Re-elección o re-edición
«…casuística humana esa, de criticar a las cosas, de cambiar el nombre a las cosas, para luego perpetuarse dentro de ellas…»
(Federico Engels)
Este tema nos ocupará parte importante de las agendas y espacios que deberán ser destinados a propuestas alternativas en lo que hace al topeo del crecimiento en calidad de vida por una parte importante de los trabajadores en lo que hace a sus magros ingresos para afrontar los gastos para su sobrevivencia, en contradicción a las escandalosas ganancias y acumulación histórica de los capitales en esta coyuntura.
Desde el Estado se destaca el honrar la deuda financiera en detrimento de la deuda social, restringiendo inversiones. Esta por su parte contiene una fuerte presión al gasto a la vivienda en forma salvaje; la vivienda es un gasto y no una inversión en este esquema y NO un derecho y SI una mercancía en la concepción.
Frente a estos hechos, por otro, la mortalidad posneonatal en los domicilios, entre 1996 y 2006, se dio en casi un 50% en invierno, asociada a las condiciones de vida ambiente, provocada por infección respiratoria (Revista Médica N°23).
En contraposición, en otro extremo, rompen récords y festejan el aumento histórico de un 41% más en las ventas de autos 0 km que superan los 60.000 dólares. Sin lugar a dudas que la crisis la están pagando en forma diferenciada, en lo que hace a los beneficios de esta política económica.
No olvidamos que en setiembre de 2004 (gobierno del Partido Colorado), frente a la Plaza Fabini instalamos una carpa que se sostuvo por 60 días, llamándola «La Carpa de la Dignidad y la Resistencia», la cual fue inaugurada por la compañera Marta Pergonet, fundadora del comedor «Isaías» del barrio Colón, quien a impulso de ver niños comiendo pasto en la escuela, la llevó a resistir con la dignidad que nuestras mujeres trabajadoras han demostrado una y mil veces.
Este pasado y este presente deberán mirarse al espejo una y mil veces, pues para un verdadero nunca más a la impunidad económica que refleja en los gastos de 2006 brindados por el Ministerio de Economía y Finanzas deberían variar sustancialmente; estos son:
– Gastos 2006 para vivienda 73 millones de dólares; – Atención a la pobreza (Plan de Emergencia) 107 millones de dólares; – Desembolsos financieros (Intereses Deuda Externa) 857 millones de dólares
Ante estos números reales que refleja premios y castigos, destratos y buenos tratos, privilegiados de siempre y postergados de siempre, deberíamos reflexionar sin camuflajes que reelección significa volver a elegir y por supuesto no más de lo mismo conocido, o sea no reeditar recetas financieras que más allá de la estabilidad, significa también la perpetuidad de lo que nunca llegará, o sea el pago de la deuda social.
Por ello, haber transferido para 2030 los compromisos de la deuda financiera, quita la posibilidad de una renegociación para dar cabida a un desahogo o posponer su pago, generando una brecha o una bocanada de aire fresco que permita una buena nueva, barajar y dar de nuevo en torno a este tema.
Por lo tanto, podremos hablar de reelección (elegir), de personas que no tendrán muchos caminos para elegir por el condicionamiento impuesto que no se discute. Instrumentar un Plan Nacional de Viviendas que incluya 10.000 casas que cuenta con la inversión hecha por los trabajadores, aportados por su bolsillo y no ejecutadas, será tema central en el diálogo previsto a partir de febrero con el Presidente de la República, doctor Tabaré Vázquez.
Los recursos están, los Sin Techo también, falta enderezar el timón hacia el Derecho Humano que es la vivienda.
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