Otro aspecto del debate acerca de las elecciones en el BPS
Jorge R, Bruni
1.- CENTRAR EL DEBATE.
Nuevamente el Senado postergó la resolución del tema elecciones en el BPS. Quedó para el 9 de enero de 2001.
La semana anterior titulábamos nuestro artículo semanal : «Defender la representación de los trabajadores en el BPS», en función de que creíamos, y seguimos creyendo, que la polarización del debate en el eje elecciones-designación, ocultaba el verdadero nudo de la cuestión, esto es: la defensa de un trabajo colectivo, serio, persistente, continuo que ha realizado durante 8 años la representación de los trabajadores en el BPS.
No es lo único que encubría tal controversia. Basta leer los titulares de las últimas horas para entender nuestra afirmación. «Reelección de Ernesto Murro en el BPS contaría con el apoyo del gobierno», titulaba LA REPUBLICA el martes 26 de diciembre acompañado de una foto del citado jerarca.
Tiempo atrás, otro título decía: «el PIT-CNT negocia la reelección de Murro en el BPS». Y afirmaciones de un tenor más o menos parecido hemos leído en los últimos tiempos.
Nada más alejado de la realidad. Allá por el primer semestre del año que se nos va, el equipo que representa a los trabajadores en el ente previsional decidía, a propuesta del propio Murro, sugerir al PIT-CNT que el candidato titular para integrar el directorio debía ser Ariel Ferrari.
Costó que se comprendiera la proposición.
2.- UN TRABAJO COLECTIVO
¿Cómo era posible que quien durante 8 años había llevado adelante una gestión al frente de un colectivo que logró un raro consenso de apoyo, no sólo sindical sino nacional, planteara no seguir siendo el titular en el directorio?
Precisamente de eso se trata: de un trabajo en grupo, donde cualquiera de los integrantes del colectivo puede ser portavoz de las posiciones que se adoptan luego de arduas discusiones, no exentas de discrepancias y más de algún fuerte enfrentamiento. Pero adoptada la decisión, a tirar todos del mismo carro.
Diríamos, y perdón por la arrogancia, donde se trabaja de memoria. Altanería que nos lleva a sostener que tal característica es el pilar fundamental de ese raro reconocimiento nacional e internacional que tiene la representación, y respecto de lo cual decíamos hace una semana, que más allá de divergencias de opiniones e intereses, era un notable aporte a la sociedad nacional que debía ser preservado.
En ese entorno, adjudicar al PIT-CNT, al equipo que representa a los trabajadores o al propio Ernesto Murro, intención de seguir ocupando un cargo de director, no sólo es absolutamente inexacto, sino que demuestra cómo una discusión no correctamente encaminada, puede llevar a desvirtuar las intenciones más loables y razonables.
3.- RENOVARSE PARA POTENCIAR
Fue el lema que adoptó el Equipo de Representación de los Trabajadores y el PIT-CNT, para encarar la Seguridad Social hacia el futuro, desafío si los hay.
Admitamos que no es fácil entender estas cosas, máxime en épocas en que el neoliberalismo promueve valores que nada tienen que ver con lo colectivo solidario, sino que realzando la competencia entre los hombres, encumbra a los ganadores y deja por el camino a los perdedores que son recogidos por las carrozas fúnebres que levantan los cadáveres que el capitalismo salvaje va dejando por el camino.
Y dos precisiones finales. En primer lugar, que quede claro: nos parece totalmente inadecuada e ilegal, la intepretación que la Corte Electoral, en mayoría, ha realizado prohibiendo a los directores sociales la posibilidad de ser reelectos.
Nos suena a resolución con nombre y apellido. No en vano, durante el gobierno anterior, Ernesto Murro quiso ser desituido en más de una oportunidad.
En segundo término, más allá de lo que hemos venido afirmando, que Murro pueda presentarse nuevamente en caso de haber elecciones. Lo decidirán los trabajadores, y nadie más que ellos. Ya lo decía Ortega y Gasset: el hombre es él y sus circunstancias.
* Integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS.
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