El que calla, otorga

El Congreso del Frente Amplio ­dentro de dos semanas y pico­ deberá intentar resolver asuntos políticos pendientes. Por ejemplo, en nuestra opinión, que el gobierno nacional ha acentuado su toma de distancia del Congreso de diciembre, y de las mismas bases conceptuales y programáticas del Frente Amplio, en política e inserción internacional.

El Congreso no deberá mirar para el costado frente a la posición adoptada por la Cancillería en el conflicto provocado por Colombia al invadir y asesinar colombianos, mexicanos y ecuatorianos en territorio del Ecuador. La Mesa Política emitió una declaración condenando al régimen de Uribe Vélez. La Cancillería trató al país agresor y al gobierno del país agredido como si fueran lo mismo: «no se peleen, muchachos»…. Existió invasión de territorio, bombardeos, ocupación, retiro de cadáveres. ¿Qué más necesitaba el nuevo canciller Gonzalo Fernández para que Uruguay fijara una posición soberana, con independencia de criterio, que caer en generalidades que nada aportaron el conflicto aunque luego venga la autoalabanza de ‘fuimos fundamentales para una salida de paz’. Cuando Uruguay nada había dicho, nada ha dicho, sobre la situación de Colombia. Uruguay ­incluso con Reynaldo Gargano en el Ministerio d e Relaciones Exteriores­ permaneció ausente de las gestiones de una salida negociada al conflicto armado en Colombia, asunto que incluye pero va mas allá de la liberación de los rehenes.

 

La declaración de la Cancillería ­creemos­ fue previamente consultada con los partidos del sistema: el Partido Colorado y el Partido Nacional. ¿Cómo se puede analizar, sino, que mientras la Mesa Política por unanimidad elaboró y difundió una declaración, Cancillería lograra que dirigentes blancos y colorados prácticamente se pecharan entre sí para acceder a los micrófonos a apoyar al gobierno en su «nueva política» exterior de consenso y Estado? El Congreso puede fijar la vista en otras cuestiones, como lo ha hecho el mismo Partido Socialista, preocupado por mostrar continuidad entre la jefatura de Gargano y la de Gonzalo Fernández en el Ministerio que ­nada menos­ fija la estrategia de integración e inclusión internacional del Uruguay. Los partidos frenteamplistas, los comités de base ­como el México DF, con el cual estuvo reunido la delegación del POR hace dos semanas­, no deberemos hacernos los desentendidos sobre una estrategia desde el Ministerio de Relaciones Exteriores que coloca al Uruguay junto al gobierno de Colombia y ­por lo tanto­ junto a su mandante, el imperialismo norteamericano. José Mujica afirmó en su acto de Paysandú hace tres o cuatro días que a las chicharras se les raja el lomo de cantar y que a los frenteamplistas les puede pasar lo mismo en relación a la denuncia al imperialismo. Lamentablemente el compañero senador se equivoca. Por ejemplo, los pueblos no olvidaron, como sí lo hicieron nuestra Cancillería y nuestros parlamentarios, que se cumplieron cinco años de la invasión de Estados Unidos a Irak, sin que existiera ningún pronunciamiento. ¿Es un asunto menor para la humanidad el genocidio que viene practicando Estados Unidos ­miembro de la ONU, junto al Uruguay y demás naciones­ contra ese país? Casi dos mil días y noches de crímenes permanentes, destrozo de los vínculos y la vida de todo un pueblo. Un crimen de lesa humanidad que en Montevideo sólo mereció la iniciativa ­por ahora solitaria­ de la Sociedad de Educadores Democráticos por la Paz que dirige el maestro Víctor Brindisi. No se trata sólo de protestar contra el imperialismo yanqui sino de promover decisiones y acciones por la paz con democracia, soberanía y derechos humanos en el mundo. El Frente Amplio es gobierno nacional con mayoría absoluta en las cámaras. ¿Por qué el Gobierno Nacional habría de inaugurar una política exterior de Estado? Esto no es respetar a las minorías de la población que votaron al Partido Nacional y al Partido Colorado en las últimas elecciones nacionales. Esto se denomina claudicación política frente ­ya no a los PPTT­ sino frente al imperialismo, por más que José Mujica crea que el Frente Amplio y su gobierno deberían permanecer callados ante tanta atrocidad.

¿Quién puede afirmar que las cúpulas blancas y coloradas representan la opinión de sus votantes de hace tres años? El Frente Amplio no debería darse de patadas con su gobierno en política exterior, disidencia claramente representada ante la invasión transitoria, pero no menos grave, del territorio de Ecuador. En cambio, es necesario diferenciarse claramente de la política pro imperialista de los cogollos colorados y blancos. Si la estrategia del gobierno nacional no lo hace, si colocamos al Frente Amplio a la cola de los viejos partidos del sistema, va a reventar algo más que el lomo de las chicharras porque se pone en riesgo la integridad política y moral del Frente Amplio. Convocamos a la base social frenteamplista, no sólo a la militancia, a expresarse, a manifestarse, a polemizar, a defender el proyecto básico original, fundacional, del Frente Amplio. La dirección del Frente que habló con siete u ocho oradores en el acto del pasado miércoles en la explanada municipal no dedicó ni un minuto a pronunciarse sobre estos asuntos. Otros deberemos hacerlo. El que calla, otorga.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje