Nació el Banco del Sur
Con la participación de mandatarios y representantes de los siete países miembros, Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela, se llevó a cabo el pasado domingo 9, el acto con motivo de la firma del Acta Fundacional del Banco del Sur, con un capital inicial de 7 mil millones de dólares, para promover y apoyar el desarrollo integral de los países suramericanos, mediante el financiamiento de programas bajo un esquema de cooperación y no de explotación.
La institución, fue una iniciativa lanzada por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela en 2004, y tendrá su sede central en Caracas y subsedes ubicadas en Buenos Aires, Argentina y La Paz, Bolivia.
Justificación del Banco del Sur
El Banco del Sur se justifica como una institución financiera que permitirá diversificar las fuentes e instrumentos de financiación del desarrollo; integrar y profundizar los mercados financieros; favorecer el equilibrio del ahorro y la inversión en el marco de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur); fortalecer los nexos financieros regionales y contribuir a la transformación del modelo actual de dependencia, dispersión y fragmentación financiera que caracteriza a la región.
El Banco del Sur será una institución de soporte al proceso de desarrollo social, económico, e integración financiera de los países del sur, que ejecutará operaciones de Banca de inversión internacional; promoverá el desarrollo de mercados de capitales y financieros regionales; será promotor del desarrollo e innovación tecnológica y actuará como ente compensador de pago.
También operará como Banco de desarrollo para el financiamiento de macro y micro proyectos; será garante y avalista de operaciones de crédito y Fiduciario de recursos para proyectos públicos regionales; Agente financiero y de custodia de títulos valores; Alternativa de diversificación para la gestión de Reservas Internacionales, de excedentes financieros públicos y 0rganismos internacionales.
Los recursos para el desarrollo de sus operaciones, provendrán de los aportes de capitalización de países miembros, las captaciones de ahorro interno regional y las emisiones e inversiones en mercados financieros locales e internacionales y tendrá personalidad jurídica de derecho público internacional o cualquier otra figura jurídica que se juzgue pertinente.
El Banco del Sur marca el preludio de la nueva arquitectura financiera de los países de la región en el contexto de la integración.
Lo que dijeron los presidentes
Tras la firma del documento fundacional, los presidentes de los países socios tomaron la palabra para destacar la importancia de la creación de este organismo multiestatal.
El presidente Evo Morales, primero en dirigirse a los presentes, manifestó su satisfacción por la gesta de democracias liberadoras en el continente, sometidas sólo a sus pueblos y no al imperio. Igualmente, recordó que las naciones más pobres quedaban a merced de instituciones financieras internacionales quienes condicionaban la entrega de créditos con cláusulas nada beneficiosas para los pueblos. En ese punto diferenció al Banco del Sur y dijo estar seguro de que el mismo permitirá resolver los problemas económicos en la región. «Que sea lo más democrático y transparente, es el gran deseo que tenemos. Es el primer paso para que Suramérica tenga su propia moneda, una moneda única de Suramérica», enfatizó el gobernante boliviano.
Por su parte el presidente Lula Da Silva, inició su participación señalando que se está dando un paso decisivo en la construcción del sueño de integración de los pueblos de América del Sur con la creación de un banco genuinamente suramericano, que pudiese financiar proyectos en sectores claves de nuestras economías, aparte de promover el desarrollo social con proyectos abocados a reducir la pobreza y las asimetrías de la región. «Solamente fuerte, unida e integrada, América del Sur podrá ocupar el lugar que es suyo en el concierto de las naciones y principalmente crear condiciones para el desarrollo pleno de nuestros pueblos», destacó el presidente carioca. Para el mandatario brasileño, el Banco será fundamental para viabilizar las iniciativas que necesitamos para integrar la región y consolidar la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), además de fortalecer el intercambio comercial en moneda local, sin pasar por el dólar. También el presidente Rafael Correa de Ecuador, participó en la ceremonia e inició citando la frase de El Libertador Simón Bolívar, que proclama «La patria es América», y manifestó con entusiasmo que aquella proclama que parecía utópica, o siempre traicionada por la resignación o sumisión de los gobiernos del continente a los poderes omnímodos, se está haciendo realidad. La creación de una nueva arquitectura financiera, capaz de revertir y desterrar para siempre las taras del egoísmo, el aislamiento y la competencia fratricida por recursos entre nuestros pueblos y países, es una de las manifestaciones de mayor emancipación.
El mandatario ecuatoriano resaltó que América Latina cuenta con más de 250 mil millones de dólares colocados en instituciones financieras del norte: «Un incomprensible masoquismo financiero», y enfatizó que la suma de las riquezas de los países socios permitirá multiplicar la capacidad de atender crisis financieras y de balanzas de pago, así como utilizar esas divisas para el desarrollo de nuestros pueblos. «No hay ningún impedimento técnico ni financiero para lograr estos objetivos, se trata solo de decisión política, visión histórica y superar las trampas institucionales que heredamos de la larga y triste noche neoliberal», sentenció Correa.
El presidente paraguayo, Nicanor Duarte, manifestó que el Banco del Sur es el reflejo de que si realmente construimos la voz común desde América del Sur, y asumimos el protagonismo activo de un orden internacional que permita a los pueblos alcanzar la dignidad, a participar con justicia de la riqueza que todos producimos, los pueblos de nuestra región tienen una esperanza nueva y un futuro venturoso. «Más que nunca, aquello de que la utopía es la conciencia anticipadora de la realidad, hoy tiene vigencia con el Banco del Sur». Según el mandatario paraguayo Duarte Frutos, con el inicio del Banco del Sur no sólo se da inicio al proceso de soberanía y emancipación financiera, sino también se abre el camino a la liberación política y al fin de la dominación cultural impuesta por quienes manejan los recursos financieros, sectores que nada tienen que ver con la historia y los anhelos de nuestro continente. El presidente Duarte finalizó manifestando con fe en que las banderas que hoy se levantan en América del Sur por la liberación de nuestros pueblos, ningún poder político, científico, tecnológico o militar podrá secuestrarlas de nuestras manos. Por su parte, el presidente venezolano Hugo Chávez, consideró que el ente multiestatal forma parte de un sistema de instrumentos liberados, conjuntamente con Telesur, Petrosur y Unasur, porque constituyen un desafío para romper los paradigmas: «Sólo unidos es que podemos ser verdaderamente independientes, verdaderamente libres (…). Solo unidos seremos libres y grandes, nuestro continente, nuestra Suramérica, nuestra América Latina».
Dijo que «llegó la hora de comenzar a traer esos recursos para acá» y no dejarlos en las instituciones financieras del norte para impulsar proyectos que les permitan a los pueblos salir de la pobreza. Asimismo, el presidente Chávez resaltó que el nuevo instituto financiero no es una utopía, sino un hecho que representa una guerra política, social y económica. Hace 9 ó 10 años, recordó, esta propuesta era impensable y Venezuela era la única voz que desentonaba en el coro celestial que cantaba al neoliberalismo, a la antipatria. Hoy se escuchan «las voces de la patria grande, de la patria nuestra, las voces de nuestros pueblos». El presidente anfitrión y salien
te, Néstor Kirchner, en medio de vítores, inició su participación agradeciendo a los «amigos y compañeros presidentes» con quienes ha vivido y compartido tantas ilusiones, sueños y utopías entre ellas el Banco del Sur para empezar a construir un camino diferente en América. Asimismo, agradeció a las organizaciones sociales y fuerzas políticas venezolanas, en especial al presidente Hugo Chávez, por el permanente apoyo que ha brindado Venezuela a la República Argentina, en los momentos más difíciles. Por su parte, la presidenta electa Cristina de Kirchner, en su discurso de cierre acotó que era un día especial para la América del Sur, continente que «tiene nombre de mujer». Reiteró al mandatario venezolano el «eterno agradecimiento y reconocimiento» debido al respaldo que en todo momento ha dado a la nación del cono Sur, «cuando nadie nos ayudaba».
Con respecto al Banco del Sur dijo: «…depositamos muchas esperanzas para que sea un instrumento… que aborde lo que necesitan los pueblos y nuestras sociedades: financiamiento, inversión para infraestructura, para producción, para trabajo y para mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas. Es por eso que nosotros desde hace mucho tiempo hemos abrazado esta causa política».
Una iniciativa de integración
El Banco del Sur tiene como objetivo central ser autónomo de las políticas económicas neoliberales del FMI y BM, pues busca disminuir el depósito del ahorro interno de las economías de la región suramericana en los bancos del Norte.
Asimismo, es un paso previo la formación de la moneda común del Sur como respuesta a los efectos nocivos de la crisis del dólar. En definitiva, apunta al uso soberano de los capitales a favor de nuestros propios intereses, los cuales deben priorizar la ejecución de los proyectos estructurantes de la nueva integración geopolítica del Sur, entre ellos, la infraestructura física terrestre, aérea y marítima. Esta iniciativa soberana busca crear y consolidar la democratización del capital para dar viabilidad e interconexión entre los esquemas de integración con los procesos de desarrollo frente a la hegemonía financiera del FMI, BM y de las corporaciones transnacionales en la dinámica de las inversiones, el comercio y las transacciones financieras.
El Banco del Sur representa la alternativa soberana a la globalización neoliberal, ya que propiciará la transformación de las estructuras productivas y le dará prioridad a la satisfacción de las necesidades dentro de la región por medio de la complementación productiva, lo cual asegurará la proyección exportadora de los diversos esquemas de la integración suramericana en los ámbitos bilateral, subregional, regional, hemisférico y mundial.
En esta perspectiva, Suramérica impulsa la nueva concepción para el financiamiento de los procesos de desarrollo mediante los principios de cooperación, solidaridad y respeto mutuo, con el fin de articular la soberanía de los Estados con la autodeterminación de los pueblos.
Para ello apuesta a sus fortalezas, potencialidades y valores endógenos, para lo cual es vital la participación y la dirección de su propio destino a partir de las capacidades humanas y de la administración de sus propios recursos naturales y capitales en aras de la independencia y el bienestar de los pueblos. El Banco del Sur se constituye en una alternativa de carácter humanista, democrática, con pertinencia social y flexible, que buscará estrechar la inversión social y productiva con los proyectos estratégicos urgentes elaborados por las diplomacias de los Estados y pueblos.
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