Con tecnología y capacitación llegaremos lejos
Explico hacia dónde apunta lo del título. Para lograr avanzar en el desempleo, que es primordial para nuestro país, debemos transitar por varias sendas que no se deben dejar de lado. Y la tecnología y la capacitación permanente van de la mano de todo ello, ya que en un mundo tan globalizado, donde la información está al alcance de la mano, debemos aprovechar ese recurso, lo que nos dará enormes frutos.
Debemos pensar que en algunos aspectos estamos atrasados. La educación, factor ineludible e imprescindible para el desarrollo del ser humano, debe volver a niveles que tuvo Uruguay. Que todo aquel niño, de la condición social que transite su hogar, pueda acceder a la enseñanza primaria y luego continuar por el andarivel que sus apetencias o posibilidades le permitan, para lograr un desarrollo total de sus conocimientos y así poder volcarlos en su lugar de origen. Es decir, tener una base sólida que le permita adecuarse con los años a los avances tecnológicos, o de la ciencia si elige una carrera universitaria.
Este aspecto que señalo anteriormente, creo que es trascendente para poder lograr que desde el exterior todos los inversionistas, en toda la gama que existe, que es muy amplia, puedan fijarse en nuestro país como polo de desarrollo industrial.
Ellos exigen eficiencia, calidad, seguridad, economías estables, leyes claras y modernas, en fin, todo aquello que permite acceder a un país con seriedad.
Debemos formar técnicos en abundancia y para ello resaltaré algunos aspectos que deben tenerse en cuenta.
A esta tarea no deben abocarse solamente los trabajadores. Los empresarios deben tomar este aspecto muy seriamente. Por lo tanto, adecuarse rápidamente para estar a la altura de las circunstancias. En la industria, en el campo, en la hotelería, la gastronomía, estos dos últimos rubros para que el sector de turismo se vea incrementado y podamos competir en la región con posibilidades ciertas.
La central de trabajadores (PIT-CNT) y todos los sindicatos deben ser los abanderados de lo que apuntamos anteriormente.
Exigiendo a todas las empresas, pero también a sus adherentes, y dándoles facilidades para acceder a cursos que permitan que el obrero, profesional universitario, y todo aquel que pertenezca a una rama de trabajo, desarrolle su nivel técnico y ello le permita mantenerse en ese puesto que le traerá estabilidad y bienestar.
Lógicamente, no es tarea fácil. La participación de todos los estamentos sociales se necesita para ello. El gobierno, a través de mejorar la enseñanza, con adecuados planes de estudio, y con capacitación permanente y actualizada de docentes. Empresarios con la seriedad que el caso amerita, y no solamente tratando de hacer incrementar sus arcas. Organizaciones rurales que sean acordes a los tiempos que vivimos, y así lograr que el campo se pueble nuevamente. Y dejo en último lugar al PIT-CNT, y a todas las organizaciones que aglutinan a los profesionales de las diferentes ramas universitarias. Ellos deben ser, creo, la brújula y controladores (en el buen sentido de la palabra), ya que sus dirigentes representan a la masa laboral.
Con estas políticas que menciono se tentará a todos aquellos capitales que busquen nuevos puertos donde anclar con sus proyectos. Y evitaremos la sangría enorme que sufrimos de talentos. Todos esos técnicos formados en nuestras universidades que han tenido que buscar en otros países un futuro promisorio.
Las leyes se deben actualizar, tenemos muchas de ellas que datan de mucho tiempo atrás. Ello nos lleva a estar fuera de foco en las transacciones que se realizan; además deben de transformarse para ser más expeditivas, y no caer en la maraña de la burocracia, flagelo éste que perjudica y mucho. Los cambios estructurales que se están intentando, que no queden cajoneados, que se practiquen, y si es necesario hacerles modificaciones, realizarlas con la aprobación de todos los sectores con representación parlamentaria, y así lograremos metas positivas de crecimiento y desarrollo.
Esas son políticas de Estado, y no del gobierno de turno. Permaneciendo en el tiempo, sea del sector que sea, el que asuma para administrar el país.
Por lo tanto debemos trabajar todos mancomunados, sin intereses corporativos, y que la meta sea una sola: un Uruguay competitivo, con posibilidades de insertarse en el mercado mundial, con una población creciente y con proyectos de país. *
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