El "huracán" Chávez no deja destrozos

Quisiera demostrar, a través de estas líneas, que no todos los fenómenos naturales que están azotando a nuestro planeta, son tan destructivos como se pretende demostrar. A pesar que de parte de algunos sectores de nuestra sociedad política intentan que ello así sea. Realizan esfuerzos denodados (ilícitos, algunos) en tratar de envolver a la opinión pública nacional e internacional con sus intenciones aviesas.

Desde que asumió Tabaré el gobierno es notorio que el de Venezuela nos ha extendido la mano fraternalmente. Sin intereses ocultos, con el solo objetivo de ayudar a un país hermano, que no cuenta con la riqueza económica de aquél. Desde su primer mandato al Gobierno Bolivariano se le ha tirado con ‘artillería pesada’, encabezada por Bush, que vio un enemigo potencial en el líder caribeño, que se manifestó a favor de los varios triunfos del progresismo en el continente Sur y ello puso nervioso al Imperio del Norte. Bastaría observar los números de la transacción hecha con Ancap, proveyendo de crudo a nuestro país, elemento del cual nuestro país ha sido eternamente rehén en su precio internacional, al no poder salir de la maraña de los proveedores internacionales (Texas, EEUU) Nos llega a la Planta de La Teja ese insumo, y un porcentaje pequeño de su valor, es pagado por el Ente energético a los 90 días, el resto a 25 años, con un interés del 1% anual, y nos aseguran proveernos del producto por muchos años. Y por si ello fuera poco, ese dinero a pagar, se puede volcar en proyectos industriales, agrícola-ganaderos, u otros, es decir nos financia pequeños emprendimientos, que a los uruguayos nos viene como ‘anillo al dedo’. La otra alternativa de pago es con productos autóctonos (nosotros lo hacemos con lácteos.) También ha firmado convenios muy ventajosos con otros países, en el marco del Plan Petro-Caribe. Más allá de su carismática personalidad, que no ‘respeta’ el protocolo, que en medio de un discurso de cifras, afirmaciones y proyectos en común con el país que visita, introduce un chascarrillo, un chiste, pero que en ningún momento, produce malestar, ni falta de respeto. Las afirmaciones en sus discursos tienen base científica, y están apoyadas en cifras verdaderas, sin menoscabar al interlocutor, a pesar de que permanentemente está ofreciendo ayuda.

Con mucho recelo en no dañar las relaciones entre todos los sudamericanos, invoca permanentemente a los héroes nacionales, tratando de que la región se convierta en un verdadero mercado común desde todo punto de vista. Y los hechos así lo confirman: Tele Sur (emisora televisiva que desde Caracas emite a todo nuestro Continente, desde hace un tiempo), mostrando la otra cara de la realidad que las cadenas tradicionales internacionales no lo hacen. Impulsando un Banco que solventará a esta región, basado en los aportes de todos los Estados de Latinoamérica. Para redondear una tarea enorme del líder venezolano, asumió el compromiso, frente al mundo, para mediar entre el Gobierno colombiano y las FARC, intentando recuperar los secuestrados por la guerrilla, que lo pone en primerísimo plano, muy a pesar de Bush y Uribe, dando el primer paso días atrás, con la liberación de dos rehenes. Y con perspectivas ciertas de seguir por ese camino de pacificación en el país vecino.

Se ha intentado involucrar al gobierno venezolano con diferentes hechos, los cuales fueron desbaratados, por ser muy burdos, con un sólo objetivo: intentar detener al ‘huracán’ Chávez. Luego de lo antedicho nos parece inadmisible que se le pongan trabas a ingresar al país caribeño al Mercosur (unión que ha sido tan maltratada), siendo el momento adecuado, ya que como decíamos, América Latina se vuelca a la izquierda, y sería un error inadmisible no aprovecharlo. Y que nuestra región perdure en el tiempo afirmada económicamente, con sus raíces intactas.

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