Tiranos temblad
Víctor Rossi
Hoy se cumplen 20 años de la histórica jornada en que el pueblo uruguayo derrotó a la dictadura en las urnas, cuando intentó institucionalizarse por medio de un plebiscito para crear un nuevo sistema autocrático sin partidos políticos ni libertades democráticas fundamentales.
Aquella gesta fue la continuidad iniciada con la huelga general de 15 días con que la clase obrera y el pueblo, nucleados en la Convención Nacional de Trabajadores, enfrentaron el 27 de junio de 1973 al golpe de Estado.
Fue también el principio de un proceso complejo de entendimientos políticos que permitió la confluencia de fuerzas para derrotar a la dictadura, que tuvo como antecedente el acuerdo –en medio del fragor de la batalla– entre el Frente Amplio y el Partido Nacional, que es recordado con letras de bronce en un monolito ubicado en nuestra principal avenida de 18 de Julio.
Las reservas democráticas de nuestro pueblo permitieron sortear con éxito la trampa montada por la represión y por los grandes medios de comunicación, que intentaron hacer creer a la ciudadanía que con la propuesta del régimen cívico militar se estaba avanzando hacia una salida democrática, cuando la intención era dejar atrapado al país, en el mejor de los casos, bajo una democracia tutelada.
Aquel 30 de noviembre de 1980 el pueblo le dijo NO a una salida a la chilena, donde aún hoy los militares responsables de la violación de los derechos humanos, con el general Augusto Pinochet a la cabeza, hacen pesar su fuerza desde el mismo poder institucional.
Creemos que la iniciativa de conmemorar este acontecimiento democrático desde la propia Asamblea General, es una buena señal que va a dar todo el sistema institucional del país en reafirmación de la democracia y de la libertad.
Desde las filas del Encuentro Progresista y del Frente Amplio, los sectores más castigados por el fascismo y la persecución, lo hacemos con alegría, sin rencores, pero con la tranquilidad de conciencia de que en nuestras filas no existieron dudas ni claudicaciones cuando se tuvo que elegir entre la democracia y la continuidad de la dictadura.
Lo hacemos también sabiendo que aún queda un trecho, tarea en la que estamos comprometidos, para saber la suerte de los desaparecidos y así establecer la necesaria paz de los espíritus que necesita nuestra sociedad.
Democracia que también reclama a gritos soluciones para los grandes problemas sociales, como forma de establecer las posibilidades de la igualdad en todos los planos.
Una vez más, «Tiranos temblad», porque al paso majestuoso de los hombres libres la democracia uruguaya está otra vez de fiesta al recordar sus mejores horas de dignidad.
* Representante Nacional EP-FA, 738
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