El mensaje progresista
Observó bien el cronista de LA REPUBLICA cuando contando el transcurso del acto del viernes en la avenida 18 de Julio consignó que, durante el discurso del Dr. Tabaré Vázquez, se produjeron, en medio del silencio y atención con que se escuchaba al orador, varias intervenciones por parte del público.
Interjecciones de apoyo, frases para ilustrar o reafirmar un pensamiento, ironías.
Esa «interacción» de que habla la crónica tiene que ver con la composición y la índole de la convocatoria de lo que Vázquez llamó, acertadamente, una «asamblea» de la izquierda y los sectores progresistas.
Una asamblea de asistencia casi espontánea, sin acarreos, sin ir a «marcar presencia» ante el cacique del barrio. Casi sin propaganda.
Una reunión de vecinos y ciudadanos libres que se reúne en la alegría del encuentro y en la mancomunada expresión de su protesta.
Y es un hombre o una mujer que se siente libre el que, atrapado por el ingenio de una ocurrencia, no puede evitar decirla en voz alta, para solaz de la asamblea y del orador.
Así, cuando Vázquez releía el pacto blanqui-colorado de octubre del 99 y mencionó el compromiso, si ganaba Batlle, de crear fuentes de trabajo, una señora del público, aprovechando un silencio, acotó: «Davrieux cumple. Está creando empleos para sus hijos y sus amigos».
En fin, una asamblea en la calle para decir cuál es la tesitura política de una organización.
En un período donde buena parte de la acción política es cabildeo impresentable, el acto del viernes es un buen signo de una concepción distinta de la acción política.
Cuando los dirigentes situacionistas apuestan al mensaje de estilo publicitario, estudiado, lacónico, codificado de acuerdo a las claves «impresionísticas» del discurso televisivo, la asamblea cara a cara con la gente tiene el aire saludable de la democracia política.
Por aquello de José Batlle «que la historia de las asambleas es la historia de la libertad». En cuanto al contenido del mensaje vale la pena rescatar varios puntos.
1. En primer lugar, el itinerario conceptual en el que se apoya en su homenaje a don José Artigas, Vázquez remite, a texto expreso, a reflexiones de Carlos Quijano, quizás el más certero y removedor de los intérpretes del artiguismo del siglo XX y rescata del primer jefe de los orientales «al héroe limpio de oropel y sin eco, cuyo único refugio eran los más humildes y desamparados y también su misma fe nunca quebrantada en esos humildes y desamparados».
2. En segundo lugar, la reafirmación de la legitimidad y la pertinencia de la condición de fuerza opositora del Encuentro Progresista-Frente Amplio.
La oposición es un atributo imprescindible de la democracia.
Es el control, la crítica, la independencia para analizar, desde afuera del gobierno y del Estado, y su implacable tendencia a digerir y homogeneizar, desde el ángulo de los intereses del país.
De esa labor democrática de la oposición depende, en gran medida, la credibilidad democrática de un sistema político.
Asumir resueltamente la validez democrática de ser oposición, no temer ponerse en esa tesitura es importante, cuando el gobierno se empeña por un lado en desoír cualquier planteo alternativo de la oposición progresista y a la vez pretende satanizar a la izquierda «por su falta de posturas constructivas».
Con un gobierno así, responde Vázquez, nuestra manera de ser constructivos es oponernos.
3. En su crítica a la labor del gobierno Vázquez señaló que no se trata de un problema de «falta de ideas» sino que las ideas fuerza que sustenta el gobierno de coalición son las del neoliberalismo: no es que sean aburridos o faltos de imaginación, son fundamentalistas del neoliberalismo. Se trata de una concepción y no de improvisaciones sobre la marcha. De ahí la importancia de oponerse y alzar otra concepción, otras propuestas como alternativa.
4. La crítica al gobierno se situó en un terreno que es esencial en la lucha política democrática.
El orador fue muy enfático en señalar su decisión de denunciar el incumplimiento de las promesas preelectorales.
Reivindicó para las fuerzas progresistas el papel de celosos guardianes ante el surgimiento de la corrupción y denunció la repartija a que se hallan abocados los partidos tradicionales.
La denuncia de estas prácticas estuvo presente todo el tiempo, «cuando hablé con Batlle me dijo que con esto del PRIS, el PRAS y el PRUS me metieron como 1.600 contratos (de arrendamiento de servicios) que ya no sé lo que hacer con ellos».
Señalando estas prácticas, Vázquez puso en evidencia las diferencias entre distinto tipo de administraciones: «el gobierno de Montevideo tiene déficit pero ese déficit no está en el bolsillo de nadie sino que está en los servicios y las obras que la IMM realiza…»
5. Anunciando un programa de actividades en las que se recorrerá «pueblo a pueblo» señaló la importancia de mantener el contacto con la gente, «aprender de los uruguayos» en el diálogo directo.
Al mismo tiempo señaló la importancia del estilo y los procedimientos participativos que impulsa el gobierno departamental presidido por Mariano Arana en la elaboración del presupuesto quinquenal.
6. Vázquez convocó a un acuerdo o pacto social en pos de la modernización, el desarrollo productivo y la eliminación de las desigualdades sociales.
Eliminar las desigualdades sociales y las causas que la originan porque hay violencia en nuestra sociedad cuando hay asaltos, robos y violaciones, pero también hay violencia cuando hay disgregación, cuando no hay trabajo, cuando los niños comen en los tachos de basura. Así planteado es enteramente suscribible.
7. Vázquez caracterizó al «supuesto orden internacional que concibe al mundo como un gran casino y a la gente como una mercadería» y señaló la necesidad de poner en el orden del día soluciones a la situación de emergencia social que vive el país.
8. A través de la Ley de Urgente Consideración y del Presupuesto Nacional, el gobierno persiste en su línea pero, advierte el líder opositor, se está llegando al hartazgo.
9. El Dr. Vázquez hizo reiterada referencia a su decisión, y la de muchas organizaciones frenteamplistas, de firmar las papeletas que reclaman la realización de un referéndum sobre algunos artículos de la Ley de Urgencia.
En momentos en que las organizaciones sociales lanzan la campaña de recolección, en medio de la hostilidad del gobierno, las referencias del dirigente encuentrista constituyen una señal inequívoca de cuál es su pensamiento en la materia.
10. Finalmente el discurso culmina con una alusión a la esencia justiciera de la formación política del Encuentro Progresista.
Citando el artículo Sexto del Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el Fomento de la Campaña y la Seguridad de los Hacendados, el orador recuerda a José Artigas cuando dice: «que la puesta en práctica ha de realizarse con prevención de que los más infelices sean los más privilegiados».
En fin, se podrá concordar o discrepar con las palabras del presidente del Encuentro Progresista-Frente Amplio.
Pero nadie podrá decir que su pensamiento es poco claro o que su línea de acción política no es transparente.
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