El acceso al cargo de representante de los trabajadores en el BPS

Heber Galli

El actor argentino Raúl Rizzo, ante una pregunta sobre la realidad del vecino país, respondió: «A mí lo que me preocupa es ¿qué vamos a hacer con lo que ya sabemos?, porque sabemos, hay que ver qué hacemos para cambiar, para mejorar…».

Compañeros del BPS me han dicho que hay cosas que parecería que se están desvirtuando y que en la «prensa grande» aparece lo que dice Adolfo Bertoni, y chiquito lo que plantea la Central, sobre la representación de los trabajadores en el BPS.

1.– La forma de resolver la representación de los trabajadores en el Directorio del BPS se plantea y analiza desde mayo-junio, informe escrito de por medio distribuido en la Mesa Representativa Nacional Ampliada del PIT-CNT (MRNA). Se discutió designación o elecciones dado que se recibió una propuesta del gobierno para un proyecto de ley a sancionar por el Parlamento. El 28/7/2000 la MRNA resuelve impulsar que el sistema sea por designación (26 votos por designación y 5 por elecciones). Se plantea al gobierno que la resolución involucra sólo lo referido a los trabajadores (no al sector empresarial), y agrega dos aspectos a incluir: reelección y sistema de suplentes, que son aceptados por los interlocutores oficiales.

2.– En agosto se distribuye un nuevo documento en la MRNA, elaborado por el Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS (ERT). Allí se presenta una propuesta global para la acción, un proyecto, y se proponen candidatos. El documento distribuido en agosto fue ampliamente difundido. Se considera dos meses después por la MRNA y es aprobado en general y sin votos en contra. En setiembre y noviembre, la ATSS solicitó reconsideración de la resolución del 28/7/00, resultando negativo en ambas ocasiones.

3.– Hubo un proceso de discusión y análisis durante al menos 6 meses, documentos y propuestas distribuidos con antelación, conocidos públicamente (Nota: los delegados de base de la ATSS, Bertoni lo es, recibieron los documentos oportunamente). Hubo diversas notas periodísticas. Se puede afirmar categóricamente que hubo múltiples instancias y posibilidades de manifestarse. De acuerdo a la organización que se dio a sí mismo el movimiento sindical, a través de la MRNA, se decidió democráticamente respecto a la representación de los trabajadores en el BPS: que el sistema fuese la designación por la organización representativa y que los candidatos fueran Ariel Ferrari (titular) y Ernesto Murro (suplente).

4.– La decisión del sistema de designación además de otras consideraciones, incluso eventualmente coyunturales, como la situación general de los trabajadores y el país, las condiciones para encarar una campaña electoral, otros objetivos (referéndum sobre la Ley de Urgencia I, Presupuesto, antecedentes de reglamentos de la Corte Electoral, etc.), fue y es factor determinante –para la decisión adoptada– la representatividad de la Central Unica. Cuestión de principios. Quede claro que no se trata de una oposición a una elección, ni temor a la misma, dadas sin dudas las características reconocidas del PIT-CNT, una de las organizaciones más democráticas y participativas del país.

5.– El reglamento de la Corte Electoral para estas elecciones de los directores sociales en materia de quiénes pueden votar es excluyente porque sólo lo pueden hacer los trabajadores que desde el 1º/7/99 al 30/6/2000 hayan figurado en forma continua en los registros del BPS. Quedará una enorme cantidad de trabajadores excluidos, por ejemplo de la construcción, rurales, o personal embarcado, por no haber estado (o sido) registrado en el BPS un solo día.

Se impide la reelección, cuando hay opiniones distintas, siendo la postura de la Central que la reelección debe ser posible, misma opinión de prestigiosos juristas y de dos ministros de la Corte Electoral.

