Escrito por: Por Jorge Croce Movimiento "20 de Mayo" FRENTE AMPLIO DEL PUEBLO
Desde el pique, o más bien, desde un rato antes de asumir (1), el Ministerio de Economía y Finanzas, tomó a su cargo, “manu politik”, el área de relacionamiento que naturalmente correspondía al Ministerio de Relaciones Exteriores, y que supuso el “acercamiento” del nuevo (futuro) gobierno con el imperio. Que, a estar por los acontecimientos acordados entre ambas desiguales partes, derivó en lo que, pomposamente comentan las autoridades imperiales como el “aliado estratégico” (en lo geopolítico). (2)
Las sucesivas decisiones del gobierno, con la participación complaciente del Presidente de la República, llevaban, como de la mano, a la firma de un TLC con EEUU.
A saber:
1- Firma del Tratado de Protección de Inversiones yankis (alquita), en Mar del Plata, por la tarde y por detrás de la iglesia, cuando, por la mañana y en ejercicio de la presidencia pro témpore del Mercosur, se había rechazado el ALCA.
2- Firma del TIFA, como segundo eslabón que conducía, como de la mano al TLC.
3- Otros actos que mostraban la decisión de tomarse el “trrrrren” imperial, algunos claros y otros velados, pero pasibles de ser interpretados en tal sentido, tales como
- No visita Cuba.
- Envío de tropas a Haití, a “emprolijar” los exabruptos del imperio
- Envío de fuerzas militares a las perimidas maniobras Unitas.
- Autorización para el envío de fuerza militares para las maniobras Panamax (“Dositas”).
- No concurrencia a la asunción de Evo Morales en Bolivia, para mostrar que el país no integra el “eje del mal” (Cuba-Venezuela-Bolivia-Ecuador…).
- No concurrencia a instancias de acuerdos sobre energía latinoamericana, mientras se buscaban soluciones por el lado de Emiratos Arabes (petróleo) y Finlandia (energía nuclear).
- Dificultades y demoras para acercarse al Banco del Sur, y,
- Empecinamiento (3) en materia del diferendo con Argentina, en el cual, la falta de voluntad manifiesta de diálogo de nuestro gobierno resultó ser funcional al debilitamiento del Mercosur y, por ello a la posibilidad de su abandono, intentando centrar el problema con Argentina en el corte de los puentes, como si esa fuera, en realidad, la causa inicial y única del problema.
Luego vino un “paráte”, cuando, a pesar de todas las decisiones inconsultas del gobierno, algunos actores importantes dentro del FA, pero sobre todo, la opinión pública (sindical y social), se empezó a mostrar mayoritariamente consternada y alarmada por la posible inconsulta firma del TLC con el imperio.
Allí, tal como el boxeador, que recibe un golpe, que lo deja momentáneamente sin aire, se dio el paso atrás tan sólo para recuperar el aliento. Al poco tiempo, cuando muchos se apresuraban a festejar que el TLC estaba muerto, aparece la visita a Vietnam y la peregrina idea presidencial (4), como único objetivo visible de esa incursión. La cosa se puso más en el tapete, cuando en el reciente Consejo de Ministros, el ministro de Economía “apuró”, señalando que era la hora de definir una inserción internacional (para el lado de EEUU, claro). Ahí , el Presidente, craneó la idea, ¡por fin!, correcta, de que se debía consultar a la fuerza política, que estaba de Congreso. Felizmente, luego de dos años y medio de gobierno, se le ocurrió, aunque sea una golondrina que no hace verano, dejar de lado el ninguneo, y consultar a sus mandantes. Enhorabuena. Quizás con la peregrina idea de que, sabiendo lo que él también parecía querer, luego del claro reciente mensaje desde Vietnam, (4) los frenteamplistas se iban a subir a ese “trrren” suicida.
Si fue así, le salió el tiro por la culata.
El Congreso, por amplia mayoría, sustentada desde las bases, impuso el criterio de “NO a un TLC con EEUU, del formato de los ofrecidos a Perú y Colombia”. La intención está clara. A Uruguay, se le ofrecerá un formato acorde a los ofrecidos en la región. Eso cierra las posibilidades de un TLC con EEUU. Pero cuidado. Hubo en la Comisión de Inserción Internacional del Congreso, otra propuesta, tan radical como intrampeable. Establecía que “NO se firmará ningún tratado económico con EEUU”. Porque el problema, que ya se ha dado en otras oportunidades , es la “habilidad” de los inteligentes del gobierno, desde el Ministerio de Economía, para eludir los obstáculos que se le presentan. ¿Qué pasa si mañana, le cambian un punto y una coma al formato Perú, lo firman, y nos vienen con el cuento de que no es un TLC del formato “prohibido” por el Congreso? Deberemos estar atentos y vigilantes. El TLC que se dice ya, que “ni los “demókratas” del cubil imperial lo quieren”, es, como dicen de los gatos, un bicho con varias vidas. Sobre todo, cuando hay maquiavélicos “veterinarios” que están desesperados por alargarle la vida. El que avisa no traiciona.
Una decisión de “no a cualquier tratado con EEUU”, hubiera cerrado y enterrado el “bicho”. No sabemos, en qué medida la solución aprobada con el apoyo de importante cúmulo de fuerzas de la coalición no puede haber sido tomada, con la aviesa idea de algunos y la inocencia de otros, de que haya quedado una “rendija” por donde escaparse… El tiempo, inexorablemente, nos lo dirá.
(1) Conversaciones con el FMI, definiendo la política económica, antes de la asunción de mando de Tabaré Vázquez.
(2) Con pleno conocimiento y decisión del presidente Vázquez. Por tanto no creerse que todo se arregla sustituyendo a Astori. Porque el que viene es su mano derecha y su alma.
(3) “Todo está en discusión en el tema Botnia, menos la ubicación, la construcción de la planta y su funcionamiento” (¿qué se dejó para discutir?).
(4) “Si Vietnam , que sufrió con la invasión del imperio, firmó un TLC con EEUU, entonces nosotros…, deberíamos seguir ese ejemplo” (T. Vázquez dixit).
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