Aplausos al INDA
Mil novecientos años atrás, el emperador romano Trajano fundó una institución, con cargo a las cuentas del Estado, para proporcionar alimentación a los niños pobres.
Duró más de un siglo, en cuyo transcurso se fue generando la convicción de que su verdadera finalidad no era otra que tener un gran número de holgazanes a disposición para los fines políticos del emperador, entre los que se destacaba el enrolamiento, cuando se volvían hombres, en las legiones del imperio para que ofrendaran sus vidas en pos de las sagradas guerras imperiales. Se acuñaron monedas con el rostro bien visible del monarca de turno, Trajano, Antonino Pío, Marco Aurelio u otros, cetro en mano, y un niño que, custodiado por oficiales militares, le tiende la suya pidiendo la dádiva. Casi dos milenios después, horas atrás, la Justicia ha dictado sentencia condenando a un ex director del INDA.
Lejos de mi voluntad hacer leña del árbol caído. Sólo pregunto: ¿qué se hizo durante decenas de años en el INDA sino fomentar el clientelismo electoral, mentalidad de mantenidos, en connivencia con gran parte de las intendencias del interior del país? Algo similar a lo que hacían en los primeros 150 años de nuestra era los soberanos de turno.¡Menos mal que no teníamos legiones imperiales! El director del INDA, el «cura Uberfil» ha declarado públicamente que «el INDA trabaja no para generar mentalidad de mantenidos, sino para que el Uruguay productivo no sólo signifique crear materias primas, sino producir hombres nuevos». Quiere además «lugares donde el niño no sólo vaya a buscar la tacita de leche, lo cual agrede su sensibilidad, sino convertir los merenderos en lugares recreativos, donde la pobreza no les quite la dignidad de ser personas».
Cobra vigencia lo que 188 años atrás decía Simón Bolívar: «El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad y mayor suma de estabilidad política posible». ¿No forma parte de la misma que el hombre tenga la certeza de la alimentación, al igual que los vegetales que necesitan sustancia para crecer y conservarse? Al hombre en cuerpo y alma, referimos. Se realizaron Jornadas sobre Alimentación el 26 de junio, en las que tuvo importante participación el INDA. Allí representé al MTSS, porque éste es mucho más que el apagador de incendios conflictivos, inspecciones, tercerizaciones, ocupaciones, etc., que es lo que refleja diariamente la prensa. El Instituto Nacional de Alimentación es una de las Unidades Ejecutoras del Ministerio, que tiene como objetivo esencial «formular las políticas alimentarias y nutricionales, controlar y evaluar su ejecución».
Por otra parte, nuestra Constitución en el artículo 56 establece que el trabajo está bajo la protección especial de la ley, y que toda empresa cuyo personal deba permanecer en el lugar donde desempeña tareas está obligada a proporcionarle alimentación y alojamiento adecuado. ¡Qué bueno sería todo si no fuera por la realidad! Obsérvesela y se apreciará que la alimentación en el lugar de trabajo, o bien no se analiza o es considerada como factor secundario. César Di Candia escribió sobre Uruguay como «El País de la Cola de Paja». Aplicable al mundo del trabajo, en el cual existe muchas veces enormes brechas entre la ley y la vida. ¿Un ejemplo? El artículo 56 de la Constitución.
Es una carencia de las políticas laborales, insisto, laborales, la falta de consideración sistemática de la influencia que tiene la alimentación en la vida y salud de los trabajadores. No en vano el tema está en la agenda de Trabajo Decente de la OIT. Por eso estuve en las jornadas alimentarias del 26 de junio. Quizás nos encontremos en el futuro con monedas en las que aparezcan niños alimentándose y jugando en los merenderos. *
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