El ALBA en la Expo Prado 2007

La Alternativa Bolivariana para los pueblos de América (ALBA) ha ido elevándose frente a los ojos incrédulos de millones de compatriotas latinoamericanos, quienes dudaban que existiera alguna posibilidad de enarbolar un camino diferente al de las fuerzas económicas neoliberales.

La creatividad política y la sensibilidad social se abrieron paso desde el Caribe, cuando el 14 de diciembre de 2004 los presidentes de Cuba y Venezuela Fidel Castro y Hugo Chávez, encendieron una antorcha para iluminar el túnel al firmar la creación oficial del ALBA que, en menos de 3 años, ha generado resultados que todavía están siendo digeridos por actores políticos conservadores que no quieren desprenderse de sus pesimistas visiones.

El ALBA ya no es sueño, es una realidad. Esta consigna ha sido el punto focal en las palabras de los embajadores de Bolivia, Cuba y Venezuela cuando hemos sido anfitriones de los miles de visitantes que han apreciado un audaz stand que, con humildad pero con convicción, hemos colocado al lado de la tribuna principal y frente al imponente ruedo de la edición Nº 102 de la Exposición Rural de El Prado (Expo Prado) del año 2007.

El rojo, elemento común en las banderas de estas tres naciones hermanas, se eleva dentro de un marco multicolor que, según el jurado calificador de la Expo Prado, «aporta, desde su ubicación, una imagen contemporánea y jerárquica al entorno del ruedo. Maneja, con recursos mínimos, la gran escala que exige la perspectiva de su inserción».

Esta elegante descripción estética y técnica que agradecemos y enarbolamos con orgullo, como obsequio adicional, tras recibir el Primer Premio dentro de la categoría Cámaras de Comercio y Embajadas, nos sirve como llave para seguir abriendo las puertas de quienes buscan un nuevo horizonte para su gente.

La embajadora cubana Marielena Ruiz ha resaltado que la presencia de su país en este stand trata de sintetizar lo que sus mujeres y hombres, como principal capital ­el humano­ están haciendo con proyectos firmes dentro del campo social y cultural, pues en el stand del ALBA, los visitantes pudieron adquirir libros editados por el Fondo Cultural del ALBA que han creado Cuba y Venezuela para difundir la lectura de temas que fortalecen la historia e identidad de los pueblos latinoamericanos.

Cuba exhibe de manera discreta, porque es un gigantesco hecho intangible, varias décadas de revolución y formación de 35 mil profesionales en medicina, educación, deporte, ciencia y otras especialidades quienes han estado colaborando con varios países, por ejemplo, con programas como el de alfabetización «Yo si puedo» que convirtieron a Venezuela en un país libre de analfabetismo, tal como se estima ocurrirá con Bolivia en el 2008.

Cerca de 70 mil jóvenes de Latinoamérica y el Caribe están estudiando carreras en el campo de la medicina, deporte y otras ramas del saber que se han ido incorporando en actividades productivas con resultados concretos, expresados en proyectos «grannacionales» dentro de las áreas de seguridad energética, telecomunicación, educación, cultura, ciencia y tecnología que en 2001 significó la firma de un convenio bilateral entre Cuba y Venezuela por el orden de los 40 millones de dólares y ya para 2007 alcanza mil 500 millones de dólares en proyectos de alto impacto social.

El embajador boliviano Marcelo Janko, destaca que junto a la policromática muestra artesanal, se encuentra el mensaje de las tres naciones colaborando estrechamente en torno al ALBA. Su país dice es, quizás, uno de los que más ha creído en la integración porque a los bolivianos les ha costado mucho salir de la condición de ser sólo exportadores de materia prima y conseguir un desarrollo industrial que le permita a su pueblo alcanzar condiciones de vida saludable.

Por eso Bolivia está en el ALBA, porque quiere superar, mediante este intercambio, sus problemas estructurales, además, esa decisión está dentro de la revolución democrática y cultural que ha asumido Evo Morales con el ánimo de eliminar la relación de subordinación y servidumbre a la que han sido sometidos los pueblos indígenas del interior del país, como parte de la discriminación racial, política y económica que ha generado el enfoque neoliberal de las élites gobernantes.

Con el ALBA han recibido el apoyo de Venezuela mediante acuerdos educativos, agropecuarios y de salud, como el de la Misión Milagro que, junto con Cuba, ha permitido solucionar problemas oftalmológicos a más de 100 mil bolivianos.

El convenio que firmaron los presidentes de Bolivia y Venezuela Evo Morales y Hugo Chávez el 09/09/2007, significa el desarrollo de un complejo siderúrgico en la región boliviana de Santa Cruz, donde ambos países van a explotar ­de manera conjunta­ la riqueza ferrosa que hay en ese lugar.

Por su parte, Venezuela a través del presidente Hugo Chávez, en el tema de la unión de los pueblos, ha tenido una conducta coherente y continua en el tiempo, siempre en función de que este sueño de integración que gravita en el alma de Simón Bolívar comience a germinar sus primeros frutos, como ciertamente viene ocurriendo.

El ALBA es el primer esfuerzo histórico de construcción de un proyecto global latinoamericano, alternativo al neoliberalismo, con soportes absolutamente distintos a los tradicionales de la integración, haciendo énfasis en sectores que tienden a dar prioridad a las necesidades de los pueblos a través de su cultura, costumbres y tradiciones ancestrales. De allí que el ALBA es un camino abierto que está siendo transitado por los pueblos y ciudadanos que tienen claro un objetivo final, que no es otro que la construcción de un nuevo espacio donde la felicidad sea un horizonte posible, respetando la diversidad y cuidando el medio ambiente.

En este sentido, Venezuela dice presente y le tiende la mano a todos los pueblos, como los de Cuba, Bolivia y Nicaragua y otros, que nos quieran a acompañar para la fundación de la Patria Grande. *

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