¿Irán tiene la culpa?

Escrito por: Por Leopoldo Amondarain - Convencional del Partido Nacional

Martes 15 de abril de 2008 | 2:50
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

El jefe de las Fuerzas Armadas yanquis, general Petraeus, que en setiembre pasado presentó un proyecto de reducción de efectivos en Irak, pide que suspendan el regreso de tropas (“partiditas” de 20.000 hombres por vez) porque sino se “desbarrancaría” una más la situación en el golfo Pérsico.

De ese pedido a solicitar en la brevedad más tropas, media apenas un “saltito”. Llega el mencionado general a aseverar que los “progresos pacifistas” obtenidos y publicitados son “frágiles y reversibles” como para arriesgar el retiro de tropas ante la presunción real de un Estado fracasado inevitablemente iraquí futuro. Pero dentro de lo grave de la situación, lo peor es que ya se anuncia por parte del Imperio oficialmente, la posibilidad de una estadía “permanente”. En buen romance, la bandera imperial de las estrellas, en los hechos se plantaría definitivamente en territorio del golfo como es Irak. O sea, ya no es invadir México y quedársele con Texas y California en el siglo anterior que estaba al lado, o las más de 70 invasiones a sangre y fuego en nuestra América india, que estamos cerca, ahora océanos por medio se quedan con países y naciones con sus riquezas, tradiciones, historia, petróleo, etc., ¡prácticamente para ellos y los “vivos” asociados! Por supuesto, la culpa de todos esos males del golfo Pérsico y aledaños en la ocasión, la tiene Ahmadinejad y su Irán. Según el general Petraeus la responsabilidad del papel destructivo (sic) de Irán, cuyo régimen apoya a los insurgentes iraquíes con tecnología bélica de avanzada (como si la empleada por Estados Unidos fuese precisamente “atrasada”…) apoyando la violencia última en Basora y Ciudad Sadr, es la prueba. Lo que los imperios no entienden o no quieren entender es obvio, que los que iniciaron y provocaron esta guerra o escalada de sangre desde el principio, cuando incluso apoyaban a Saddam Hussein en la guerra contra Irán hace ya muchos años, pasando posteriormente por la Tormenta del Desierto sin olvidar Afganistán, que por cierto todas perduran, sumada a la gran víctima de Palestina con la heroica resistencia del gran Yasser Arafat, todas para la obtención del petróleo, las iniciaron ellos y solamente ellos. No Irán, que por cierto corre el mismo riesgo que los otros y por similares razones, queriendo protegerse y prosperar. Ahmadinejad prolijamente anuncia la construcción de 6.000 centrifugadoras más para la creación de combustible nuclear a nivel industrial y del enriquecimiento de uranio, producción necesaria para prosperar tecnológicamente en sus actividades comerciales e industriales. Dicen los imperiales que sería para fabricar la bomba atómica.

Y nadie se preocupa cuando esas mismas producciones las hacen Inglaterra o Israel, que están en guerras permanentes. La propia Israel acaba de hacer un simulacro militar (ensayo) por presuntos ataques masivos, según ellos, de misiles, químicos y aéreos, en refugios y unidades militares adecuadas a esos efectos. ¡Es obvio que no es vida para nadie! ¿Vale tanto el petróleo y la ambición del dominio del mundo como para sacrificar sus propios pueblos? Estados Unidos declara 5.000 muertos en lo que va de la guerra del Golfo entre sus tropas, sin perjuicio de los muertos de sus asociados. Sin contar, claro está, las víctimas (cuatro o cinco mil) de las Torres Gemelas que están concatenadas en el marco de resultados de sus políticas belicistas. Es probable que sean más que las “miles” declaradas. La propia ciudadanía norteamericana pide a gritos que sus hijos vuelvan a su tierra. Los árabes, ya sea Irak, Palestina, Afganistán o los persas iraníes, están defendiendo y en los respectivos casos muriendo por sus tierras, sus libertades y legítimas riquezas. El petróleo o gas natural no es de los yanquis u asociados, sino de ellos. Luchan y mueren por sus creencias, costumbres, tradiciones, filosofías, familias y ¡patrias! ¡Todos valores respetables y dignos! Los imperios, en cambio, avanzan voraces por el Poder Mundial y la obtención de valores que son ajenos. ¡No les pertenecen! El caso de Irán sólo se defiende y aspira legítimamente a prosperar en paz. Las amenazas las tienen en el “zaguán” de sus casas y en las de sus vecinos. Se anuncia que se quedarían permanentemente en Irak.

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

OTRAS NOTICIAS EN LARED21

    Comentarios


    Sabado 11 de Febrero, 2012
    Montevideo, UY
    Parcialmente nublado, 24 °C