Ante la falta de profesionalismo de la Policía

Jueves 05 de julio de 2007 | 1:45
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

C oincidimos con la preocupación hecha pública por la ministra del Interior, Daisy Tourné, sobre la magnitud de los hechos ocurridos en la Colonia Berro, donde un guardia policial, excedido en sus funciones y sin entender para qué sirve el arma que porta, baleó a un muchacho que había protagonizado un incidente dentro del recinto reeducativo.

Si los hechos son como se relatan, que los policías que estaban fuera del perímetro de la Colonia comenzaron a disparar en dirección de los amotinados, hiriendo a uno de los presuntos responsables de la revuelta, es un tema que debe llamarnos a la reflexión profunda y que nos muestra, en primera instancia, la falta de profesionalismo de este funcionario policial que, además, carece de un mínimo sentido democrático y no entiende, evidentemente, cómo se deben resolver las crisis dentro del marco de una sociedad.

Por supuesto que esto nos lleva a añorar una Policía altamente profesionalizada y con sentido democrático, que actúe en base a códigos estrictos y no como matones de barrio que, por portar armas, resuelven los problemas a los tiros y, posteriormente, para tratar de reducir la responsabilidad sobre los daños provocados, ingresan en un hecho muy común dentro del cuerpo policial, el de falsear los hechos.

Cuántas veces agresiones inauditas de uniformados, incluso muertes que se produjeron por disparos de armas de fuego, se trataron de justificar en base a “forcejeos”, “accidentales caídas de los revólveres”, “tiros al aire que extrañamente se dirigieron a la cabeza de los implicados” y otras barbaridades que todos conocemos. Las declaraciones de los uniformados para tratar de torcer la verdad y salir lo mejor parados posibles de los hechos que protagonizan son moneda corriente.

¿Por qué ocurre tal cosa? Sin duda porque el cuerpo policial no ha sido entrenado para funcionar en democracia, en base a los valores fundamentales del sistema. Y, además, porque muchos policías carecen del necesario profesionalismo para resolver situaciones complejas. No están preparados para actuar en momentos de tensión, en hechos que para ser resueltos de manera correcta necesitan de policías intervinientes con altas dosis de entrenamiento.

Lo que parece evidente, cuando hechos como el acaecido en la Colonia Berro se repiten, es que se debe tomar una resolución drástica impidiéndole el porte del arma a quienes no tienen un alto entrenamiento profesional ni funcionan dentro de coordenadas claramente democráticas. Policías matones, por más que –lo entendemos– muchas veces hay que resolver situaciones difíciles y de extrema violencia, no son aceptables en ningún caso.

Se dirá, por supuesto, lo que ya es un lugar común. ¿Cómo lograr altos niveles de profesionalidad con los niveles salariales que se le pagan a los policías? Evidentemente que esa es una contradicción que se debe resolver lo más rápidamente posible, porque no se puede seguir en el actual descalabro en que un policía, sin otra razón que la ofuscación del momento, resuelve a los tiros un tema con menores que se encuentras recluidos en una institución que tiene, además, métodos coercitivos propios.

La ministra tiene toda la razón en alarmarse por lo ocurrido. Pero, evidentemente, esto no es suficiente. En el gobierno se debe resolver toda una estrategia que permita profesionalizar a la Policía, para que no sigamos asistiendo a actos represivos inadecuados, esperando además que las justas críticas que se hacen a estas acciones, totalmente fuera de lugar, no determinen, como en alguna otra ocasión, una respuesta corporativa del cuerpo policial de replegarse ante el delito. *

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

OTRAS NOTICIAS EN LARED21

    Comentarios


    Domingo 12 de Febrero, 2012
    Montevideo, UY
    Despejado, 14 °C