2007. Récord para la soja y el maíz

Un año que favoreció a las materias primas

Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, el crecimiento desenfrenado en Asia, el incremento del uso de biocombustibles y la especulación, impulsaron al alza por sexto año consecutivo los precios de las materias primas, favoreciendo a numerosos países latinoamericanos.

Meses después de que estallara la crisis de los créditos hipotecarios de riesgo en Estados Unidos («subprime») en agosto, las cotizaciones recuperaron sus niveles anteriores a la crisis y algunas materias primas incluso continuaron subiendo.

La soja bate sus mejores marcas y el bushel de trigo nunca costó tan caro.

Expertos notan que el auge de las materias primas beneficia a varios países de América Latina, como Brasil, cuyas exportaciones están constituidas en 65% de carnes, soja, café, mineral de hierro, petróleo y etanol, Venezuela, que 90% de lo que vende es petróleo y derivados, así como a Ecuador, cuyas exportaciones dependen en 77% del crudo y otras materias primas, y Perú, que depende en un 56% de los ingresos provenientes de metales.

América Latina sigue siendo al mismo tiempo la principal fuente de minerales del planeta, en particular de hierro y cobre, que alimentan las arcas de Perú y Chile. Bolivia comenzará a explotar en 2008 el enorme yacimiento de hierro del Mutum.

Paralelamente, el boom de las materias primas agrícolas acelera la economía de Argentina, Brasil y Uruguay: el trigo casi duplicó su precio desde principios de año, mientras que el de la tonelada de soja aumentó cerca de 50%.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió en octubre que una creciente dependencia mundial de los productos alimentarios como fuente de energía puede sin embargo aumentar los precios de los alimentos en los países pobres, lo cual tendría «serias implicaciones».

En 2005, Estados Unidos se convirtió en el primer productor de etanol (de maíz) superando a Brasil (que lo obtiene de la caña de azúcar), mientras que la Unión Europea es el primer productor mundial de biodiésel, indicó el informe del Fondo.

A su vez, China e India, sedientas de energía para alimentar su rápida expansión económica, piensan incrementar su producción de biocarburantes, lo cual, según expertos, podría agravar la escasez de agua y de comida.

Las cotizaciones de las materias primas se vieron favorecidas asimismo por la afluencia a los mercados de «commodities» de un enorme caudal de dinero especulativo alentado por la debilidad del dólar.

«Los fondos especulativos aumentaron su participación en los metales, sobre todo los preciosos, pero el movimiento abarcó incluso al cobre», observó Olivier Jakob, de la consultora Petromatrix, semanas atrás.

Pero algunos expertos advierten sobre la amenaza que se cierne sobre los mercados de materias primas: si la crisis financiera que afecta a Estados Unidos y a Europa desde mediados de año se propagara al conjunto de la economía, el mundo tendría que ponerse a dieta.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje