El Mercosur y el empleo
Integrante de la Junta Nacional del Partido Demócrata Cristiano
En cuanto a la integración subregional del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) proponemos terminar con la rebaja indiscriminada de aranceles que llevan a la destrucción del aparato productivo, hecho que va más allá del Tratado de Asunción.
Promover la inversión de capitales. Realizar serenamente programas de capacitación profesional para los trabajadores en actividad. Respeto y diálogo con las organizaciones sindicales. Necesidad de plantearnos el abaratamiento energético.
En cuanto a las nuevas formas de organización del trabajo, como por ejemplo la calidad total, reclamamos la participación colectiva en el diseño de la misma como organización sindical y rechazamos los intentos patronales de relacionarnos individualmente con la empresa.
Se reconoce la necesidad de profundizar en estos temas intercambiando las distintas experiencias para lograr una síntesis.
Reconociendo la dura situación que atravesamos, con retiros, trabajadores enviados al seguro de paro (desocupados), cierre de empresas, significativa falta de participación de los trabajadores en la actividad sindical. Reivindicamos la organización, la solidaridad y la lucha como el único camino para superar las dificultades en el mundo del trabajo.
Para lograr estos objetivos la Agrupación Metalúrgica 1º de Mayo debe trabajar cada vez más para fortalecer nuestra organización, adecuando nuestras estructuras en el fiel cumplimiento de nuevas funciones como dirigentes y militantes de nuestro sindicato (Untmra).
Con respecto a los desafíos que nos plantea la reconversión industrial, la incorporación de nuevas tecnologías, debemos reivindicar el derecho a la información sobre dichos cambios así como la participación en las decisiones a aplicar.
El costo social de estos planes de ajuste, flexibilización y desregulación, tiene como finalidad hacer recaer los costos de la crisis sobre los trabajadores.
a) Cierre de fuentes de trabajo, sin reciclaje de la mano de obra.
b) Desempleo (sin perspectivas de apertura de nuevas alternativas laborales en empresas rentables).
c) Supresión de costos sociales, con sensible deterioro en la salud, seguridad social, condiciones de trabajo y horarios de inestabilidad que genera incertidumbre, estrés y problemas psicológicos.
Tenemos que defender el empleo como parte de un combate ideológico muy profundo.
Debemos ganar la conciencia de los trabajadores y de amplios sectores de la sociedad civil, propendiendo al desarrollo de nuevos recursos naturales, apostando a un Uruguay productivo, tratando de recuperar la caída del empleo de sectores tradicionales e importantes como el metalúrgico, montaje de automóviles, textil, cueros, lana, vestimenta, marroquinería, química, pesca, frigoríficos, etcétera y aportando a recuperar los 90 mil puestos de trabajo que se han perdido en estos últimos años.
Se introducen cambios en la organización del trabajo, la flexibilización laboral, los imperativos de la productividad y la calidad, que van transformando la estructura del empleo, la naturaleza del proceso de trabajo, la clasificación de los puestos, los requerimientos en materia de formación y calificaciones profesionales.
Al mismo tiempo crecen sin cesar nuevas formas de trabajo en la economía informal, que ya representa un porcentaje importante de la población económicamente activa sin ningún tipo de protección judicial, ni económica, ni social, ni sindical, que también vemos como síntoma de una preocupante realidad. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad