La limpieza montevideana: responsabilidad de la IMM, Adeom y los vecinos organizados por comunas

Los vecinos de Montevideo debieron vivir el Día Internacional de Defensa del Medio Ambiente con la capital en sus veredas y calles con basura acumulada por más de diez días. Si la ciudad no se vio afectada se debió a la gran madurez social de los montevideanos, que en su gran mayoría no sacó toda la basura a la calle, siendo coherente de esta manera con su voto al EP-FA. Anteriormente, desde el paro a fines de abril con el justo motivo del apoyo al asesinado funcionario municipal y de Autoparque resuelto a las 14 horas para asistir a la reconstrucción a las 15 horas, donde ya inexplicablemente no se recolectó la basura en la mañana, tampoco el 2 de mayo, luego del domingo 22 y feriado 23 tampoco recogen el 24 por asamblea del gremio, pero tampoco el 25 y llegando a siete jornadas sin levantamiento de la basura, antes del conflicto que insumió otros 10 días de total paralización de la tarea del sector Limpiezas.

El primer balance marca una desconsideración para con los vecinos de Montevideo, cuyo apoyo al gobierno del EP-FA encabezado por Arana fue de 6 por cada 10 votantes. Y acá debemos una fundamental reflexión: los trabajadores de la IMM son los mejor remunerados con ajustes cuatrimestrales y recuperación salarial de todas las Intendencias del país, con una importante cobertura médica familiar y otros justos beneficios sociales en particular para el sacrificado y arriesgado recolector del sector Limpieza, pero antes que todo por la consideración de ser humano que esta Intendencia progresista ha impuesto desterrando el indiano clientelismo capitalista de los gobiernos blancos y colorados, a partir del principio del derecho al trabajo dado por el sorteo o concurso y no por la recomendación de club o caudillo alguno.

Con base en esta fundamental consideración, en aras de una justa pero erróneamente aplicada «independencia de clase» o «independencia sindical», esta Intendencia y su intendente elegidos históricamente por tres períodos –de 1989 a 2004– con la mayor fuerza política montevideana del EP-FA, no pueden ser considerados igual que al Partido Nacional y Partido Colorado, que hoy claramente coaligados representan a la decadente y regresiva burguesía uruguaya. Esta consideración nos lleva a reflexionar sobre cómo es posible que reiteradamente en plena confrontación electoral se atacara centralmente a esta dirección comunal progresista favoreciendo claramente al enemigo de clase, perdiendo de vista una elemental objetividad y táctica sindical y por cierto de clase. El resultado electoral del pasado 14 de mayo demostró que desde las barriadas más pobres y pacientes de Montevideo se agolparon inteligentes columnas de votantes para reafirmar como nunca un único centro de cambio y de progreso que hoy está en el EP-FA. Ninguna conclusión sacó o abrió a discusión ni sindical ni radial el sector que utilizando a los limpiadores se desbordaron desde la audición radial de Adeom durante y después de las elecciones municipales del 14, poniendo en cuestión el carácter progresista de la Intendencia del EP-FA en Montevideo. Y sí castigando a esa mayoría montevideana con una huelga sin preconflicto ni información ni llamamiento a la población.

Otra reflexión, cómo puede explicarse la población montevideana y en especial los cientos de miles que se concentran en sus organizaciones sindicales y barriales, así como los más de 500.000 votantes del EP-FA, que una audición radial de Adeom esté a cargo de un sector con polémicas actitudes político sindicales, sin una intervención de todos los municipales de Montevideo, participando y resolviendo como gremio único en forma democrática a través de una Asamblea General. Así, sin ejercicio de la democracia sindical no se puede garantizar una verdadera independencia sindical. Sólo la primera es garante en principios y táctica de la segunda.

Otras consideraciones, partes de un grave embrollo, debemos no pasar por alto: a) ahora los vecinos saben por qué los funcionarios que recolectan pasaban corriendo y uno de los tres recogía la cuadra transversal para ser recogida en las esquinas por el recorrido lateral del camión recolector. El equipo de tres corriendo y levantando tres mil quilos de basura en tres horas significaba un ahorro de combustible –¿a favor de quién?– a un ritmo forzado de la unidad móvil y fundamentalmente un ritmo laboral desgastante y antihumano. b) El no firmar tarjeta permitía que después de las tres horas primeras de recolección se pasara a trabajar en el régimen de horas extra, en la absoluta irracionalidad sin ningún plan ni control de la totalidad de los trabajadores por cantón y menos del gremio de Adeom. c) Se han dado casos de realizar tareas de recolección al interior de comercios, industrias, locales privados, etcétera, por compensaciones pecuniarias o en especies. También el no llegar a barriadas humildes como asentamientos, sancionando con la ausencia o la irregularidad en algunos casos a sectores muy carenciados. De estas deformaciones funcionales, la población ha llegado a un límite de paciencia. La maltratada flota modernizada con una gran inversión, el gasto de combustible incontrolable, el bolsón creciente de «horas extra» y en particular el desgaste inhumano del personal recolector devienen la necesidad principal de una total reorganización del Servicio de Limpieza.