Otro aspecto del reglamento: se transgrede el contenido del Art. 14 de la Ley 16.241 de elecciones de los Directores Sociales, que dice que podrán presentar candidatos las organizaciones con personería jurídica un número de electores no menor al 1%. La Corte Electoral sustituyó el « por « el 1% de los habilitados» y dispuso la presentación de candidaturas sólo con firmas. (Nota al margen: al militante sindical aquí citado: ¿no le causa ningún escozor hablar públicamente de una eventual candidatura suya bajo el ala protectora de un reglamento de dudoso apego a la ley?).

¿Qué pueden hacer los trabajadores, si llegase al cargo alguien en estas condiciones, en caso de desvíos en su ejercicio?

En cambio cuando el candidato surge desde la organización, la Central, existe no sólo un marco para el seguimiento de la gestión y actuación, sino también un respaldo orgánico a la acción del representante, y respaldo también para el caso de que quiera ser avasallado por el poder político por sus opiniones, como ya se intentó varias veces en el pasado reciente.

6.– Como decimos más arriba: el tema de quién representa a los trabajadores es cuestión de principios, objeto de muchos años de lucha. Hace algunas semanas atrás el Dr. Jorge Bruni escribió una nota sobre el tema de la representación y sobre añosas normas que desconocían la organización sindical y cómo, tras décadas de lucha, lograron los sindicatos el reconocimiento del poder político a la representatividad de la organización sindical. ¿Cuál no es uno de los aspectos más importantes de una organización sindical, si no representar a los trabajadores? (Nota: resulta cuando menos extraño que Bertoni, que se autodefine como «militante sindical» esté llevando adelante posturas que lo que hacen es cuestionar la validez de lo sindical).

Quienes hoy tienen la responsabilidad de representar a los trabajadores uruguayos en todos los ámbitos, son surgidos de la Central Unica, el PIT-CNT: desde el BPS, hasta la OIT en lo internacional, pasando por la Junae, la Conasat, y tantos otros. Anecdótico resulta recordar la lucha que, en plena dictadura, dieron los militantes sindicales exiliados cuando las conferencias anuales de la OIT de aquellas épocas, con la Central Sindical proscrita, cuando los personeros de turno pretendían representar a los trabajadores uruguayos. Y cuál otra no fue la victoria cuando en esas conferencias la silla de los representantes de los trabajadores del Uruguay estuvo vacía porque la Central sindical estaba proscrita.

7.– Se ha sostenido por parte de Bertoni que la Constitución es tema de principios y que se debe aplicar a rajatabla. El PIT-CNT ha sido, es y será respetuoso de las normas, ha dado muestras más que elocuentes de ello. También sangre. En el caso puntual y como siempre, se analizó en teoría y práctica, en un marco dinámico, en el plano más amplio con consideraciones políticas y sociales no excluyentes.

Podríamos ver aquí la actitud que se asumió cuando el recordado plebiscito constitucional de 1994 sobre seguridad social, el de la papeleta rosada. Cuando en espera que se sancionara una «ley reparatoria» (luego Ley 16.824) de aspectos anulados por la Suprema Corte de Justicia (SCJ), el Directorio del BPS no aplicó completamente la Constitución y el fallo de la SCJ. Bertoni no planteó discrepancia respecto al proceder del Directorio, y conste que fue, en aquellos años, conocedor de primera línea de los hechos: era presidente de la ATSS.

Es demostrable que «es veleidosa la probidad de los hombres». Bertoni reconoce que en 1992, aprobó y apoyó que el mecanismo fuese la designación directa por la organización representativa, para determinar quién debía ser el rep
resentante de los trabajadores en el BPS («por esa única vez» fundamenta). ¿Es que acaso se pretende hacer «categorías»?, ¿vale una vez? ¿Valen cuando yo estoy de acuerdo y no valen cuando yo no lo estoy?

Si tan respetuoso se es del marco normativo que rige la convivencia (esto es la Constitución, las leyes, los decretos, los estatutos, etc.): ¿se puede afirmar que se es militante sindical y a la vez transgredir las normas de convivencia organizada de los trabajadores expresada en su Central sindical única y pasarle por el costado a las decisiones legítimamente adoptadas, sólo para ser candidato a un cargo?

Bertoni dice que no ir a elecciones es el error político más grande de la Central desde el retorno a la democracia y que la Central pierde autoridad para plantear otras eventuales violaciones de la Constitución. ¡Qué curioso! Resulta que la Central pierde autoridad y él, que admitió la «violación» en 1992 (y en otras ocasiones), no la ha perdido. ¿Reglas y realidades para los demás, pero no para él?

8.– También Bertoni manifiesta preocupación porque «se está afectando la alianza con los pequeños y medianos empresarios con esta actitud del PIT-CNT». Puede quedarse tranquilo: el octavo aniversario de la asunción de los Directores Sociales en el BPS, el pasado 12 de octubre, es una muestra elocuente de la estrecha y fraterna relación. Desde la mesa que presidió el acto, la presencia de la Coordinadora de Gremiales Agropecuarias (pequeños productores rurales) y de la Confederación Uruguaya de Cooperativas (Cudecoop), así como la concurrencia y los múltiples saludos recibidos de las más diversas asociaciones e instituciones de pequeños y medianos empresarios, decenas de ligas comerciales y rurales de todo el país, con las que hay una buena relación. En ese acto estaban éstos y no otros empresarios (se invitó a todos). El nivel de relacionamiento es más estrecho de lo que se pueda imaginar, pero el que no sabe es como el que no ve. Lo malo, en todo caso, es cuando en estas condiciones igual se habla.

9.– No es buena cosa el análisis teórico aislado sin su correlato con la realidad, con lo que pasa realmente. Por allí se puede entrar en el camino del dogmatismo, o a creer que la vida se resuelve con aparentemente ingeniosas apariciones en los medios de prensa, o afirmando cosas un día y diciendo que no se dijo eso al otro. Señala Bertoni que la Central comete un error de concepción respecto a dónde está la fuente de poder, y dice que el verdadero poder está en que los trabajadores voten. Visto aisladamente, en teoría, puede parecer válida la afirmación, pero…¿para quién es ese poder? ¿para los trabajadores? ¿Qué concepciones de la participación pueden avalar esto? ¿Los uruguayos que votaron a Batlle o a Lacalle tienen y ejercen el poder? ¿O son Batlle y Lacalle quienes lo tienen y lo ejercen? La concepción de participación de los trabajadores es otra. Veamos la vida: en el Directorio del BPS ¿vale más el voto de Colotuzzo (electo por 230 mil jubilados y pensionistas en 1992), que el voto de Gasparri (designado por el Poder Ejecutivo)? No. Como ejemplo están los pagos de pasividades, tema donde los jubilados y pensionistas son los directamente involucrados. Otro: más de 700 mil uruguayos rechazaron la privatización de las empresas públicas ¿Cuál es hoy la lucha de Sutel por Antel o del Suanp por el puerto o de la Unión Ferroviaria por AFE? Otro más: no aumentar los impuestos fue centro de la campaña electoral de Batlle: ¿qué pasa con el Presupuesto? Y hoy la batalla principal por el Presupuesto ¿desde dónde se está dando?

El poder real, por lo menos como lo entendemos, se gana todos los días, forma parte del mismo la seriedad, el respeto, la responsabilidad, el relacionamiento con toda la sociedad y fundamentalmente la real y genuina, directa participación.

Desde la óptica de clase, de clase trabajadora, la democracia es algo más amplio que sólo votar cada 5 años, y para eso se necesitan las organizaciones.

Sí es la gente, los trabajadores, la fuente de poder. No negamos la participación directa de la gente, ¡por favor!, todo lo contrario; pero para que eso trascienda la teoría y ocupe su espacio en la realidad son imprescindibles las organizaciones. Esas son las fuentes reales, en la vida, en las que se nutren las posibilidades de cambio, y logrado el cambio en beneficio de las mayorías, de mantenerlo y hacerlo crecer.

* Integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS afiliado a la ATSS

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