Las viviendas son de los jubilados
Washington Lauría
Es imposible negar esta evidencia. Hace años que estamos pagando todos los meses las viviendas que usan algunos de los jubilados del BPS.
Muchos de ellos saben muy bien cómo es la ley y el mecanismo utilizado, sin embargo, la mayoría de los ancianos desconoce la forma en que acceden a su casita y creen que llegan a disfrutarla gracias a la gestión de los políticos que conocen.
Como está ocurriendo muy a menudo, resulta necesario repetir que las viviendas son del conjunto de jubilados que autorizamos se nos descuente de nuestros ingresos o el 1% o el 2% todos los meses.
La clase política uruguaya, mejor dicho, tanto colorados como blancos, han hecho lo que quisieron con esta ley. Hace 10 años que están engañando a los viejitos, juntamos la plata y cuando se reclamó, nadie sabía quién la tenía. Ahora reconocen haberla depositado mal y no pueden recuperarla y nos prometen construir con lo que tienen.
Crearon el Ministerio de Vivienda y se pasan la pelotita entre el Banco Hipotecario, el BPS y el Ministerio. Construyeron núcleos básicos evolutivos vergonzosos sin autorización ni consulta alguna. Edificaron otras que son imposibles de ocupar por la gente de edad avanzada y hace años están sin ocupar, como prueba de la ineptitud del gobierno.
El último ministro sembró soluciones habitacionales desde los edificios de altura, confirmando el verdadero desconocimiento sobre el hábitat ideal que requieren los ancianos y además sin pensar cómo pagarán los gastos provocados por esa tipología.
Ahora llega la culminación del atropello, al pretender consumar desde una supuesta urgencia legislativa el traslado al Ministerio de la responsabilidad total de las viviendas para jubilados, habilitándolo para decidir sobre todo el sistema mediante un confuso articulado que le otorga plenos derechos en la materia.
La realidad es tan ineficaz que, a pesar de que los dos directores sociales (Colotuzzo y Murro), han estado reclamando durante años, nada se pudo evitar. Lo único prometido ha sido el acuerdo de no licitar más edificios de altura, pero que los que ya fueron aprobados, continuarán su trámite burocrático y en los próximos meses veremos construir unos cuantos edificios más.
De esta manera, frente a las propias narices de los propietarios (todos los jubilados), se ha consumado cualquier maniobra, sin nunca haber consultado a los reales involucrados.
En 1996 la ‘Organización Nacional de Jubilados Onajpu’ presentó un proyecto de ley junto a cinco organizaciones relacionadas con la construcción de viviendas.
En la legislatura anterior lo archivaron olímpicamente y en la actual, a pesar de que la Comisión de Vivienda de Diputados inició su tratamiento, el Poder Ejecutivo le hizo caso omiso y envió esta inadmisible iniciativa que intenta despojar de sus derechos al conjunto de jubilados del BPS de todo el país.
Una decisión que no podemos comprender provenga de parte del ministro de Vivienda, ni del propio ministro de Trabajo y Seguridad Social y mucho menos del Presidente de la República, ya que la real urgencia está en la efectiva construcción de las viviendas, en lugar de divulgar inaceptables excusas.
Con los millones de dólares ya recaudados, no existe motivo posible que impida construir viviendas. Si quieren inventar historias, sigan mandando leguleyos gestos de emergencia parlamentaria, pero comprendan que los jubilados ya nos dimos cuenta de las intenciones de los actuales gobernantes.
Siempre supimos que apropiarse de algo ajeno no es correcto y mucho peor cuando los protagonistas son los funcionarios elegidos para guiar los destinos del país.
* Dirigente de Onajpu
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