El PVP por el socialismo y la libertad

El PVP está en debate, estamos desarrollando nuestra conferencia nacional.

Este proceso de discusión interna encuentra a nuestros militantes participando en las distintas tareas del quehacer político nacional, ya sea en el gobierno, en las coordinadoras de nuestro Frente Amplio, como en las luchas obreras y estudiantiles. Se trata de analizar la profundización de los cambios, de corregir errores, de impulsar el programa del Frente Amplio, fortalecer las organizaciones sociales y discutir cuál es el mejor camino para luchar hoy por el Socialismo y la libertad.

Estas discusiones las queremos dar a la luz de las experiencias de los pueblos de América en su larga lucha por la liberación. Es este sin duda un momento político particularmente rico en la vida de nuestro país y de América Latina toda. En Uruguay se condensan hoy décadas de luchas, de avances y derrotas, de sacrificios enormes que hicieron posible la obtención del gobierno por parte del Frente Amplio.

No es este un logro menor. Tampoco lo es el enorme desafío que esto conlleva.

Haber obtenido la titularidad del Poder Ejecutivo, y la mayoría parlamentaria por parte de la izquierda nos puso en mejores condiciones para dar la lucha por las profundas transformaciones que el país y las grandes mayorías necesitan. La asunción del gobierno estuvo enmarcada en un gran entusiasmo popular. Se interrumpía un ciclo de 170 años en que los poderosos tenían gobiernos que defendían sus intereses y extendían sus privilegios.

La urgente necesidad de cambios profundos en la política económica, en la protección de los derechos de los trabajadores, en la política de Derechos Humanos, en definitiva en la democratización del Estado y la Sociedad, debían marcar la agenda del nuevo gobierno.

Ha habido importantes avances en cuanto a consagrar legalmente los derechos de los trabajadores, a negociar salario y condiciones de trabajo, no sin una férrea resistencia de las cámaras empresariales cuya falta de cultura democrática está marcada en el orillo.

Esto ha contribuido al crecimiento del movimiento obrero en número y organización, como así también en una lenta recuperación de parte de lo que le fue robado en los gobiernos anteriores.

También se logró abrir brechas importantes en la política de impunidad de los violadores de los Derechos Humanos sostenida por blancos y colorados.

Esto fue un logro que han hecho posible 30 años de porfiada lucha de nuestro pueblo. El procesamiento de los más relevantes terroristas de Estado el 11 de setiembre, como así también de Bordaberry y Juan Carlos Blanco, dieron por tierra con la estrategia de impunidad elaborada por Sanguinetti y los mandos militares.

Sin duda que los avances logrados en estos dos años conllevan también la actitud ética de dignificar la función pública en un Estado matrizado para perpetuar los privilegios de clase. Son notorias las diferencias entre esta Administración y las anteriores, pero un gobierno de izquierda no debe compararse con sus antecesores neoliberales sino con su propio programa de transformaciones.

Queremos ser claros: Rechazamos categóricamente las simplificaciones con que algunos intentan definir la coyuntura actual, tanto aquellas que centran la política exclusivamente en lo institucional y reclaman dejar hacer al gobierno, desconociendo la potencialidad transformadora de la movilización popular, como aquellas otras que ubican al gobierno como habiendo traicionado las expectativas populares. Unas y otras, son desmovilizadoras y conllevan a la derrota y a la desmoralización del campo popular.

La implementacion del programa frenteamplista es un terreno en disputa, con contradicciones, en las cuales se debe y se puede incidir desde la movilización de la Fuerza Política y las organizaciones sociales. La médula, el corazón del momento actual es la luchando por el programa popular y democrático que enfrente la reacción y las acechanzas de las clases dominantes, enfrentando las inconsecuencias, y que apueste a la participación y el protagonismo de la gente.

Luchar por cambiar la política económica que continúa su tendencia concentradora y excluyente es un objetivo estratégico fundamental para avanzar en los cambios de la estructura dependiente de nuestro país. No compartimos la estrategia llevada adelante en relación al pago de la deuda externa dado que la misma ha imposibilitado políticas de desarrollo productivo y la asignación de recursos imprescindibles en materia de Salud, Educación y Vivienda.

La anulación de la Ley de Impunidad constituye una de las piedras angulares para la democratización del Estado y la Sociedad. Para ello, seguiremos aportando nuestro esfuerzo recorriendo el país junto a la Coordinadora Nacional para lograr plenamente la verdad y la justicia en nuestro país.

La reciente visita de George Bush abrió un fuerte debate en la izquierda. Los argumentos tendientes a amputar una discusión sobre el papel, la vigencia y el accionar del imperialismo hoy, planteando que esta visita debía ser analizada desde la conveniencia comercial que ella implicaba, fueron derrotados por la reserva antiimperialista del pueblo uruguayo que entendió como profundamente negativa y agraviante la presencia del genocida en nuestro país. La movilización y la proclama leída por Ignacio Martínez, marcaron también perspectivas de avanzar en el proceso de unidad latinoamericana y no hacerle el juego a quienes pretenden abortar ese anhelo irrenunciable de nuestros pueblos.

Estos son algunos de los temas que estamos discutiendo en el PVP, como fuerza frenteamplista con una clara vocación obrera y popular. Esta instancia la encaramos como una reafirmación de nuestro compromiso de construcción de poder popular con el Frente Amplio. Somos y nos sentimos una parte de la izquierda uruguaya con sus virtudes y sus debilidades, tratando de fortalecer una opción radical y unitaria que valora profundamente las herramientas sociales y políticas que el pueblo uruguayo ha construido a lo largo de la historia.

Esta etapa que hoy encaramos es parte de la larga historia de una organización construida por hombres y mujeres de la talla de León Duarte, Gerardo Gatti, Elena Quinteros, Asilú Maceiro, Adalberto Soba, y Hugo Cores, entre tantos otros que como decía el Che pusieron el pellejo detrás de las ideas, para quienes nuestro mejor homenaje es continuar su lucha, seguir abriendo espacio al debate y elaborando pensamiento crítico para la acción revolucionaria.

Es por eso que este proceso de discusión queremos darlo de cara a los trabajadores, a los jóvenes, a los hombres y mujeres de nuestro pueblo, y queremos hacerlo sin sectarismos ni renunciamientos para transitar juntos el camino hacia el Socialismo y la Libertad. *

ARRIBA LOS QUE LUCHAN

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