¿Qué está pasando en Venezuela?

En el memorable e histórico discurso de Angostura, el 15 de febrero de 1819, donde prefirió el título de Ciudadano al de Libertador, Simón Bolívar, analizando el pasado de Venezuela para comprender la situación del momento, esbozando con mediana claridad su concepción política, reconociendo la autoridad del Congreso, exponiendo sus ideas sobre la educación y argumentando la conveniencia del poder central, nos dejó para la posteridad la siguiente frase: «El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política».

Empeñados estamos los venezolanos en que esta frase se convierta en realidad.

En este sentido, hoy me dedicaré a comentar sobre los resultados que en materia económica se han venido alcanzando en nuestro país. En las otras entregas tocaré lo referido a la política social en marcha y sus resultados, para finalmente concluir con las transformaciones que se han experimentado en el sistema político de nuestro país.

Sobre el carácter de la política económica puesta en marcha en Venezuela se han dicho muchas cosas, algunas con cierta razón y otras con fuerte contenido ideológico. Ahora, más allá de estas disquisiciones de las cuales hablaremos en alguna oportunidad, aquí tocaremos más los resultados de esa política.

La economía venezolana ha registrado, desde el año 2004, un crecimiento sostenido. Luego de que se diera inicio a una paulatina recuperación de nuestra economía –año 2002 y el año 2003–, el país fue objeto de un sabotaje económico que ocasionó una caída vertiginosa en el ascenso que hasta la fecha había obtenido. Luego del letal sabotaje a nuestra principal industria, la petrolera, –que produjo pérdidas alrededor de los 14 mil millones de dólares– comenzó un proceso de recuperación efectivo que logró rescatar para los venezolanos la industria petrolera. Así mismo, se ha venido trabajando arduamente en la diversificación del aparato productor venezolano como un mecanismo para preservar las reservas de petróleo y hacer un uso racional de nuestros recursos.

Nuestro Producto Interno Bruto superó para 2006 los 140.000 millones de dólares, si lo dividimos entre una población de 26.000.000 de habitantes, estaríamos hablando de un PIB per cápita de más de 5.000 dólares, todavía bajo pero en franca recuperación para los años venideros. La tasa de crecimiento del PIB para 2006 fue de 10,3%, resultado que ratifica un crecimiento sostenido en el tiempo y sustentado en el auge de la actividad económica del sector privado no petrolero, destacando en este sentido el crecimiento del sector manufacturero (10%), comercio y servicios de reparación (18,6%), construcción (29,5%), comunicaciones (23,5%) e instituciones financieras y seguros (37%).

Para 2007 este indicador seguirá creciendo, y todo hace prever que hasta el término de esta década la economía de nuestro país crecerá en torno a una tasa interanual continua y sostenida de más de 5% del Producto Interno Bruto (PIB).

La tasa de inflación sigue siendo aún alta aunque con tendencias claras a su disminución. En 2004 fue del 17%, para 2005 15% y para 2006 17%. La derrota de este flagelo constituye uno de nuestros grandes retos.

Las reservas internacionales superan ya los 35 mil millones de dólares y una deuda externa de algo así como 27 mil millones de dólares, lo cual representa el 20% del PIB, comparativamente una relación de buena calificación respecto a otros países con las mismas características y condiciones de Venezuela, además de no impactar sobre las decisiones soberanas de políticas económicas y sociales que adelanta nuestro Gobierno.

El riesgo país se encuentra en los niveles más bajos, como nunca antes en la historia de Venezuela. El precio del barril de petróleo se ubicará en promedio para este año 2007 alrededor de los 50 dólares por barril, superando con creces los cálculos presupuestarios.

La política fiscal en Venezuela estuvo siempre signada por grandes déficits. El Gobierno Bolivariano ha fortaleciendo una cultura tributaria, que ha permitido impulsar una recaudación fiscal ordenada y que lucha frontalmente contra la evasión. Tan serio es el trabajo en ese orden, que la Superintendencia Nacional Tributaria (Seniat) ha multado a varias empresas estatales, incluso las petroleras. De esta manera, se va generando un fortalecimiento de la economía venezolana, gracias a la acción decidida en el Plan Evasión Cero.

En cuanto a la diversificación de la economía y de los ingresos públicos debemos destacar que a través del Seniat se ha logrado que la recaudación interna supere a la que se recibe por concepto de las exportaciones petroleras.

La tasa de desempleo fue 11% en 2005, para 2006 fue del 10% y nuestra aspiración es bajarla a un dígito para este año, lo cual es ciertamente posible tanto por la efectividad de las políticas gubernamentales como por el crecimiento de la oferta de empleo privado.

Los sectores inmobiliarios y de la construcción viven un buen momento, con crecimientos que superan el 10%, así mismo está ocurriendo con la banca comercial y el sector de los seguros y reaseguros.

La Cámara Automotriz informó que las ventas de automóviles en el año 2006 llegaron a las 355.000 unidades y este año se proyectan 400.000, lo que nos genera la preocupación y el problema del colapso del tráfico en las grandes ciudades.

El sector del comercio seguirá creciendo por encima del 15% anualmente. El consumo masivo pasó de 15% en 2005 a 29%, el de alimentos de 14% a 28%, el 2006, con lo cual se duplicó.

Le Nouvel Observateur en su atlas económico mundial 2007 aparece la tabla sobre los países motores del crecimiento mundial, donde ubica a Venezuela en el Nº 30 por su contribución a ese crecimiento, sólo superada por Brasil, Argentina y México de América Latina, y al nivel de países como Noruega, Finlandia y Austria, y su tasa de crecimiento (7,4%) sólo la superan China 9,6%, Argentina 7,7% e India 7,5%.

Finalmente, en la apuesta para una integración solidaria, que atienda las necesidades reales de los pueblos de Nuestra América, hemos propuesto la creación del Banco del Sur, como un mecanismo que democratice el acceso a entes crediticios con pleno respeto a la soberanía de los pueblos y pueda contribuir, de alguna manera, a enfrentar el problema de las asimetrías económicas-comerciales entre nuestro países. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje