Las peripecias del gasto educativo
Daniel Olesker
l finalizar el año 1999 de acuerdo a la rendición de cuentas de dicho año los gastos de las instituciones del sistema educativo público (ANEP y Universidad) han sido de 7.682 millones de pesos equivalentes a 677 millones de dólares lo que equivalía a un orden del 3,2 % del PBI.
Al finalizar este presupuesto en el año 2004, la situación se detalla en el cuadro con tres hipótesis:
* El gasto aprobado en Diputados
* El gasto incluido en el mensaje complementario
* La propuesta de llevar el gasto educativo al 4,5% del PBI para lo cual se toma el mensaje del Consejo Directivo Central de la Universidad de la República y se estima un gasto necesario de la ANEP partiendo de la propuesta original de la ANEP y adicionándole lo necesario para llegar en 2004 al 4,5% del producto.
El siguiente cuadro nos muestra la situación resultante.
Se ve con claridad las sustanciales diferencias entre las tres posibilidades. En la primera el gasto educativo sobre Producto Bruto Interno (es decir la comparación entre lo que se gasta en educación y la riqueza del país) que era la miseria de poco más del 3% en 1999 (de las más bajas del mundo) baja aún más (ya que el gasto se congela y el PBI aumenta) a.2,98% en 2004. Por ende si el promedio de los países de la región era de 4,5% sobre PBI en 1994 y ya estábamos seis años retrasados, nuestro retraso aumentará a más de diez años.
En la segunda hipótesis, que ahora aparece como la más probable de ser votada (aunque nunca se sabe, dadas las idas y venidas que ha tenido este Presupuesto) el porcentaje mejora en el año 2001, dados los incrementos existentes para ambas instituciones en dicho año y luego como se congela prácticamente (y en el caso de la Universidad sin prácticamente), vuelve a bajar y finaliza con 3,09% sobre el Producto Bruto Interno.
Finalmente planteamos la opción de llegar al final del quinquenio al 4,5% del PBI (manteniendo para 2001 lo que viene en el mensaje complementario) tomando como referencia para la Universidad su propipo mensaje y llevando el de la ANEP al final del quinquenio a 9.365 millones de pesos. De esa manera estaríamos llegando a este porcentaje del PBI aunque recordemos que ahora las recomendaciones de la Unesco (organismo internacional de la educación) hablan del 6%, pero algo es algo, aunque la corramos de atrás.
Este cuadro muestra que lo que se va a aprobar si se toma en consideración el mensaje complementario es una baja en el quinquenio del gasto educativo ya que luego del aumento del año 2001 se congelan ambos presupuesto y por ende en relación al PBI caen sin lugar a dudas.
En síntesis la cosa viene mal para los educadores y a ello se agrega un hecho adicional que empeora la situación. En el mensaje complementario para la ANEP se proponen aumentos para los docentes por medio de una partida fija del orden de los 500 pesos por docente en el primer año y luego se congelan los salarios.
Y en ese sentido dos comentarios importantes:
* se excluye a los no docentes del aumento, que son quienes han perdido salario durante el último tiempo
* se excluye del aumento la partida para reestructura escalafonaria del mensaje original de la ANEP que permitía recuperar en parte la escala salarial histórica y mejorar los salarios de los grados más altos.
Este último punto nos lleva a reflexionar sobre cuáles son los objetivos de este achatamiento permanente de la pirámide ocurrido desde 1994 hasta hoy sin cesar.
Quizás lo que se pretende es una ruptura generacional entre los docentes. Es decir estimular la emigración de los docentes más veteranos (aquellos que después de 25 años de trabajo apenas pasarán los 5.000 pesos) y sustituirlos progresivamente por nuevos docentes. Y en cualquier actividad y más en la docencia el equilibrio generacional es central para articular los conocimientos, para trasmitir experiencias, para conducir el proceso educativo. Por ello nos parece muy grave que, habiendo reconocido por parte del Codicen de la ANEP y por el propio Partido Nacional la gravedad de la distorsión de la carrera profesional no sólo no se mejora esta situación sino que se la empeore.
La siguiente gráfica nos muestra cómo quedará la escala salarial en relación a su valor histórico.
En definitiva, de aprobarse el mensaje complementario tal cual fue enviado en la perspectiva de mediano plazo, la Universidad estará condenada a la congelación de su capacidad de gasto y la ANEP tendrá un aumento importante el primer año y luego se congelará igualmente.
Por ello, más allá de la necesaria aprobación del aumento, que para el año 2001 viene en el mensaje complementario para la ANEP, para el conjunto del quinquenio hay todavía maneras de corregir esto. Los legisladores están a tiempo de dotar a la educación de recursos. Y tienen varios caminos:
* El primero y más claro es el de votar los presupuestos enviados por ANEP y Universidad. Nos preguntarán de dónde saldrán los recursos. Ya lo hemos dicho varias veces, pero como parece que no nos quieren escuchar lo repetimos:
* Del gasto militar
* Del gasto de las relaciones exteriores
* Del gasto del Ministerio de Economía cuyo presupuesto es superior al de la Universidad
* De establecer un impuesto a la renta para los no asalariados que hoy no pagan nada al Estado
* De aumentar el escaso impuesto a las fortunas que existen son grandes y la pasan muy bien.
* El segundo, bastante más pobre pero mejor que la congelación del mensaje original, es el de incorporar un artículo que aumente automáticamente los presupuestos de ANEP y Universidad en relación al crecimiento del PBI. Para dar una idea según las estimaciones de crecimiento del gobierno en el año 2004 la recaudación habrá crecido en 443 millones de dólares y la diferencia para llegar al 4,5% del PBI son 330 millones.
Por ende repetimos los legisladores están a tiempo de corregir estas distorsiones y mejorar el gasto educativo global, eliminar la terrible discriminación en la ANEP hacia los no docentes, recomponer seriamente la estructura escalafonaria de la ANEP, y dotar a la Universidad de un presupuesto tal como ella lo ha solicitado.
EL PARLAMENTO TIENE LA PALABRA, LOS EDUCADORES ESPERAMOS.
* Economista
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