Rendición de Cuentas: herramienta para la equidad
En pocas semanas más, este Parlamento aprobará la segunda Rendición de Cuentas del gobierno progresista. Será ésta la segunda Rendición de Cuentas consecutiva que, luego de tantísimos años, no venga cerrada y dispuesta para su sola votación. Para cumplir el requisito constitucional que exige la presentación de la misma anualmente.
Mientras que en anteriores gobiernos dichas herramientas eran utilizadas para ajustar a la baja el gasto público, o no eran utilizadas para nada (las famosas rendiciones de un solo artículo), la Rendición de Cuentas para 2007 prevé una expansión presupuestal basada en el crecimiento económico, y que apuesta, precisamente, a repartir el producto de dicho crecimiento. O sea, apuesta a generar desarrollo, y no sólo crecimiento.
Curiosamente, a pesar de que este proyecto prevé una expansión presupuestal de 185 millones de dólares, en las últimas semanas a nivel político y mediático la agenda se ha concentrado en el 16% de dicha rendición: los 30 millones de dólares que, finalmente, en Cámara de Diputados la bancada de legisladores del FA consiguió trasponer para la educación.
Filosóficamente estoy de acuerdo con darle más presupuesto a la educación. Me parece algo de estricta justicia. Pero me parece simplificar demasiado la discusión centrar la atención en si le damos o no 30 millones más, cuando en el propio proyecto está previsto que habrán de volcarse más recursos destinados a políticas sociales.
Son 40 millones de dólares más para el Panes, 28 más para la educación (58 si aprobamos en la Cámara de Senadores la modificación realizada en Diputados), 40 millones más para salud y seguridad (50% para cada uno), 10 millones para diversas inversiones y 15 millones para otros proyectos y el INAU. También se prevé un aumento de salarios y pasividades que podría superar el 10%.
Particularmente, me interesa resaltar que para mejorar los índices de seguridad pública e ir limando las diferencias entre «sensación térmica» y datos objetivos, el proyecto contempla la contratación de 1.500 nuevos agentes de Policía para que actúen directamente en la calle, patrullando, vigilando y controlando, así como un incremento salarial de $ 700 para todos los agentes. Y la autorización para que el Ministerio del Interior licite la construcción de un nuevo módulo de seguridad en el Comcar y de un nuevo establecimiento penitenciario en Maldonado.
Se contemplan, además, inversiones adicionales a éstas, como la mejora de la Ruta 1 por el Ministerio de Transporte; el desarrollo de fibra óptica de Antel; la recuperación de vías férreas y el dragado del Puerto de Montevideo.
Por último, se espera que haya cerca de 60 millones de dólares que se volcarán para el proyecto Uruguay Productivo, que es un cuantioso volumen adicional para nuestro país.
Como vemos, entonces, el gobierno prioriza en este proyecto de Rendición de Cuentas el compromiso social con la ciudadanía, ir contemplando en la medida de lo posible la «deuda social» que tiene el país y el Estado para con el grueso de su población: la inclusión social de los excluidos, la educación, la salud y la seguridad pública.
Por otra parte, también se marca un fuerte compromiso con la producción, y se buscará impulsar definitiva y decididamente al Uruguay Productivo, por el que tanto luchamos en la campaña electoral y que ha sido causa de nuestros desvelos muchas veces.
Entonces, este proyecto de Rendición de Cuentas ratifica el firme y decidido compromiso que como verdaderos progresistas debemos tener con el desarrollo social, económico y cultural de nuestra gente.
Ya hemos alcanzado ciertos logros, como la creación neta de 16.000 puestos de trabajo el año pasado; la reducción de la pobreza en casi 130.000 personas en dos años; la disminución del nivel de desempleo; la Ley de Fuero Sindical y la recuperación salarial, Consejos de Salarios mediante.
Pero con todo lo positivo que estos logros tienen, no son ni suficientes ni definitivos. Debemos seguir trabajando para generar más puestos de trabajo, para que tengamos menos pobres año a año, para que se respeten los derechos sindicales de los trabajadores y para que los mismos tengan salarios dignos.
También para que vengan más y mejores inversiones, dispuestas a aceptar reglas de juego claras y respetadas. Queremos, y debemos, generar mayor inclusión social; porque sólo así podremos construir ciudadanos para el presente y para el futuro, sólo así podremos triunfar en la construcción de una sociedad abierta, plural, moderna y progresista.
Y ese es el fin que persigue este proyecto de Rendición de Cuentas, al igual que el anterior y la Ley de Presupuesto. Cada una de ellas, fue y es, eslabón de una cadena que estamos comenzando a forjar para que en el país haya desarrollo económico, inclusión y equidad social. *
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