la Intendencia en busca de la equidad financiera
José Carrasco
Según algunas opiniones estamos a pocos días de cruzar el umbral de un nuevo siglo y pareciera ocioso tratar asuntos que por su irracionalidad deberían estar definitivamente sepultados en la historia. Pero no es así, ha culminado el estudio del Presupuesto Nacional y Montevideo sigue siendo injustamente marginada por el gobierno central que comete los mismos errores de administraciones anteriores y permite que se siga discriminando al departamento de Montevideo, sometiendo a toda su población a un bloqueo injusto e ilegal.
Con este acto político se intenta impedir que el gobierno municipal de la capital del país pueda desarrollar políticas sociales y de desarrollo de su infraestructura, con proyección hacia el mejoramiento de la calidad de vida de todos sus habitantes. Por supuesto que este proyectado desarrollo conlleva un importante rédito político pero no es menos cierto que el objetivo fundamental del gobierno municipal es la gente y su bienestar y no una acumulación de adherentes partidarios.
El gobierno frenteamplista tiene objetivos claros en lo que a políticas sociales y a mejoramiento de la ciudad se refiere, por lo tanto no permitir desde el gobierno central que los vecinos de Montevideo puedan alcanzar sus logros en lo cultural, social y económico es minimizar los alcances políticos que todo gobierno nacional está obligado por sus compromisos de Estado a implementar.
La directa consecuencia de este bloqueo político es impedir que el gobierno municipal pueda aplicar una filosofía político-humanista que le permita a los vecinos de Montevideo alcanzar una calidad de vida diferente.
Esta política administrativa de la IMM se refleja en los incuestionables resultados que se han obtenido desde 1990 , donde se ha luchado dignamente, anteponiendo a la feroz oposición de los partidos tradicionales un trabajo serio, constante y eficaz con la mirada puesta en los objetivos que se le presentaban a la gente al comienzo de cada período, pero, también con la firme convicción de que surgirán otros proyectos ambiciosos para concretar.
Es decisión de acercar el Municipio a cada barrio, es cada vez más fuerte y seguimos profundizando en la descentralización como herramienta fundamental, corrigiendo errores que sin duda hemos cometido y seguir apostando a la participación como elemento fundamental para lograr mejores resultados a nivel local.
Es aquí donde se ven las mayores diferencias, especialmente en algunas zonas de Montevideo donde se multiplican los asentamientos con gente expulsada del Interior del país o de barrios de la ciudad que no puede cubrir sus necesidades básicas. Mientras el gobierno no resuelve el flagelo de la pobreza extrema, con fuentes de trabajo, con estrategias solidarias, el gobierno de Montevideo, que es sensible a estos problemas, continúa invirtiendo una buena parte de sus recursos en políticas sociales, especialmente en la atención a la salud, medicamentos gratuitos, miles de litros de leche para escuelas y merenderos, consultorios jurídicos barriales, guarderías, aporte de materiales para familias carenciadas, convenios con organizaciones no gubernamentales y con organizaciones sociales para que jóvenes puedan realizar sus primeras experiencias laborales. Tal el caso de Tacurú, Gurises unidos, Gustavo Volpe, Programa Girasoles, etc.
Dentro de esta red solidaria, esta administración se propone ampliar este campo a través de la creación de un fondo social o algo similar que permita una profundización en estas políticas sociales y en otros temas afines, para un mejoramiento y desarrollo de la vida de los vecinos de Montevideo. Pero irremediablemente para lograr por parte de la IMM una extensión de las políticas socioculturales debe el gobierno nacional cambiar su ética administrativo-financiera y así dinamizar las posibilidades de encarar nuevos desafíos que estos tiempos difíciles nos imponen y entrar en este nuevo siglo con la serena confianza de que los gobernantes se proponen terminar con los egoísmos propios de mentalidades estrechas y ampliar el horizonte de sus políticas de Estado.
Todos los vecinos de Montevideo han escuchado al intendente hacer referencia a la necesidad de que el gobierno central cambie su política financiera con respecto a la IMM y vuelque a las arcas municipales lo que legalmente le corresponde aportar y tome a cuenta lo que la IMM transfiere a Rentas Generales cada ano y que asciende a más de 60 millones de dólares.
En caso de operarse este cambio la IMM vería saneada su economía y podría reforzar el aporte que realiza a sus políticas sociales, lo cual redundaría en beneficio de una amplia franja de vecinos marginados y excluidos.
Siempre veremos el futuro con optimismo, sabemos que lo que más acerca a las utopías es la voluntad de alcanzarlas, de ahí la capacidad de hacer, pese a la discriminación, y seguir insistiendo con trabajo y responsabilidad para mejorar la gestión, como herramienta principal para revertir la situación de déficit que hoy tiene la IMM y atender dentro de las posibilidades las propuestas de los vecinos.
Ya pronto se recibirá en la Junta Departamental el presupuesto quinquenal. Los plazos constitucionales permiten a la IMM ingresar el presupuesto antes del 13.01.2001.
Aquí se tendrá oficialmente el plan de metas y objetivos que hemos comentado muy sucintamente. Allí se verá plasmado el programa de gobierno de Montevideo para los próximos cinco anos, me adelanto a decir que estamos convencidos que si la situación económica del país no se complica más de lo que hoy está, las metas y los objetivos que recibiremos prontamente se cumplirán en su totalidad de acuerdo a las prioridades presentadas por los vecinos.
* Edil AU (EP-FA)
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