Respondiendo al viceministro de Trabajo, Jorge Bruni
En la edición de este matutino del sábado 13 de enero, el subsecretario del MTSS, Dr. Jorge Bruni, bajo el título de «en 20 meses el gobierno recuperó 1/3 del poder adquisitivo de pasivos», trata a través de verdades a medias, no sólo de justificar el no cumplimiento de los compromisos asumidos en la campaña electoral de nuestro Frente Amplio, sino, y lo que es más doloroso, también trata de hacernos creer que el gobierno tiene una «verdadera política de seguridad social » y, subliminalmente, de que esta fuese muy buena para todos.
Queremos recordarle que la seguridad social es un derecho humano, fundamental del hombre, establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde debe primar la solidaridad intergeneracional estatal y de reparto. Entonces, es por ello que desmentimos categóricamente que esta seguridad social que padecemos los uruguayos, totalmente deshumanizada, excluyente y con sistema de lucro incluido, totalmente incompatible con lo anteriormente establecido (siendo el Uruguay uno de los únicos 14 o 15 países a los cuales la banca transnacional se lo ha impuesto) sea una política de este gobierno, sigue siendo nada más que una de las imposiciones que el FMI nos dictó a mediados de los 90 y que también este gobierno, al igual que los anteriores, aplica a rajatabla.
En segundo término dice que el Poder Ejecutivo promulgó la Ley 18.095, «que otorga a partir del 1° de enero, una Prima por Edad de $ 633 a Jubilados mayores de 70 años, que perciban ingresos menores a $ 4.908 e integren hogares con escasos recursos». Respecto a esto queremos aclarar que la prima por edad para jubilados mayores de 70 años, sin exclusiones, gracias a la lucha de los jubilados, encabezados en aquellos años por don Paulino González, ya había sido otorgada por un gobierno del Partido Nacional a través de la Ley N° 12.761 en agosto de 1960, hace 46 años, no como un complemento a las jubilaciones más carenciadas, sino y únicamente como un homenaje de la sociedad, hacia sus queridos viejos. El, que fue quien redactó el texto de lo que hoy es esta nueva ley, lo reconoce en su artículo 7° que establece: «El beneficio no se considerará para determinar el mínimo jubilatorio a los efectos previstos en el artículo 186 de la Ley 16.713 y que tampoco se incluirá en el cálculo del sueldo básico de pensión». ¿O es que acá también para este Poder Ejecutivo funciona el «como te digo una cosa, te digo la otra» Por lo tanto aquella prima por edad no tenía ni tope de pasividad, ni tampoco nada tenían que ver los ingresos del núcleo familiar. Es más, la Ley 12.761 al momento de aprobarse este engendro que se acaba de promulgar, estaba plenamente vigente. El Dr. Bruni sabe que la dictadura no tenía autoridad legal ni moral para derogar nada. La prueba de ello es que hay alrededor de 90.000 jubilados del BPS que automáticamente al cumplir los 70 años la fueron y la siguen percibiendo, además que con los jubilados profesionales, policiales y militares ocurre lo mismo a pesar de que en ese acto ilegal también se los incluía. Es más, ese monto de $ 633 que menciona en su nota es precisamente lo que perciben todas estas personas, por lo tanto también desmentimos que este beneficio haya tenido o tenga el cometido de beneficiar a los más carenciados, esta conquista de los jubilados de aquel entonces trascendía lo económico, tenía el valor cultural de un pueblo que al contrario de lo que pasa hoy, homenajeaba a «sus viejos». También desmentimos que la prima por edad la haya inventado este gobierno. Como si esta verdad a medias que excluye a decenas de miles de compañeros fuera poco, lo peor, lo doloroso, lo humillante que le hacen a los viejos con este engendro es que los mayores de 80 años van a alcanzar los $ 633 recién en 2009 y los que están entre 70 y 79 años en 2011 (tendrán que instalar oficinas de pagos… en los cementerios). Una verdadera vergüenza, un ataque a la dignidad de nuestros mayores. Hubiera sido más respetuoso que en este aspecto hubieran seguido haciendo la plancha como la hicieron sus antecesores.
Por otra parte, dice Bruni que, salvo excepciones, en Uruguay no se otorgaban ajustes diferenciales por encima del Indice Medio de Salarios, que es lo establecido en la Constitución y que este gobierno sí lo hizo, 6% en dos etapas a jubilados y en diferentes tiempos y lo mismo para los pensionistas.
Esta afirmación también es una verdad a medias, pues lo que dice la Carta Magna es que los ajustes no podrán ser inferiores al IMS, pero además, queremos recordarle al gobernante que 6% de nada, es nada, la prueba de ello es que con esos ajustes diferenciales y con los generales que otorgó este gobierno, aquellos jubilados y pensionistas que a octubre de 2005 percibían $ 4.191, a partir de este mes de enero recién van a percibir, si las cuentas no nos fallan, $ 5.042, o sea $ 851 más en los 20 meses que lleva este gobierno, pero que a esto hay que agregarle que hay alrededor de 74.000 jubilados y pensionistas que apenas perciben entre $ 1 y $ 1.500, que hay alrededor de 172.000 jubilados y pensionistas que perciben entre esta última cantidad y alrededor de $ 3.000, sus aumentos diferenciales fueron del orden de los 30, 40, 50, en el mejor de los casos de $ 90, en un país donde la Canasta Básica Familiar ya sobrepasó los $ 30.000, por lo tanto toda esta gente tuvo menos aumento que esos $ 851, otro agravante de la mencionada nota es que se habla en ella de la pérdida de poder adquisitivo de los pasivos, y se dice que fue únicamente el 27% que nos estafó el gobierno anterior. En una falta de memoria inexplicable Bruni olvida que durante la dictadura el sector perdió alrededor del 60% de su poder adquisitivo y que en todos los gobiernos posteriores lo siguió perdiendo.
Estamos haciendo estudios para demostrar en detalle todas estas pérdidas, pero desde ya les adelantamos que también son verdades a medias las afirmaciones de que las pasividades en general en lo que va de gestión de este gobierno, recuperaron un tercio de su poder adquisitivo y que las más sumergidas lo hicieron en el orden del 55%. Seguramente que por razones de proximidad y a la vez de lejanía de situaciones, el mencionado jerarca confunde la recuperación de poder adquisitivo de los pasivos con la recuperación que están teniendo en estos tiempos progresistas los cargos políticos y de particular confianza. *
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