Bueno para todos
Treinta y seis mil jóvenes votaron el sábado en el Partido Colorado. Bienvenido. Hace unos meses sucedió algo similar en el Partido Nacional. En ambos se eligieron autoridades que los representarán en órganos de poder. Poder real y efectivo. Bienvenido. Los jóvenes necesitan espacio y posibilidades reales de incidir para que realmente sientan que su participación tiene sentido. Es lógico que así sea. La política la han visto como cosa de viejos, distante, complicada, casi ajena y por eso la gran mayoría se había quedado fuera en los últimos años.
Hoy los convocan los partidos tradicionales. Y es lógico que así sea. Hoy les tocó pasar al otro lado del mostrador y necesitan renovarse, airearse, rostros nuevos, ideas nuevas, una inyección de vida. Y está bien, les va a hacer muy bien. Es, simplemente, la ley de la vida y en ella hay que confiar, aceptar y ayudar.
Es muy saludable para el país este cambio de roles que se ha dado, donde quienes habíamos sido oposición desde siempre, tengamos hoy la responsabilidad de gobernar y hacer. Mucho se ha aprendido, y queda muchísimo por aprender.
Nadie podrá decir que tras casi tres años de gestión el país está sumido en el caos y en la miseria. Sin duda hay muchos aspectos por mejorar, pero ha quedado demostrado que, en todo caso, el Frente Amplio también puede gobernar este país.
Su entrega a hacer el mejor gobierno posible ha llevado a que la fuerza política dejara de lado su funcionamiento interno. Tampoco se supo hacer participar a miles de frenteamplistas en la movilización por llevar adelante los objetivos sociales. Y dentro de esos miles los jóvenes hubieran estado en primera línea. No hay nada más hermoso para la juventud que sentirse útil, hacer y ayudar a los demás. Basta ver el éxito de convocatoria que han tenido movimientos como Un techo para mi país y la Teletón, por citar dos muy recientes. Los años, el peso de las estructuras partidarias cerradas, de intrincados estatutos, la premura por hacer un gobierno eficaz sin tener experiencia previa, han hecho del Frente un partido tradicional en su funcionamiento.
Por eso es bueno para el país que los otros partidos, aprovechando la libertad y el tiempo libre que les da no tener la responsabilidad de gobernar, hayan llamado a los jóvenes. Es bueno para esos partidos, para los jóvenes, para el país, y hasta para el propio Frente Amplio a fin de que despierte. Es de esperar que cuando los convoque no sea porque le tocó volver a ser oposición.
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