Nuestra oposición al paro general de hoy
La misma noche que en la Cámara de Diputados se votó la mejor ley jubilatoria que se haya conocido para los obreros de la construcción, la Mesa Representativa del PIT-CNT rechazando la orientación de su Secretariado, resolvió un paro general de 24 horas para hoy.
Esto ocurrió porque corrientes sindicales de la central de trabajadores que se oponen al gobierno progresista, lograron una circunstancial mayoría, para instrumentar un escenario de confrontación con el gobierno.
Ante esta compleja situación, agravada por el salvaje conflicto desatado por la mayoría de Adeom contra la intendencia de izquierda de Montevideo, LA REPUBLICA no calla y pone a consideración de los uruguayos su postura.
Por primera vez en sus 20 años de existencia, LA REPUBLICA se opone a un paro general de 24 horas resuelto por los trabajadores sindicalizados y nucleados en el PIT-CNT.
Lo hace porque no sólo se es de izquierda cuando se convoca al pueblo y a sus organizaciones sociales a la movilización por reivindicaciones justas, sino también cuando se enfrenta con firmeza los desbordes de ultrismo irracional que siempre termina siendo aliado artificial de la derecha que apunta a restaurar el neoliberalismo en nuestro país, principal enemigo del Uruguay Productivo con justicia social y por ende de los trabajadores asalariados.
Se puede discrepar con el gobierno progresista del Frente Amplio encabezado por el presidente Tabaré Vázquez es sano discrepar, con un talante de construcción y de avance, pero no se puede clavarle el cuchillo en la espalda, para hacer creer a los iniciados en la lucha política y social que de esa forma se profundizan los cambios.
El proyecto del cambio que avanza en el Uruguay progresista se encuentra hoy en la cruz de los caminos.
Una ruptura entre los trabajadores organizados y el gobierno de izquerda, la mayor conquista de los orientales desde la gesta artiguista, sería un suicidio colectivo y pondría en peligro la existencia misma de nuestra nacionalidad, porque el retorno del neoliberalismo implica una virtual desintegración de nuestra sociedad.
Este gobierno del Frente Amplio no ha tomado un sola medida contra las trabajadores uruguayos. Ni una sola. Todas fueron a su favor. Se asistió a miles de ciudadanos que estaban por debajo de la línea de pobreza, se realizó una profunda reforma de la salud que incorporó a decenas de miles de uruguayos, ya hay 100 mil niños que poseen su computadora personal, miles de uruguayos pudieron operarse de cataratas, así como recibieron tratamiento dental, miles y miles de niños en su dentadura, es notorio el avance del sistema carretero de nuestro país y así como el crecimiento de nuestros puertos, se elevaron sensiblemente los montos de las asignaciones familiares, mejoraron todas las jubilaciones, los peones del campo por primera vez son protegidos por justas leyes laborales, los consejos de salarios y la negociación colectiva pasaron a ser parte sustancial de nuestra cultura democrática. El boleto capitalino está estable en 13,50 pesos durante un tiempo extenso e impensable en la historia del país. La desocupación bajó a un dígito y se libra una lucha sin cuartel para que la inflación no se dispare.
A pesar de todos estos éxitos y otros como el aumento de las exportaciones de nuestras materias primas a niveles desconocidos que le cambiaron la cara al Uruguay de 2002, un grupo de sectores fundamentalistas se propusieron lastimar al gobierno progresista, con la clara intención de facilitarle a la derecha el retorno al poder para instaurar una etapa de contrarreformas que haga retroceder al país en materia de conquistas sociales, de estabilidad financiera y de desarrollo del aparato productivo, basados en la peregrina tesis de que el «tanto peor, tanto mejor» empedrará el camino de la ultraizquierda, que los padres del socialismo calificaron de «enfermedad infantil».
El desafío es seguir avanzando en el camino de los cambios que inició Tabaré Vázquez el 1º de marzo de 2005 y por ello no hay que dejar lugar a fundamentalismos irracionales y por momentos criminales que no comprenden que el gran avance sólo se logra si el Frente Amplio vuelve a ser gobierno en 2009.
Es por ello que LA REPUBLICA rechaza con énfasis la nueva orientación del PIT-CNT, expresada hoy dramáticamente en este paro general contra natura.
Compartí tu opinión con toda la comunidad