La ética, la estética y el interés nacional
Por razones de interés nacional los acuerdos con Venezuela resultan muy convenientes y por las mismas razones no lo es un TLC con los EEUU.
La confusión al respecto surge de confundir el interés de algunos empresarios con el interés nacional y el desarrollo, con el mero crecimiento económico.
Uruguay firmó un tratado por el que accede a utilizar algo de las reservas de gas y petróleo de Venezuela, por un largo plazo, en condiciones que no ofrece ningún país del mundo.
¡Es por razones ideológicas y políticas!, vociferan desesperados los conservadores. Claro que sí. Por razones de exclusiva conveniencia económica Venezuela no podría firmar eso.
Uruguay logrará un compromiso que implica llevar adelante la instalación de una planta regasificadora. La materia prima será suministrada por Venezuela y la instalación de la planta se realizará con capitales mixtos. Los beneficios se repartirán de acuerdo al aporte de cada país.
Venezuela, reiteró el compromiso de venderle petróleo a Uruguay a precios de mercado, pero pagando un porcentaje a 90 días y el resto a 15 años con un interés del 2% anual.
El proyecto de «Banco del Sur» sigue adelante. Los acuerdos firmados entre ambos países abarcan desde el desarrollo de fábricas, hasta la cooperación, a través del intercambio de técnicos, en el sector rural. La instalación, en Uruguay, de una fábrica de insulina para toda la región constituyó un importante anuncio. Además, Venezuela coopera con la recuperación del Hospital de Clínicas, con el proyecto sucro-alcoholero de Bella Unión y con otros sociales de diferente tipo.
Para el presidente de Ancap, Daniel Martínez, es un hecho la conformación de una sociedad mixta entre Ancap, Pdvsa y Enarse (Argentina), para la explotación de petróleo crudo en la Faja Orinoco. Estaría conformada para fin de año.
El acuerdo involucra la ampliación y modernización de la refinería, la venta de coque venezolano en la región, por parte de Ancap (pagaría con klinker) y una solución similar se buscaría para las plantas de cemento más modernas que permitirían abaratar el precio del material.
El acuerdo energético implica plazos largos. El año próximo podrían comenzarse las obras en la refinería que podría estar en marcha para 2015. En 2010, en la Faja del Orinoco se estarían sacando los primeros barriles de crudo. Ese petróleo llegará a Uruguay cuando esté pronta la refinería con la tecnología y la capacidad para procesarlo.
Ese crudo no será gratis pero costará al país un 15% de su valor de mercado. Ancap avanza hacia la participación en sociedades con derecho a prospección de reservas en diferentes partes del mundo, para abaratar el precio del crudo. Ese insumo es el 66% del precio final de los combustibles.
Todos estos generosos acuerdos siguen la lógica política de integrar el Sur, ayudar a quienes lo necesiten y aceptar la colaboración de quienes puedan prestarla. Se trata de comportarnos como una familia que se quiere y se protege, y no como competidores despiadados en el «mercado global». A algunos nos gusta la idea, a otros no.
Uruguay realizará los máximos esfuerzos para que Venezuela se convierta en miembro pleno del Mercosur lo más pronto posible.
Hay cuestiones estéticas a tener en cuenta. Muchos no gustan del «estilo» del presidente Hugo Chávez. Hay otras cuestiones éticas que también pesan. Argumentan sobre «las formas» cuando lo que no aceptan es «el fondo» de la cuestión. No quieren cambios y menos si abarcan al conjunto de «las dolidas repúblicas de América».
Compartí tu opinión con toda la comunidad