todo contamos con la profunda sensibilidad de la población uruguaya para intentar resolver de la mejor forma quién va a ejercer el Poder Ejecutivo por el período 2010-2015. El Uruguay tiene «ventajas comparativas» sociales y políticas: un profundo sentido comunitario, «un Estado obrero instalado en su conciencia», como lo definiera nuestro compañero Joel Horacio en 1985.
Un instrumento, el Frente Amplio, basado tanto en sus partidos y bases como en los sindicatos, federaciones y central única de trabajadores, condición poco usual en el mundo. Los que defendieron al Presidente y al gobierno ante el comienzo de lock out camionero hace dos años, los que reconquistaron las libertades y las empresas del Estado, las mismas mayorías que colocaron a Tabaré en la Presidencia de la República.
Evo Morales no encuentra el mismo panorama en las organizaciones obreras de Bolivia cuyas direcciones no tuvieron empacho en poner en riesgo la misma existencia del gobierno revolucionario en pos de sus objetivos corporativos. Los sindicatos del Uruguay no embisten en contra lo que ellos colaboraron a construir. Existe una unidad indisoluble entre los objetivos del gobierno del Frente Amplio y el movimiento obrero organizado. Los trabajadores han conquistado derechos democráticos, de clase, que han permitido alimentar la correlación social y política de clases, a su favor. Resta ahora, en lo que queda del período, dar un salto adelante en la redistribución equitativa de la renta que permanece siendo regresiva interés prioritario declarado del nuevo equipo del Ministerio de Economía que ejercerá Álvaro García.
La vanguardia revolucionaria viene creciendo en su confianza, alentada sobre todo por la inmensa capacidad que vienen demostrando los pueblos latinoamericanos en la construcción de procesos y direcciones revolucionarias. Una capacidad estratégica y táctica que viene construyendo confianzas mutuas, direcciones y dirigentes, procesos transformadores, que es mucho más que la unidad o simultaneidad de lo que viene ocurriendo en cada nación. Trascendió que Fidel y Raúl Castro, Michele Bachelet, posiblemente otros dirigentes del continente, le han propuesto a Tabaré que se postule para un segundo mandato. El Frente Amplio supo siempre avanzar sobre sus dos piernas: el programa y la conducción capaz, decidida, resuelta, a cumplirlo. El Presidente de la República mantiene intacta la mutua confianza que es de ida y vuelta – con la población. Creemos que las mayorías confían en el Presidente de todos los uruguayos, porque antes Tabaré confió en la gente, que se ha sentido, de muchas formas, integrada a la reconstrucción del Uruguay.
Tabaré afirmó el 4 de junio de 2007, menos de la mitad de su mandato, que no iría a la reelección porque como siempre lo ha hecho, aún en el error, aún con nuestra crítica siempre ha puesto bien alto su cabeza. Preservó su rol de Presidente de todos los uruguayos. No fue sólo la embestida mediática de blancos y colorados en contra la posible modificación de la Constitución para habilitar la reelección, sino que el Frente Amplio, el gobierno, el Consejo de Ministros, tenía en su seno otros dirigentes que estaban, están, buscando su propia postulación. En esas condiciones, es absolutamente explicable la decisión adoptada. De otro modo, se hubiera ingresado en una lucha interna que ya sabemos cómo es.
Los convidados de piedra, los trabajadores, los barrios, la sociedad organizada en sindicatos, o no organizada, comenzó ha hacerse oír el viernes 8 de agosto en el acto de La Teja. El Partido Obrero Revolucionario confía plenamente en que las grandes mayorías nacionales van a mantener al Frente Amplio con mayorías absolutas, sin balotaje, en el gobierno. Previamente deberemos resolver que vamos a reformar la Constitución nacional. La mayoría de los países del mundo incorpora la reelección presidencial como un derecho. No cuestiona para nada, en nada, la institucionalidad.
Significa preservar lo logrado, reconocer la función del individuo, darnos a nosotros mismos la responsabilidad de elegir a los mejores, al mejor. Al que no fue a la reelección como intendente de Montevideo en 1994 para iniciar el trascendente y hermoso camino de ganar el gobierno para ir a la conquista del poder de decisión para las mayorías que construyen y reconstruyen a diario la nación. Convocamos a organizar, a lo largo y ancho del país, núcleos por un 2º gobierno nacional, popular y democrático del Frente Amplio con Tabaré Presidente desde 2010 a 2015.
No interpelamos a Tabaré sobre su postulación. Lo hacemos con nosotros, para preservar lo conquistado. Para no jubilar al Presidente en la plenitud de sus capacidades. Recién estamos en los comienzos del proceso de transformaciones. La población debe penetrar la estructura del Frente Amplio, los cálculos e intereses particulares, la rebatiña de candidatos, la multiplicidad de nombres, sin que ninguno con todo respeto represente al conjunto. No busquemos: ya encontramos!
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