El referéndum revocatorio va

La oposición política boliviana acaba de recibir un duro golpe en sus maniobras para impedir el referéndum revocatorio de mandatos del Presidente, el vicepresidente y los prefectos, ya que la Corte Nacional Electoral (CNE) resolvió el lunes 28 confirmar en todos sus términos la consulta al pueblo del 10 de agosto. El presidente de la CNE, José Luis Exeni, expuso ante el país la resolución del organismo de «proseguir en el ámbito de su competencia todos los actos necesarios y convenientes para la debida realización del referendo».

El argumento fundamental es que el referendo emana de una ley aprobada por el Congreso y sólo otra norma legal puede invalidarlo.

Esta fundada resolución (adoptada por dos de los tres integrantes del organismo) implica el rechazo de la solicitud de postergar el pronunciamiento popular formulada por varias Cortes Electorales Departamentales, como la de Chuquisaca y las de departamentos de la «media luna» como Santa Cruz, Pando y Tarija, que responden a prefectos temerosos de perder sus cargos.

En efecto: la norma que se pondrá en juego establece que los actuales titulares perderán su puesto si se pronuncia contra ellos un porcentaje mayor de votantes que el que consagró su investidura. Es muy difícil que ello se logre en el caso del presidente Evo Morales, que asumió su mandato en enero de 2006 con 53,7% de los votos, una verdadera proeza que inició un nuevo tiempo en Bolivia. En cambio, los prefectos fueron electos por porcentajes que oscilan entre el 38% y el 48% de los votos, y existe una real posibilidad de que varios de ellos sean revocados.

La más reciente votación de prefecto se produjo el mes pasado en el departamento de Chuquisaca, prevaleciendo Savina Cuéllar, pasada al campo opositor, sobre el candidato del MAS. Pero debe tomarse en cuenta de que de las 10 provincias que integran ese departamento, la actual prefecta perdió en las nueve provincias rurales y sólo ganó en Sucre (capital de la provincia de Oropesa), donde con métodos fulleros y prepotentes se impidió al candidato afín al gobierno realizar su campaña.

En esto no improvisamos opinión: hemos sido testigos del formidable documental «Humillación y ofensa» (transmitido anoche por un canal de nuestro país), que muestra las bestialidades perpetradas en Sucre el 24 de mayo por parte de grupos de choque fascistas contra campesinos e indígenas; e incitando a estas bandas estaba la propia prefecta.

El pronunciamiento de la CNE también da cumplida respuesta a la pretensión de una solitaria y única miembro del desintegrado Tribunal Constitucional, la magistrado Silvia Salame, que procuró paralizar el proceso del referéndum alegando inconstitucionalidad, lo mismo que hizo el diputado opositor Murillo y en forma reiterada el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa (quien dijo que no se iba a presentar, pero luego se retractó). Los medios de difusión, en manos de los sectores opositores, sostienen estas posiciones, como es el caso de Los Tiempos de Cochabamba, y apoyan enfáticamente a las Cortes Departamentales.

Pero incluso éstas dijeron que, mientras no haya una resolución en contrario, proseguirán las labores hacia el referendo. La conclusión es que, de todas formas, el referendo va.

Es lo que destacó el presidente Evo Morales ante el XX Congreso de la Federación de Campesinos del Trópico de Cochabamba en una jornada excepcional realizada el lunes, en la cual además fue ratificado como principal líder de esa federación cocalera. Acusó a quienes pretenden frustrar el pronunciamiento popular de golpistas y de estar contra el pueblo. «Ir en contra del revocatorio es dar un golpe a la democracia, al pueblo», dijo, al tiempo que el Congreso se declaraba en emergencia en defensa del referéndum y sus dirigentes manifestaban que «el referéndum es imparable y no se va a permitir que lo saboteen, que traicionen al pueblo y lo priven de decidir sobre sus autoridades».

El Congreso reclamó además que inmediatamente después del revocatorio se activen los mecanismos para convocar al referendo por la nueva Constitución «para consolidar el proceso de cambio iniciado por el gobierno de Evo Morales», y apoyó la salida de la agencia de cooperación de los EEUU, USAID, del trópico cochabambino, «por prestarse e impulsar la conspiración contra el actual gobierno».

Ese mismo día se conoció otra gran noticia. El departamento de Oruro fue declarado libre de analfabetismo, lo mismo que un total de 190 municipios en todo el país (faltan 137 y fueron incluidos varios del Chapare, con la presencia de Evo), todo ello gracias a la campaña «Yo sí puedo», realizada con la colaboración de Cuba y Venezuela. Vimos al respecto testimonios entrañables, de parte de mujeres indígenas y de una pastora de ovejas que aprendieron a leer y escribir.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje