Reforma tributaria:el valor de la palabra
Como estaba previsto desde que se comenzó a gestar la reforma tributaria, el gobierno nacional resolvió ayer alivianar la carga impositiva sobre los sectores de menores recursos.
Las modificaciones exonerarán del pago del tributo al 40% de los contribuyentes. El monto mínimo no imponible por deducción individual aumentará de $ 8.875 a $ 12.425. Cuando se opte por tributar en función del núcleo familiar y los dos miembros de la pareja perciban un salario superior a un salario mínimo nacional, el monto se fijará en $ 24.850. Cuando en el núcleo familiar uno de los miembros de la pareja no tribute o perciba menos de un salario mínimo nacional, el monto mínimo no imponible se fijará en $ 14.200.
De esta forma el Frente Amplio en el gobierno valoriza el compromiso de la palabra (compromisos), prestigiando así a la política y fortaleciendo, a la vez, a la democracia.
Muestra también que el país está conducido por hombres y mujeres responsables de los dineros de todos los recursos del Estado, pero con una gran sensibilidad social.
A pesar de la crisis mundial en las finanzas y en la economía, debido al alto precio del petróleo y los alimentos, el gobierno progresista uruguayo no se aparta del programa que votó la ciudadanía, lo cual también dignifica a la política, la jerarquiza y la aproxima a la gente.
Otro de los aspectos que trasuntan la resolución de ayer es que el Poder Ejecutivo no cae en la tentación populista de gastar más de lo que se puede en el último año y medio de la administración, como hicieron blancos y colorados. Lo que se llamó carnaval electoral.
Esta seriedad con que han encarado la economía el doctor Tabaré Vázquez y el ministro de Economía, Danilo Astori, son gestos propios de una izquierda latinoamericana no toda que sigue por el camino del cambio, pero sin arriesgar la estabilidad financiera.
Un buen ejemplo de ello es el último discurso del presidente de Cuba, Raúl Castro, quien el pasado sábado dijo: «Por muy grandes que sean nuestros deseos de resolver cada problema, no podemos gastar más de lo que tenemos». Palabras inimaginables unos meses atrás por un líder de la revolución cubana.
Es que en la izquierda latinoamericana la estabilidad financiera y las políticas macroeconómicas se han integrado definitivamente a los programas, a los discursos y a los actos de gobierno. Tabaré Vázquez es un muy buen ejemplo de ello.
Seguramente ahora la oposición dará una nueva batalla contra el gobierno, tratando de coquetear con los sectores de la sociedad que no se vieron beneficiados.
Es de esperar, para el bien del país y del futuro de la izquierda, que los legisladores del Frente Amplio comprendan que el progresismo ha dado un paso de gigantes en la búsqueda de la justicia y la equidad. Para eso el frenteamplismo deberá cerrar filas, en caso contrario la derecha encontrará una puerta abierta para hacer demagogia, en la perspectiva de restaurar las políticas neoliberales.
Compartí tu opinión con toda la comunidad