A 11 años de asumir el gobierno de Montevideo el EP-FA, la participación y conducción sindical es deficitaria, más en una estructura comunal de múltiple heterogeneidad social y funcional, y en la cual toda la vieja estructura capitalista basada en la explotación, la corrupción y el clientelismo no ha podido ser sustituida por meras formas administrativas y nuevas estructuras jerárquicas basadas en la intencionalidad de simple «moralidad» pero contraria a la participación del trabajador y del ciudadano vecino. Por eso se llegó a la aberración de que en un momento político en que el gobierno ha evitado toda represión abierta, pero preparando paulatinamente su aparato represivo (aumento presupuestal sólo para el ejército y la policía, importación de equipos y armamento «antimotines», decreto de cercenamiento de derechos ciudadanos de reunión, concentración, etc. tomado del pachecato de 1969, desalojo de Cristalerías, etcétera) los responsables de la IMM llaman a la policía con los coraceros a garantizar el ingreso a la Usina Nº 5. Mientras que el Ministerio del Interior esperó que la orden partiera de la IMM, de De Los Campos, Muñoz etcétera, éstos se sintieron aislados en tal intento de acto represivo, antiobrero. La fundamental conclusión es que toda esta compleja situación, ingobernable para un EP-FA con muy poca vida y participación política de bases, quedó aislada a una triste confrontación de una minoría laboral del gremio (650 en 6.500 funcionarios) contra una administración de tecnocracia jerárquica que agita la privatización.

Unos y otros no se dirigieron ni a la mayoría de los funcionarios municipales y tampoco al millón y medio de vecinos capitalinos.

Es de destacar la activa participación del PIT-CNT en el momento más crítico en la propia Usina Nº 5 y ante la intervención del aparato represivo llamado por una actitud insensata y abusiva de la jerarquía de la IMM que intervenía en esta situación sin aplicar las normas morales elementales populares frenteamplistas. Fue el PIT-CNT que dio un eje y una base para una discusión objetiva junto a la participación de Tabaré Vázquez por el EP-FA.

Una vez alcanzado este primer acuerdo imprescindible entre Adeom y la IMM es necesario que intervengan todos los municipales, a través de Adeom con sus Asambleas de Delegados, Departamental y Nacional, el Secretaria
do Ejecutivo y la Mesa Representativa del PIT-CNT junto a la ciudadanía de vecinos convocados a discutir, proponer y resolver todo lo referente a la limpieza de la ciudad y todos sus barrios en base a democráticos y participativos concejos vecinales, comisiones de fomento y todo tipo de organización barrial para resolver bases de una reorganización de la actual Dirección de Limpieza. Algunas podrían ser:

a) Extender la iniciativa de Tabaré Vázquez de descentralización (centros comunales, juntas locales y concejos vecinales) a los servicios de limpieza bajo la intervención y control vecinal por zona comunal, en la sincera comprensión de imponer la participación popular, anulatoria de la actual estrechez grupal y partidista de la mayoría de los actuales concejos vecinales que deben ser basados en asambleas y con derechos resolutivos y no de meros aparatos consultivos.

b) Defensa irrestricta de 6 horas como máxima jornada laboral para el sector limpieza en razón de su trabajo insalubre y bolsa de suplentes (desocupados) para toda labor extra.

c) Labor constatada por el universal régimen de control de horario trabajado según ingreso y salida por tarjeta firmada (del peón al jerarca-técnico).

d) Reglamentación expresa del contenido de bolsas de basuras, que deben excluir todo elemento de peligro para la integridad física del obrero que las recoge (vidrios, agujas inyectables sin cobertura, productos contaminantes, etcétera), los cuales deben ser recogidos en contenedores apropiados y seguros para los trabajadores y los vecinos.

e) Reivindicación salarial de los obreros en similar función de limpieza de las empresas privadas (como Sur que paga $ 2.500 a sus trabajadores y jornadas con mucho más recogido) uniendo esto a la intervención de Adeom con el PIT-CNT por la actualización del salario mínimo nacional (hoy $ 1.080 que debe ser $ 4.300 por informe equipo del PIT-CNT en el BPS).

f) Organización e integración de los desocupados «requecheros» en un plan de asimilación comunal (derechos a vivienda, salubridad, escolaridad, asignación familiar, etcétera).

g) Contra toda privatización de los servicios de limpieza de la IMM y remunicipalización de las zonas otorgadas a la concesionaria «Sur».

h) Programa de desarrollo cultural-recreativo de los trabajadores de limpieza y sus familias junto a todos los municipales, con jornadas barriales participativas con las infinitas iniciativas obreras y populares.

i) Plenos derechos sindicales e independencia gremial de Adeom.

j) Participación vecinal en jornadas voluntarias comunales.

k) Discusión del próximo presupuesto municipal en asambleas barriales con movilización comunal hacia un Cabildo Abierto en la Explanada Municipal por la anulación del pago del IVA y los 4 puntos del aporte patronal al BPS de la IMM (impuestos por el gobierno a esta única intendencia del país contra todos los vecinos capitalinos).

l) Plan de industrialización de la basura y procesamiento en bio-energía.

* Vecino del mundo

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