Nuestra zona costera comprendida en la influencia directa del RÃo de la Plata será origen de un estudio –y posterior monitoreo– serio. Era hora: la interrelación del caudaloso y fecundo rÃo, con una costa no menos ancha y rica, significa el juego permanente de agentes quÃmicos, fÃsicos, biológicos, de uso y manejo que es preciso vigilar para el adecuado mantenimiento de esa zona como hábitat de nuestra población.
Toda la vida correcta de las especies vegetales, animales y humanas depende de esa atención permanente y delicada.
La organización que está a cargo del estudio previo y de los programas posteriores que surjan es Ecoplata, que se propone analizar y recopilar la información disponible sobre los aspectos biológicos, fÃsicos y sociodemográficos, e identificar áreas crÃticas o sensibles y áreas homogéneas desde el punto de vista de la gestión.
Toda la gestión parte de la aseveración “la zona costera constituye una interfase de ancho variable entre la tierra y el mar. En ella, el uso de la tierra y las caracterÃsticas ambientales afectan directamente las condiciones ecológicas marinas y viceversa. Ecológicamente, es un área de actividad bioquÃmica muy dinámica, pero con una limitada capacidad para soportar las alteraciones atrópicas y los intensos procesos de producción, consumo e intercambio que en ella ocurren”.
Este trabajo de Ecoplata, sumado a las atenciones permanentes que sobre el tema ambiental debe mantener el Ministerio correspondiente, debe acompañarse con una sistemática educación de nuestras poblaciones costeras. Baluarte último de la conservación de la rica y apreciada zona.
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