Gobierno. Cogobierno. Tripartismo

Ochenta años atrás, el ex Presidente de EEUU Franklin Roosevelt decía que en la vida política hay algo peor que el fracaso: es no haber intentado nada. Surge este recuerdo a la luz de acusaciones a nuestro gobierno de haber promovido demasiadas instancias de diálogo, lo que origina confusión y pocas cosas concretas. Algunas precisiones al respecto.

La responsabilidad y cometido esencial del gobierno del Frente Amplio es regir, gobernar los destinos del país. Para bien o para mal, lo que la ciudadanía evaluará en su momento. No existe en Uruguay cogobierno, esto es, mando compartido.

A la vez el Tripartismo tiene plena vigencia en este país, ¡vaya si la tiene! El diálogo social, que es un aspecto central en el sistema de relaciones laborales uruguayo, favorece la gobernabilidad democrática de cualquier sociedad, determinando la calidad de la misma.

Si de reglas de trabajo y seguridad social se trata, mejor que sean consensuadas, lo que favorece una mejor aplicación. Pero si no se logra consenso, recordemos que gobierno, cogobierno y tripartismo, son cosas diferentes. El primero está para gobernar.

Lo cual no inhibe de expresar que muchas de las normas vigentes o en estudio han recogido insumos proporcionados por los actores sociales. Otras no.

Durante más de 15 años los Consejos de Salarios, la negociación colectiva estuvieron ausentes de la sociedad uruguaya. Por tanto, la calidad de las relaciones laborales no era buena. Prometimos revertir esa situación.

Se hizo. No se necesitan pruebas. Los Consejos se han convocado fundamentalmente en tres momentos históricamente claves del país. Inmediatamente después de la pos 2ª guerra mundial; ni bien advino la democracia en nuestro país, año 1985; finalmente en 2005, cuando por primera vez en la historia del país la izquierda gana el gobierno. Momentos en los que se favorecieron a los más débiles y en los cuales el sistema de relaciones laborales se enriqueció, de modo tal que hoy es referente en el mundo. Riqueza que repercutió, por supuesto, en las organizaciones empresariales y sindicales. A la vista está.

¿Demasiadas instancias dialoguistas y pocas concreciones? Opinable. Diferenciemos una vez más gobierno, cogobierno y tripartismo. Apliquemos lo que decía José Martí hace más de 100 años: en política lo real es lo que no se ve. ¿Los Consejos de Salarios y su influencia en la recuperación salarial y en la formalización ante el BPS; la buena onda existente en el sector construcción en el ámbito del compromiso nacional, en el que se trata de llevar adelante políticas que trasciendan los gobiernos de turno, no significan nada? ¿Que no en todos los ámbitos del compromiso es igual? Puede ser. Pero es bueno que se sepa que fueron los propios empresarios y el sindicato de la construcción quienes solicitaron conjuntamente su citación. Lo mismo hizo recientemente el sector avícola. Es un ejemplo que podría ser imitado, ¿no?

Hablemos de otros logros del diálogo. ¿Qué decir de los Consejos Tripartitos Asesores en Inspección del Trabajo y Seguridad Social y de la gestión en el interior del país? Y de los diarios arreglos de líos que se concretan en la DINATRA. ¿Pocos logros? En fin.

Si de política se trata, no somos de los politicones que la conciben sólo como un artificio y no para la solución de los intereses generales de la sociedad. Razón por la cual pone el acento en la cortesía, buenos modales, mundo en el que se mueven como pez en el agua. Por el contrario, como Martí, creo que estamos tratando de hacer políticamente lo que mejor nos parece, deshaciendo lo que creemos que está mal. Y fundamentalmente, no fracasar por no haber intentado nada. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje