¡Cuántos frentes tiene el gobierno!
Qué momento estamos viviendo. Aunque parezca paradójico, con varias aristas que merecen varios calificativos: difícil, complejo, ríspido, extraordinario (para todos aquellos que desde nuestra infancia soñamos con él), con enfrentamientos dentro del propio partido de gobierno, con propuestas de todo tipo en todos los terrenos para lograr mejorar y corregir la situación de nuestro querido país.
La lista de dificultades que afrontan las autoridades que tienen la responsabilidad de llevar adelante los planes planteados en la campaña electoral por el FA es enorme. Y ello no implica decir que a pesar de ello se han sorteado muchas y se ha salido airoso.
Algo que nos preocupa es la permanente y sistemática campaña de difamación de varios sectores políticos, institucionales, etcétera, que apenas lanzado un proyecto, sea de lo que sea, de inmediato salen a denostarlo y desaprobar la idea. Sin llegar a analizar detenidamente, si sirve o no.
Que encontraría dificultades este gobierno para poder desarrollar sus planes, nadie lo ignoraba. Pero parece que algunos sectores de la población, y creo que no son los más necesitados, se encuentran disconformes o lo manifiestan así.
Ante cualquier medida de las autoridades o cambio de planes, si la ocasión lo amerita, e intentan resolver situaciones no esperadas de inmediato aparecen las opiniones, que llevan implícitas la intención de desprestigiar lo actuado. Y esto que decimos no significa decir que no existen errores desde los funcionarios que deben tomar las medidas necesarias para resolver lo que aparece inesperadamente.
¿Cuáles son los temas más importantes para este gobierno? Creo que todos. Porque ha recibido un país con muchas dificultades, y algunas muy profundas. Además, comprendamos de una vez por todas, que no somos una potencia en ningún aspecto. Que lleguen inversiones extranjeras a nuestro país es muy difícil por muchos motivos. Tenemos un mercado interno muy reducido, por lo tanto todo aquel que decida instalarse por aquí, debe pensar en exportar el porcentaje mayor de su producción. Han quedado muy pocas industrias (y las tuvimos.) La tecnología de punta que se encuentra en otras latitudes, demora en llegar a nosotros.
Contamos, sí, con un pueblo que siempre ha dado muestras de tener un temple enorme ante las adversidades. Pero económicamente, y demográficamente, estamos retrasados. Y ello conlleva a no poder lograr metas inmediatas. Nuestra población tiene un promedio de edad bastante alto. No podemos desconocer que los jóvenes siguen intentando encontrar extrafronteras un mejor porvenir. Sangría que no permite el desarrollo de las actividades primordiales (agraria, ganadera, turística, industrial). Entonces, todos los planes que se encaran se tornan difíciles de concretar.
Luego de muchas idas y venidas comenzó a regir este año la reforma tributaria. El abanderado, por supuesto, fue el ministro Astori, apoyado principalmente por el señor Presidente. ¿Qué pasó previamente? Se comenzó a correr la voz, creo que con mala intención, de que ello implicaría un daño enorme para los bolsillos de todos los uruguayos. No es así. La reforma apunta a que la situación económica sea más equitativa. Es decir que todo aquel ciudadano que desarrolle una actividad rentada (laboral, empresarial, etc.) debe aportar su cuota parte correspondiente a través de los impuestos. Y llegó la hora de demostrar lo que siempre escuchamos de las filas de la izquierda: que pague más el que más tiene. No importa a qué sector político pertenece.
Referente a este tema, la interpelación al ministro fue una muestra fehaciente de que se echaron al viento falsas expectativas, y quedó demostrado que los partidos de oposición (la plantean) solamente por oponerse, sin tener bases sólidas.
Pese a todo lo antedicho, tenemos un panorama esperanzador. Recordar también que las medidas que toma un gobierno, en algunas oportunidades, son antipáticas pero necesarias.
Los sectores opositores no dejen de serlo, pero deben ser más serios. Que no cumplan ese rol solamente por encontrarse en la vereda de enfrente. Y aquellos desde dentro de las filas del FA no dejen de ser críticos.
Pero pensemos que esas energías gastadas en busca de señalar permanentemente errores serían muy útiles en tareas tan importantes que nos quedan por realizar entre todos. Con ello, se logra solamente la división, y un desgaste que no ayuda para la salida que necesita nuestro país. Además debemos cuidar lo logrado, para tener un triunfo en las próximas elecciones y continuar con los planes elaborados para llegar a metas planeadas, y no permitir que volvamos a tener una administración funesta, como fueron en las últimas décadas. *
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