Cerro, emergencia habitacional
Así se tituló en el Cerro un encuentro de vecinos realizado la primera quincena de octubre en el gimnasio de Apex (Haití 1606), luego de procesar el resultado que arrojó el último censo continuo de hogares.
Allí se estableció la existencia de 86.800 habitantes en una zona con fuerte crecimiento demográfico, alta desocupación y bajos ingresos salariales.
El 41,7% de sus habitantes vive en 64 asentamientos, el 28% vive hacinado, el 89% de los niños entre 0 y 14 años vive en hogares pobres e igual suerte corre el 39,6% de adultos mayores de 60 años.
Ante este tsunami social, se anunció la participación de casi todos los organismos públicos y organizaciones sociales, pero a la cita faltaron los articuladores de la nueva política de vivienda, que se excusaron por nota de no poder asistir por no contar con soluciones (recursos).
En el país sobra dinero, sé de lo que hablo y no me corran con el poncho, son declaraciones del diputado Roberto Conde del día 27 de julio (Brecha), refiriéndose a la necesidad de un Plan de Vivienda a nivel nacional.
A su vez, 7 intendencias municipales conquistadas bajo el mando de Tabaré a la fecha, tímidamente o casi en forma más que lenta, no concretan Carteras de Tierras (forma de acceso), como lo hizo su Presidente hace 17 años en la Plaza Lafone, priorizando gente organizada como contestación, implementación y destierro a la entrega de tierras por cuota política como se denunció y comprobó el año anterior en Montevideo (1989).
¿Debemos concluir que fue mala, desacertada o equivocada esta política durante 17 años?, o se debe a una estrategia que ante la falta de recursos, no organicemos gente para que luego reclame o se le ocurra solicitar recursos para sobre esta tierra erguir su vivienda, amparándose en el artículo 45 de la Constitución.
Llamamos a por lo menos hurgar, incursionar en el derecho de la duda ante las decisiones tomadas como verdades únicas y monolíticas, sin ser corridos con el poncho, de comprobar que los recursos están y que lo que falta es voluntad política económica.
En este encuentro de vecinos del Cerro transcribieron en un documento que dice:
«Creemos que esta será una oportunidad histórica, donde ciudadanos y gobernantes estarán juntos para ver los problemas que tiene este sector de la sociedad y tratar de empezar a acordar soluciones concretas a miles de cerrenses. Por eso cabe destacar que por más que haya vientos de cambio en la conducción del gobierno del país, no vamos a esperar que iluminados nos traigan soluciones a nuestros problemas.
Recordemos que en la historia de los cambios sociales éstos se produjeron con la gente organizada, luchando por sus derechos en forma responsable y firme. Y sobre todo, recordemos que el ser humano no solamente es un ser histórico, es el protagonista de la historia misma. Creemos que de ninguna manera es la historia la que usa al hombre como medio para alcanzar sus fines, como si fuera algo ajeno. Por el contrario, la historia no es más que la actividad del hombre en pos de sus fines».
Compartimos el análisis y sólo se trata de ser consecuente con este principio de que nada podemos esperar sino de nosotros mismos, por ello seguiremos con una marcha que recorrerá todos los barrios de Montevideo, partiendo del Cerro sabiendo que hay muchos barrios más, lamentablemente, iguales.
El Cerro lo intenta, nosotros también porque nos sentimos y somos parte de esa lucha, donde debemos ponernos de acuerdo en lo que NO queremos y en lo que SI queremos y nos organizamos para conseguirlo pues los iluminados ya tomaron el poder que querían, nosotros NO, lo que queremos es ejercerlo con construcciones concretas, recomponiendo el tejido social en el llano, en la concreta, rechazando los que construyen realidades virtuales en base a declaraciones y porcentajes que no reflejan sus acciones.
Con futurismos de porcentajes de cuantos «felices» más habrá en 2010 2020, pretenden que soñemos cotizando en la bolsa la vivienda digna o comprando bonos contra la indigencia en 2030.
Los recursos están, sólo falta el diálogo con planes concretos y cronogramas, porque cuando habla y manda uno solo, es monólogo.
Queremos ser muchos y muchas, porque hoy el 90% de los debates y conflictos logra tapar esta realidad y no atacarla, generando otros puentes cortados que también los sufrimos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad